El gobierno panista de Queretaro viola la constitucion y niega solucion a demandas muy elementales del pueblo

 

 Jesús Tolentino Román Bojórquez

El próximo mes de octubre cumplirá dos años como gobernador del estado de Querétaro, el panista Lic. Francisco Domínguez Servién. El Movimiento Antorchista, representado en esa entidad por nuestro compañero, Prof. Jerónimo Gurrola Grave, de igual manera como procede la organización en todo el país, le presentó respetosamente las demandas más sentidas de los campesinos, colonos y estudiantes más humildes que están agremiados en Antorcha, en el mes de octubre del 2015. Como era de esperarse, sabíamos que no habría una respuesta inmediata a nuestras peticiones, ya que el nuevo gobernador apenas se estaba instalando y era, además, fin del año presupuestal. No obstante, los funcionarios  del gobernador ofrecieron atender nuestro pliego al año siguiente, justamente cuando se estaría estrenando un nuevo presupuesto.

Pero inició el año 2016, corrieron los meses del primer semestre que es el periodo en que se programan las obras y servicios a realizar durante el año y, a pesar de nuestras múltiples y respetuosas gestiones ante las diversas dependencias de gobierno, el tiempo se fue yendo, los funcionarios nunca dijeron abiertamente que no resolverían, sin embargo, se terminó el ejercicio presupuestal del año 2016 y jamás se concretó solución alguna. Este cero absoluto de soluciones a lo largo del año y sin argumento valedero del lado del gobierno, fue para Antorcha una señal inequívoca de que el gobierno de Francisco Domínguez no estaba dispuesto, en los hechos, a cumplir la palabra empeñada y de que nos amenazaba con un bloqueo administrativo permanente. A esta interpretación nuestra, se sumaron dos hechos duros más: uno, consistente en que tampoco daban soluciones los ayuntamientos panistas de todo el estado, como siguiendo una misma línea central dictada por el gobernador, aunque los alcaldes usaron palabras más agresivas aún: “no hay presupuesto”, “no hay obras para Antorcha”, “háganle como quieran”, etc., fue la respuesta unísona de los presidentes municipales panistas.

El otro hecho duro, muy duro y más que revelador, es que, por el carácter nacional de Antorcha, nuestros seis diputados en el Congreso de la Unión, año con año y con la gestión y lucha de los antorchistas del país, logran que del llamado Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), se etiqueten recursos financieros para hacer obras en las 32 entidades de la República. Gracias a ello, los antorchistas de Querétaro lograron 30 millones de pesos para obras en el año 2015 y otros 30 millones para el año 2016: 60 millones en total. Pero como estos dineros del gobierno federal deben bajar a través de los gobiernos estatales, es decir, a través de Francisco Domínguez, ¡ahora resulta que este señor se niega a entregar esos fondos para hacer nuestras obras educativas, culturales y de infraestructura básica! En otras palabras, ahora estamos mucho peor que con el gobernador anterior, porque los alcaldes panistas nos cierran las puertas y lo mismo hace el gobierno estatal del PAN. Y encima de eso, para terminar de agraviarnos, hasta el recurso que gestionamos, peleamos y ganamos ante el gobierno federal, tampoco se nos entrega para hacer las obras; el gobierno panista lo retiene con dolo y pretende arrebatárnoslo. Pareciera, pues, que el actual gobierno busca llevar las cosas, en Querétaro, a la grave situación a las que llegaron con el tristemente célebre, Francisco Garrido Patrón, periodo en el cual primero se negaron las soluciones, y, después, ante nuestras legítimas protestas, sobrevino la más descarada y feroz represión, periodo en el que ciertamente los antorchistas resultamos perjudicados, pero también, Garrido Patrón terminó perdiendo la gubernatura y en el anonimato.

Antorcha, por supuesto, no quiere la confrontación con ningún funcionario pequeño, mediano ni grande. Para nosotros el único enemigo a vencer, en Querétaro y en todo México, es el de la pobreza: la falta de empleo, los bajos salarios, la falta de obras para el pueblo y que los impuestos no los paguen sólo los pobres, sino sobre todo los ricos. Aspiramos a que el modelo económico neoliberal que ya generó más de 100 millones de pobres en nuestro país, de un lado, y a 20 megamillonarios de otro lado, sea sustituido por un modelo económico humanista donde la riqueza se reparta más y mejor entre todos los hijos de la patria. Ahora bien, lo que pedimos a los alcaldes y al gobierno panista, no es dinero para los líderes antorchistas, sino obras para la gente; obras que, además, son muy elementales, por ejemplo: construcción de un colegio de Bachilleres en Corregidora, un hospital en Pinal de Amoles, red de agua potable en la comunidad de Agua Fría, Peñamiller; drenaje y planta de tratamiento en el poblado de Saucillo, Colón; letrinas para 200 familias de Tolimán  y Colón; electrificación en varias colonias de Corregidora y Cadereyta; Clínica de salud en La Negreta, Corregidora; plantas tratadoras de aguas residuales contaminantes en Neblinas y Agua Zarca, Landa de Matamoros (y en Pie de Gallo, Querétaro Capital) y agua potable en la colonia Melchor Ocampo, municipio de Querétaro. Como puede apreciar nuestro amable lector, todas son peticiones cuya necesidad está fuera de toda duda y cuya urgencia resulta ocioso explicar. Son demandas recogidas entre los queretanos más humildes, de la ciudad y del campo, que nada tienen que ver con las zonas residenciales de los ricos de Querétaro, puesto que éstos no necesitan la ayuda de Antorcha.

Por todo lo antes dicho y amparados en la Constitución General de la República (que, por cierto, se promulgó en Querétaro hace un siglo) que en su articulado nos faculta para ejercer nuestro derecho de petición ante los alcaldes y el señor gobernador; que nos faculta para ejercer nuestro derecho de libertad de expresión y de manifestación cuando dichas autoridades se niegan a solucionar nuestras demandas, como es el caso después de casi dos largos años de espera y paciente gestión, 15 mil antorchistas queretanos, junto con una representación de la Comisión Regional Centro 1 (de los estados de México, Hidalgo, Morelos y Ciudad de México), nos haremos presentes en esta magna concentración mediante una marcha que se realizará en el centro de la ciudad de Querétaro, y culminará con un mitin frente al palacio de gobierno. De no haber respuesta satisfactoria, nuestra protesta se continuará con un plantón indefinido frente a las oficinas de dicho inmueble, protesta que ocurrirá muy a nuestro pesar y cuyos trastornos de ruido y movilidad sucederán contra nuestra voluntad, son de la absoluta responsabilidad del gobierno estatal, pues nuestras necesidades de educación, salud y de otros servicios básicos, así como nuestra larga espera, nos obligan a exigir lo que por derecho nos corresponde. Quede claro, entonces, para aquellos medios de comunicación que suelen cargar las culpas sobre los débiles (con sus honrosas excepciones), porque así se los ordena y lo financia el gobierno, que si alguien es culpable y está fuera de la ley en este conflicto, ese alguien es precisamente el gobierno panista estatal que no atiende nuestras demandas. Y quede claro también, para el conocimiento y la educación política del pueblo, que en Querétaro, la cuna de nuestra Constitución, el propio gobierno es el primero que pisotea la Carta Magna, para que en futuras elecciones, el pueblo distinga muy bien quiénes son sus amigos y quiénes sus enemigos.

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