Blas A. Buendía

Los movimientos obreros cuando en los tiempos de Demetrio Vallejo Martínez el sindicalismo real y políticamente le pesaban al régimen totalitario del Partido Revolucionario Institucional, podrían nuevamente regresar en caso que el “izquierdista” Andrés Manuel López Obrador asumiera la Presidencia de México, para el periodo sexenal 2018-2024, con lo cual consolidaría la pinza del Foro de Sao Paulo que está integrado por partidos y grupos retrogradas de izquierda de América Latina.

La dictadura y el genocidio de lo que está pasando en Venezolana, tiene un claro mensaje que podría avasallar a millones con la práctica del populismo del presidente López en México, corriente que sería totalmente destructiva en caso de secuestrar el poder por años rompiendo el espíritu constitucional sexenal “Voto Efectivo, No Reelección”.

Si bien el Foro de Sao Paulo es un foro de partidos y grupos de izquierda latinoamericanos, fundado por el Partido de los Trabajadores de Brasil en Sao Paulo en 1990, su doctrina es la del establecimiento de un régimen de hambre y miseria, toda vez que el Partido Morena es un activo miembro del Foro de San Paulo.

Paralelo a ello, lo grave del caso es que el presidente López haría estallar miles de huelgas porque cuando fue jefe de gobierno del entonces Distrito Federal, tuvo la analogía equivocada de pasarle la charola a miles de trabajares de su administración a quienes explotó y humilló al descontarles de forma anticonstitucional un porcentaje de sus paupérrimos salarios, que en la praxis y en la actualidad son de hambre.

¿Por qué se hace referencia a Demetrio Vallejo Martínez?, por el simple hecho que fue un mexicano que se convirtió en un luchador social, es decir, originario de El Espinal, Oaxaca (6 de noviembre de 1901-24 de diciembre de 1985), fue impulsado por el Partido Comunista Mexicano, encabezado por Valentín Campa y por el Partido Obrero Campesino Mexicano (del cual Vallejo era miembro).

Fue en el año 1958 que surge entonces, como un dirigente seccional, en su natal Oaxaca desde donde salta al ámbito nacional a partir del Plan del Sureste y de encabezar los paros ferrocarrileros de julio y agosto de 1958, fue así como se ganó la simpatía de la mayoría de los trabajadores ferrocarrileros quienes lo eligieron como Secretario general del Sindicato Ferrocarrilero (1958-1959) y estaba considerado como un defensor de la democracia sindical.

Si bien sufrió el encarcelamiento por el gobierno del presidente Adolfo López Mateos después de romper la huelga que paralizó al país en 1959 recluyéndolo el régimen por más de once años en el Palacio de Lecumberri, su espíritu de lucha está por resurgir.

López Obrador ha demostrado ser un talentoso personaje que “lanza la piedra y esconde la mano”, y una vez investido con la banda presidencial, es capaz de echarse encima a todo los trabajadores de México haciendo, incluso, resucitar el poder de la CTM, generando  una convulsión social sexenal o por espacio de muchos años más.

En múltiples ocasiones, decenas de líderes sindicales, políticos, líderes sociales y periodistas críticos, han coincidido en advertir que López Obrador sigue siendo un peligro para México, debido a su pluridimensionalismo carácter que lo desborda en una esquizofrenia incontrolable al grado de convertirse en otro Gustavo Díaz Ordaz.

Lo cierto que las centrales obreras de todo el país estarían en alerta en caso que el presidente López atentara en contra del Artículo 123 Constitucional, y de ejecutar decisiones arbitrarias, consolidaría el programa neoliberal del Out Sorcing, en el que millones de mexicanos seguirían siendo explotados por el sector patronal sin garantizarles derechos laborales, prestaciones, aguinaldos, justas remuneraciones o la sustancia de sus liquidaciones conforme a derecho.

Ante esa disyuntiva, el presidente López obligaría a las fuerzas armadas a atacar a la población en general, creándose igualmente un estatus de inseguridad, tan igual cuando en una de las demandas del Consejo Nacional de Huelga, matriz del Movimiento de 1968 en México, fue la consigna de poner en libertad a los presos políticos, incluyendo especialmente a Demetrio Vallejo Martínez.

En ese “brillante historial” y después de salir de prisión, Vallejo fundó el Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT) al lado de Dionisio Noriega Aparicio, Heberto Castillo. Otros integrantes de ese instituto político fueron el general Lázaro Cárdenas, Heriberto Jara, el escritor Carlos Fuentes y Octaviano Silva Barrera.

Años más tarde fue expulsado del PMT por sus ideas de liberación del pueblo en general; los puestos públicos no fueron de su interés. En 1985 resultó electo diputado federal por el Partido Socialista Unificado de México (PSUM), falleciendo ese mismo año y asumiendo la titularidad del cargo Alejandro Encinas Rodríguez.

La novela El Tren Pasa Primero de Elena Poniatowska, narra la biografía de este personaje bajo el nombre de Trinidad Pineda Chiñas, y no habrá otro intelectual que pudiera novelar la carrera presidencial del presidente López, no obstante que, a la interpretación, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera Espinosa aseguró que “las plazas que hay en la metrópoli no son miles, son pero obviamente de afluencia”, en cierta clara alusión a las plazas de empleos de su administración.

En conclusión, el presidente López violentaría la democracia sindical y convertiría a sus líderes en presos políticos, haciendo peligrar la paz social de la Nación, tan igual a la estrategia y síntomas armados que sufren millones de ciudadanos de Venezuela, en nutridos éxodos que huyen del asesino de Nicolás Maduro.

Y como lo describiera el director del periódico Excélsior: “Hoy Venezuela no tiene libertad, y tampoco comida. Su índice de asesinatos es tres veces mayor al de México, su debate público está profundamente polarizado, sus instituciones están destruidas y su gobierno está en manos de un necio ignorante y profundamente corrupto, Nicolás Maduro. Y lo peor del caso es que los mismos venezolanos votaron por su desgracia. ¡Que no pase lo mismo en México!” blasalejo@yahoo.com

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