Se indica que las campañas serán intensas, conflictivas e implicarán una gran erogación por parte de institutos políticos.

Mientras la corrupción es un tema trascendente para los votantes mexicanos de cara a las elecciones que tendrán lugar en julio, y se prevé una cantidad de dinero importante a desembolsarse durante las próximas campañas, las autoridades electorales tienen poca capacidad para restringir el gasto no autorizado, además, nadie se atreve a hablar del financiamiento por parte del crimen organizado,  observa el director del Instituto México del Centro Woodrow Wilson, Duncan Wood.

En un texto titulado “La elección más importante del 2018 para América (Estados Unidos) puede ser la de México”, publicado en la revista especializada The National Interest, Wood expone que en el próximo periodo de campañas —que arranca oficialmente en marzo— se prevé que serán intensas, conflictivas e implicarán un gran gasto por parte de los partidos políticos.

Aunque existen límites estrictos para el dinero de fuentes privadas destinado a las carreras políticas, la experiencia del pasado demuestra que “las autoridades electorales tienen poca capacidad para restringir el gasto no autorizado de los partidos”.

A su vez, Duncan Wood destaca que el potencial que tiene el crimen organizado para ingresar dinero a las campañas es una “perspectiva desalentadora que muy pocos políticos desean discutir en público”.

Aunque las encuestas muestran que los mexicanos están poco convencidos de los beneficios que traen la democracia y la política a sus vidas, están interesados en este ciclo electoral por múltiples factores como el “decepcionante crecimiento económico”.

Lo anterior, combinado con un “dramático empeoramiento” de la situación de la seguridad pública y el aumento de los niveles de violencia debido al conflicto de las drogas en muchas partes del país, han hecho que los mexicanos busquen nuevas ideas políticas, puntualiza.

Duncan Wood indica, asimismo, que por primera vez en décadas, Donald Trump y las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte han incrementado la relevancia de la relación entre México y Estados Unidos, así como el aura de antiamericanismo en una elección.

“Pero, quizá, la corrupción es el problema más importante en estos  momentos”, añade el especialista.

Abunda que las encuestas han identificado la lucha contra la corrupción como una prioridad política para los mexicanos, aunque la mayoría tiene poca fe en que los políticos alguna vez podrán romper su dependencia de lo que consideran un sistema bien establecido de pagos y sobornos.

EL VÍNCULO CON ESTADOS UNIDOS

Por su parte, el presidente del Consejo directivo de México Evalúa–CIDAC, Luis Rubio, expone para el Centro Woodrow Wilson que, independientemente de las preferencias electorales de los votantes mexicanos el 1 de julio, el año que comienza promete una enorme volatilidad.

En el texto “México en el 2018”, Rubio explica que no se trata sólo de que haya tres candidatos presidenciales muy activos bajo la bandera de los principales partidos políticos del país, sino que probablemente haya al menos un candidato independiente o tal vez dos.

Además, la forma en que Estados Unidos, particularmente su presidente, se comporte en los próximos meses podría tener una enorme influencia en el resultado.

“Así como México se ha convertido en una cuestión de política interna en Estados Unidos. Estados Unidos y el presidente Trump son cuestiones de política interna dentro de México”, afirma Luis Rubio.

El analista de México Evalúa-CIDAC concluye que los próximos meses serán de gran complejidad y el resultado final aún no está dicho. Los tres candidatos tienen una buena oportunidad de ganar y cada uno tiene fortalezas y debilidades.

“Cualquiera que sea el resultado, no sólo México sufrirá las consecuencias, sino también Estados Unidos; después de todo, no hay un país en el mundo que impacte a Estados Unidos en el futuro tanto como a México. Nuestro destino está unido, nos guste o no”, señala.

MÉXICO NO DEBE ESTAR EN INCERTIDUMBRE POR ELECCIONES, PLANTEA GURRÍA

México cuenta con instituciones electorales consolidadas y creíbles, lo que debe dar tranquilidad respecto de la próxima elección presidencial, consideró el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), José Ángel Gurría Treviño.

Entrevistado tras su participación en un foro del Instituto Tecnológico Autónomo de México, precisó que en todas partes del mundo las elecciones generan incertidumbre, “no tiene por qué ser México una excepción”, pero destacó la consolidación y credibilidad que han logrado las autoridades electorales en el país.

“Tenemos en el caso de México un proceso muy vigoroso, muy vibrante, pero muy importante es que es muy creíble, porque tenemos instituciones que han ya fortalecido y consolidado su credibilidad frente al público más importante, que es la sociedad mexicana”, argumentó.

Gurría comentó que incluso la credencial de elector en México tiene más validez para cualquier trámite que el pasaporte. “Estamos hablando de una consolidación institucional respecto de quién está controlando, manejando, encaminando los procesos electorales, eso nos debe dar tranquilidad. A mí a nivel internacional también me da mucho orgullo y lo estoy repitiendo constantemente”, expresó el titular de la OCDE, de nacionalidad mexicana.

En cuanto a las opciones de candidatos que tiene el ciudadano para la elección presidencial, Gurría Treviño opinó que lo importante es que la gente tenga información para tomar decisiones bien informadas y sustentadas.

Adelantó que el organismo participará en la elaboración de un documento que dará a conocer a mediados de marzo próximo, el cual incluirá los temas que en su consideración habría que abordar durante las campañas en México.

(Ana Langner El Economista Con información de Notimex)

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