alejandro barreiro

Ayer fue el día en el que Marthy McFly y el Dr. Brow viajaron desde 1985 al día de ayer, es decir, el viaje al futuro ya es pasado. Ayer hubo un sinfín de memes y menciones en la red a ese día, y se me vino a la mente Agustín Basave y la Teoría de la Habencia.

En la lengua española tenemos el privilegio de distinguir, a diferencia de la inglesa, el ser y el estar; para nosotros no es lo mismo, podemos estar sin ser y ser sin estar. Esta diferencia ha sido crucial en la filosofía latinoamericana.

La habencia en un sentido ontológico es el campo donde se manifiesta el ser. No hay nada más abstracto que el estudio del ser, y tan es algo tan abstracto, que las diversas corrientes filosóficas se centraron en el modo de ser y esto es en lo que principalmente se ha ocupado la ontología hasta nuestro días.

Las perspectivas de la película fueron sumamente benévolas y poco acertadas (salvo lo de los Cubs que casi lo logran), faltó la caída de la Unión Soviética, la ruptura del pacto social en los Balcanes, las crisis en medio oriente (salvo que por poco los libios volvieron a ser los malos con la caída de Gadafi, error de pocos años).

Si esta película hubiese tocado el tema del cambio climático, guerras por el petróleo, la falta de alimentos pero con el matiz que no faltan, realmente falta quien los pueda pagar, la caída de la economía europea y la ficticia fuerza del dólar basada en el principal producto que exporta Estados Unidos, que son sus dólares, la película hubiese sido considerada profética, sin embargo desde esa época se sabía que pasaría todo esto, pero hubiese sido demasiado cruel para presentarlo en las pantallas.

Estamos en un punto en el que en nuestra cosmogonía y en nuestra lengua, entendemos claramente que no es lo mismo ser que estar, y en este punto se centra nuestra decepción actual. Estoy en un trabajo pero no soy feliz, estoy en un país pero no soy considerado ciudadano sólo un voto más a ganar. Hoy más que nunca entendemos que la Habencia de Agustín Basave, es sólo el campo donde se manifiesta el ser y ahora nosotros como entes, tenemos la responsabilidad de existir en ella pero haciéndose respetar nuestra forma de ser y permitir que el otro tenga el mismo derecho, y hacer respetar el derecho del otro es lo que determina nuestra existencia.

Ahora sólo falta que Marthy y Brown viajen al pasado, porque el futuro no es posible, no está dentro de la habencia, en el futuro no se manifiesta el ser, pero nuestra forma de ser es el que lo crea.

Publicidad

Deja un comentario