Por: Manuel Aparicio.

            Es el colmo, que Puebla, una entidad que según el ex gobernador Rafael Moreno Valle, es un ejemplo de desarrollo, esté a merced de desastres naturales consecuencia de que el 84 por ciento de los 217 municipios que conforman el estado, carecen de un Atlas de Riesgo. Por citar un ejemplo, el 20 por ciento de las demarcaciones municipales son  susceptibles de sufrir inundaciones.

            Prevenir los daños que pueden ocasionar los desastres naturales a los habitantes del Estado de Puebla no fue importante para Rafael Moreno Valle, quien estuvo siempre ocupado en endeudar a la entidad al realizar obras que tendrán que ser pagadas (a precios inflados e impagables intereses), por los gobiernos de los próximos 30 años, limitándoles la posibilidad de realizar sus propios proyectos de obra y desarrollo.         Si hubiera estado en su ánimo, habría ordenado u obligado a los alcaldes a desarrollar sus Atlas de Riesgo.

El tema no es menor, sobre todo con el reciente huracán que azotó y afectó a habitantes de Puebla derivado del cambio climático. Amén, de las consecuencias que se habrán de sufrir por el exceso de lluvias, heladas, variaciones de temperatura, etc. Es delicado, insisto. Sobre todo cuando se desconoce la cantidad de personas que habitan en asentamientos irregulares como cañadas, laderas, riveras de ríos, que son áreas de riesgo.

Se trata de ediles irresponsables que solo querían llegar al poder para satisfacer sus ambiciones personales; no les interesa el sufrimiento de las familias afectadas cuando azota un huracán, cuando hay un deslizamiento de tierra y sepulta viviendas arrebatando la vida de sus moradores o cuando pierden su patrimonio. Es tal la apatía que será necesario que el congreso de la entidad exhorte a los ayuntamientos a que de manera prioritaria, elaboren su respectivo Atlas de Riesgo.

Por cierto, vale preguntar qué pasa con los legisladores que integran la comisión de protección civil… ya habrán descubierto lo vulnerabilidad de la casi el totalidad de los 217 municipios que conforman la geografía poblana?. Ninguno de ellos se pronuncia en ninguna forma por establecer normas de protección ni por desarrollar proyectos de vivienda para personas de escasos recursos, pues son estas familias las que por su necesidad se asientan en zonas de riesgo en donde peligra su integridad física y su vida.

            Los alcaldes carecen de iniciativa propia para salvaguardar la integridad física y la vida de quienes habitan en zonas de riesgo en los municipios que gobiernan. No les interesa contar con un sistema integral que les permita establecer bases de datos  y realizar análisis del peligro de la vulnerabilidad y del riesgo de desastres, con mapas y sistemas geográficos de información para emitir recomendaciones para la oportuna toma de decisiones y establecer medidas de prevención y mitigación.

Pero, que se puede esperar de estos alcaldes si su gobernador Moreno Valle fue indiferente con las clases desprotegidas de la entidad que gobernó. El actual mandatario Tony Gali, no tiene mucho espacio de maniobra con un estado endeudado y con un periodo muy corto para gobernar. Si lo desean, los alcaldes tienen una excelente opción en El Servicio Geológico Mexicano que se ubica en Pachuca Hidalgo y que proporciona servicios para la creación se un confiable Atlas de riesgo, servicio que pueden contratar particulares o autoridades de los diferentes niveles de gobierno.

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