*Premio de consolación (o lástima) una Senaduría pluri

Por Luis Repper Jaramillo*

lrepperjaramillo@yahoo.com

En entrega anterior, aseguré que Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno de la CDMX, al no ser beneficiado como candidato de la izquierda a la presidencia de la república, se desquitaría, tomaría venganza en contra de los capitalinos, nomás… porque sí.

Su frustración e impotencia –por falta de oficio político- la aplicó dañando a quienes en 2012 le dieron el apoyo electoral más amplio en la historia del país, al ganar el comicio con más del 72% de preferencia, arrasando en las boletas, convirtiendo esto en un hito en los anales de México.

Ante el desdén que le hizo el PRD, no designándolo su abanderado presidencial y en cambio coaligándose con el PAN y MC, bendiciendo a Ricardo Anaya (PAN) como el ungido, de inmediato Mancerita arremete contra quienes protestó defender y cumplir las leyes de la Ciudad, de lo contrario que el pueblo se lo demande (promesa rebasada, vieja, incumplida), subiéndole sanciones de todo tipo: de tránsito, vehiculares, de predial, sacándose de la manga infracciones, como la de estacionarse en donde haya línea amarilla, triple multa por violación automotriz (multa, arrastre y derecho de piso en el corralón), entre otras.

Perdido en la inmensidad de la nada. Rebasado por las circunstancias, enfrentado al gobierno federal, minimizado por su propio equipo de trabajo (primer círculo) Héctor Serrano, Luis y Julio César Serna, Tanya Muller, Hiram Almeida, Edgar Amador Zamora, entre otros, Mancera sólo se ha dedicado a exhibirse mediáticamente sin resolver las asignaturas pendientes de la capital de la república: inseguridad, desempleo, vialidad, fotomultas (desacato a la SCJN), Metro, Metrobús, delincuencia, narco menudeo, reconstrucción de las zonas dañadas por el sismo del 19 de septiembre de 2017 (seis meses paralizado, shockeado, indiferente) y ahora el supuesto “boicot” a su administración por “grupos desconocidos” al cerrar válvulas de agua potable en varios puntos de la ciudad, afectando a millones de capitalinos, por la carencia o escases del líquido.

En los anales de la historia del DF/CDMX jamás se había visto que a través de la televisión, la radio, los diarios, la Internet, Regente o Jefe de Gobierno alguno haya salido a lloriquear y acusar sin pruebas a “grupúsculos políticos” de dañar la gobernabilidad de la Ciudad.

Estúpida, sin sentido, irracional declaración, una vergonzosa reacción, ante la exhibición de incompetencia, incapacidad y descontrol de su gobierno. Ingobernabilidad, es, desconocimiento y soledad en que está sumida su gestión a escasos 10 meses de que concluya… y su única respuesta fue “me están boicoteando”.

¿Quién?, ¿Por qué? ¿Para qué? dañar un sexenio fallido cuando el interesado ya no tiene oportunidades, ni derecho –por su pésimo desempeño- a cargo popular alguno.

Quién? pretende fundirlo en la inmundicia, si él solo se hundió por sus ocurrencias, populismo e incapacidad.

¿Por qué?, si el PRD, partido que lo patrocinó para ganar el Jefatura de Gobierno y nunca se afilió, está condenado a perder la capital del país entregando el Antiguo Palacio del Ayuntamiento a Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), de Andrés Manuel López Obrador.

¿Para qué?  si Morena controla ya la ALDF, las Jefaturas Delegacionales, aventaja al PRD en los preferencias electorales para la elección en la CDMX el 1 de julio de este año.

Sólo los fantasmas en su mente llevaron a Mancerita acusar sin pruebas a “grupúsculos políticos” de descarrilar su gobierno. Mal. Muy mal. Lo que demuestra que su primer círculo, incluida, su vocera, una tal,  Zarife Maza Ceballos, no tiene, ni tuvo la capacidad de orientar a su Jefe para no embarcarse ante los medios con declaraciones o “verdades a medias”, pues al salir a Rueda de Prensa con un mensaje debe llevar tarjetas informativas, nombres, fotografías, videos (para eso están las cámaras de vigilancia que tanto costaron a los capitalinos), testigos;  la denuncia penal contra quién o quiénes resulten responsables, etc. y no salir con balandronadas, que lo exhibieron como un funcionario público mal informado.

Porque el Derecho se apega el aforismo, “quién acusa está obligado a demostrar”, situación que en ese momento NO comprobó Mancerita y todo quedó en “declaracionitis”  También fallaron los reporteros “de la Fuente” que no exigieron las pruebas, por lo que el pronunciamiento careció de valor jurídico… y se fue por la fácil: el choro mediático.

La presencia de Miguel Ángel Mancera en los medios tuvo impacto negativo en informativos profesionales (no los afines como las televisoras, algunos periódicos, noticiarios de radio y Portales electrónicos) que han dado seguimiento a la nota, apoyados en el derecho que  tienen para obtener imágenes de las cámaras de vigilancia de la Ciudad y no han encontrado –hasta ahora- rostros, acciones, actos del supuesto boicot. ¿Entonces MAM miente?

Sin embargo los espacios noticiosos “amigos” transmiten sólo escenas de trabajadores del Sistema de Aguas de la CDMX levantando las coladeras para “comprobar” que sí están cerradas algunas llaves de paso, pero no presentan detenidos, responsables o boicoteadores.

¿Ingobernabilidad? Mancera, es despreciar, no defender el legítimo derecho de la ciudadanía de elevar su calidad de vida, imponiendo leyes y reglamentos –al menos uno de ellos desestimado por la SCJN (fotomultas) que irresponsablemente desacató. No responder a las exigencias de los capitalinos de regularizar las marchas, plantones, mítines, bloqueos viales, etc. que afectan su derecho a libre tránsito. También es falta de gobernanza, porque creó una democracia “a modo”, para no dañar su imagen, sus intensiones electoreras y su futuro político… pero el tiempo dio la razón al atribulado ciudadano, cuando el PRD le dio la espalda a su aspiración presidencial.

Hoy llora como Magdalena, su incompetencia para gobernar y se va por la fácil, acusar que “alguien” lo boicotea para sembrar ingobernabilidad… ¿Por qué no ha utilizado a su cuerpo de inteligencia política, que maneja Héctor Serrano Cortés (el poder tras el trono), para conocer, ubicar, detectar y en su caso detener a los grupúsculos que dañan su imagen? Tras 5 años y meses de pésimo gobierno, no quiere destapar la cloaca que le impide gobernar la Ciudad de México. Ya es tarde, Mancera no fue candidato presidencial… y se conformará con una senaduría plurinominal que le regalará el PAN (como premio de consolación).

¿En qué momento perdiste ese envidiable 72 por ciento de preferencia electoral que en 2012 te llevó a la Jefatura de Gobierno?

Te diré cuándo, el 31 de diciembre de 2014, cuando decidiste cortar a tu primer equipo de prensa que te guio dos años  por el camino de éxitos, respeto, digna presencia mediática, resultados y afecto popular. Luego improvisaste tres responsables de comunicación que te llevaron a la incredulidad, descarrilamiento, al fracaso, al enfrentamiento con algunos de tus similares, el resquebrajamiento de tu imagen y la indiferencia política para darte la candidatura presidencial de la izquierda  y lo peor, el descrédito popular.  Ahora, con patadas de ahogado, quiere enjugar sus yerros, acusando a sus adversarios políticos y a Morena de desestabilizar su administración… Bueno, ni eso hace bien.

Al final de cuentas, ¿sabes quiénes son los paganos de tu desastrosa gestión?… los capitalinos y visitantes, Miguel  Ángel, aquellos; sí, aquellos que depositaron en ti su fe y confianza en 2012. Hoy les pagas traicionándolos, dejando una Ciudad descompuesta, enfrentada, entregada a la delincuencia, insegura, rota, destruida por tus pésimas obras viales que a lo largo de casi seis años jamás mejoraron movilidad vehicular, ni peatonal. La ciudad está literalmente explotada.

El mentado boicot de las válvulas, Mancerita, es la excusa. La realidad es, no saber gobernar –incapacidad- la Ciudad más grande, importante, trascendente, imponente, hermosa, no sólo de México, sino del mundo.

De qué te sirvió joder (cómo dijo aquel) durante 5 años y pico a los capitalinos con fotomultas, verificaciones, infracciones, línea amarilla, parquímetros, arañas, grúas, 2os pisos de cuota, etc. acumulando riqueza malhabida, si al final te quedarás como el perro del hortelano (ni come, ni deja comer), pues no eres candidato presidencial y tal vez llegues al Senado, como regalo o por  lástima.

Ni modo, en la penitencia llevarás el pecado. Eso sí, lo atesorado con tus cobros, ojalá también se te revierta. El mal siempre se paga.

*Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) y de Comunicadores por la Unidad (CxU)

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