Blas A. Buendía

En tanto que el candidato independiente a la Presidencia de la República, Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”, propuso reactivar constitucionalmente la pena de muerte a homicidas, violadores y secuestradores, lo que también aplica a quienes maten a periodistas; esto luego de lamentar el asesinato del corresponsal de Grupo Imagen en Tamaulipas, Héctor González Antonio, la agrupación Comunicadores por la Unidad A. C., demandó al gobierno federal “¡Alto al Fuego!” por la constante de asesinar a comunicólogos lo que ha generado zozobra y miedo por seguir ejerciendo esta noble profesión en México.

“Ve lo que pasa con los periodistas, mejor les cortamos lo que no sirva, punto. No tenemos y necesitamos un presidente que ponga orden en este país y yo quiero ser ese presidente, nosotros vamos a presentar paralelamente a la iniciativa de mochar las manos, la iniciativa de la pena de muerte”, declaró el gobernador de Nuevo León con licencia.

En visita proselitista por Hermosillo, Sonora, dentro de su campaña presidencial, organizó una carne asada con alrededor para 500 comensales, principalmente usuarios de redes sociales, a quienes les pidió lo apoyen desde sus espacios en Facebook, Twitter e Instagram.

Rodríguez Calderón también recalcó que los protocolos de protección a periodistas no están funcionando; recordó que justamente en su última gira de campaña por Tampico, Tamaulipas, propuso una aplicación para teléfonos inteligentes que alerte en el momento cuando un periodista o activista esté en riesgo su seguridad

Comunicadores por la Unidad, A. C. (CxU) expresó su más enérgico repudio por el asesinato del periodista Héctor García Antonio, registrado el miércoles 30 de mayo en el estado de Tamaulipas, y exhortó a las autoridades federales y estatales a su pronto esclarecimiento, parar la impunidad, así como al cese inmediato al fuego en contra de la Libertad de Expresión.

En los últimos años -añadió CxL, en comunicado-, el periodismo mexicano se ha convertido en un blanco más y ha tenido que mutar en su naturaleza, en su instinto periodístico o reporteril –como se dice en el argot de los periodistas-, hacia la autocensura y, en muchas ocasiones, refugiarse en alternativas de comunicación donde no se toquen temas que hieran la susceptibilidad de personas poderosas de México.

Para evitar que un arma nos apunte y en un acto de enfermizo poder tiren del gatillo y nos roben lo único que nos queda, la vida, o que nos maten brutal y sanguinariamente a golpes para atemorizar al gremio como los últimos dos casos de los periodistas caídos, uno en Ciudad Victoria, Tamaulipas (Héctor González Antonio) y en el estado de Nuevo León (Alicia Díaz), refirió el gremio periodístico.

Durante 2017 arrebataron la vida a once comunicadores y en lo que va de 2018 ya son seis los periodistas que han sido asesinados. Lo más grave es que del 2000 a la fecha, 136 comunicadores han muerto en México por aferrarse a mantener su derecho, y el de todos, a la Libertad de Expresión.

Por ello, México, como país, es considerado uno de los más peligrosos para ejercer el noble oficio de plasmar y narrar la realidad de los sucesos más relevantes que vive actualmente la nación, más aun en un año electoral que habrá de renovar los Tres Poderes de la Unión.

Comunicadores Por la Unidad, A. C., exige al gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, así como a la siguiente administración pública federal, apoyado por los partidos políticos con registro, pongan freno a toda esta ola de masacres con periodistas, “cerrarle el paso a esa nueva forma de homicidio: el ‘periodicidio’, toda vez que nos están matando por ejercer esta profesión, por informar, por decir la verdad, por ser valientes en un país donde ya no existe esa figura.

“Los periodistas exigimos alto al secuestro de nuestra palabra. No podemos vivir aterrorizados por lo que escribimos, por lo que decimos o por lo que publicamos, y a veces (peor aún), hasta por lo que callamos”, aseveró la organización periodística.

A quien corresponda –puntualiza el comunicado-, a la opinión pública, a las autoridades, a las cámaras empresariales, a las asociaciones civiles, a quienes damos voz a través de nuestros trabajos periodísticos, a nuestros compañeros del gremio, reiteramos un ¡YA BASTA!, con esta ola de sangre en contra de los periodistas de batalla y cuyos sucesos sangrientos han transformado a México en el país más peligroso para ser comunicólogos en el mundo. [email protected]

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