Por: Manuel Aparicio.

Como balde de agua fría cayó a los casi 40 líderes que acudieron a una reunión de Morena, cuando alguien que dijo ser de los fundadores de ese partido les aclaró que “Morena fue creado por y para Andrés Manuel López Obrador, por tanto es él quien toma las decisiones. Reafirmó: “por supuesto que hay dedazo, es su partido y ese es su derecho, Morena es un traje hecho a su medida, como en su momento lo fue el PRD para Cuauhtémoc Cárdenas.”

Tal aclaración echó por tierra sus posibles aspiraciones de lograr algún cargo de elección popular en los comicios del 2018 y desató los más diversos comentarios, sobre todo de quienes han abandonado sus partidos políticos por no estar de acuerdo con las prácticas antidemocráticas en la designación de candidatos. Ellos consideraban a Morena como una opción, porque todos serían tomados en cuenta, en un ejercicio democrático que sería ejemplo para todos los partidos políticos en nuestro país. Pero quedaron como ilusos pues se resistían a  aceptar que en  Morena todo se resuelve por dedazo.

Lo anterior explica lo que hemos visto en las pasadas elecciones: En Veracruz, por ejemplo, se crearon tales expectativas de triunfo que los morenistas y simpatizantes consideraban que la mayoría de municipios veracruzanos formarían parte de la fuerza de Morena, pero la imposición de candidatos, generó inconformidad entre sus militantes, quienes se abstuvieron de votar y Morena perdió¡. El descrédito creció cuando Eva Corona una de las figuras impuestas por Andrés Manuel, fue descubierta recibiendo dinero para la causa.

La historia se repitió recientemente en la elección del candidato de Morena para el gobierno de la Ciudad de México. La modalidad fue: una encuesta a cargo de personal de ese partido, con la consigna de anunciar el triunfo de la delegada de Tlalpan, Claudia Sheimbaun, dejando en el camino, al comparsa Martí Batres y asestando un golpe traidor a Ricardo Monreal, quien se creía el preferido de Andrés Manuel y por tanto merecedor de competir por el gobierno capitalino…

La farsa se establece en la metodología de la encuesta. Primero porque según sus declaraciones, encuestaron a mil 311 personas de los más de 7 millones 529,950, electores, trabajo que serviría para justificar la imposición. Pero como Ricardo Monreal, al igual que López Obrador, ¡Si no gana, asegura que le robaron¡. Por eso, en un video que circula en redes sociales pidió que se corrijan los errores y enmienden las acciones incorrectas. Ricardo dijo que no acepta ningún ofrecimiento, él quiere ser jefe de gobierno, aunque solo sería por otra opción. La pregunta es: Está esperando ofertas?.

Además de que nos recuerda a Juanito, cediendo su lugar a Clara Brugada, en Iztapalapa, y muchas acciones que nos hace ver que en efecto, el partido fue creado por y para Andrés Manuel López Obrador y él es el dedo que decide en un partido de autoritarios, donde la democracia solo existe en la mente de sus simpatizantes.

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