Por: Manuel Aparicio.

            Está circulando un pequeño volante impreso, cuyo texto me llamó la atención: “!!No a la imposición de candidatos!!. Somos ciudadanos libres; ejerzamos nuestro derecho a elegir a alguien de quien sepamos cómo actúa, de quien conozcamos su pasado y su presente. Es nuestro derecho elegir a un candidato o candidata a la presidencia, que presente un proyecto de desarrollo para nuestro municipio; que garantice, por lo menos, que combatirá la corrupción y la inseguridad. ¡¡¡No permitiremos que nos vuelvan a engañar¡¡¡.”.

La autoría es de: “Proyecto Ciudadano 21”. No tiene dirección, ni forma de conseguir información. Pero de entrada, parece que se trata de algún colectivo que intenta hacer conciencia entre los electores, para que dejen de ser utilizados y obligados a emitir su voto por algún personaje que a final de cuentas en vez de beneficiar a la ciudadanía la afecta. De esos individuos que vienen de un historial que avergüenza y que utilizan la administración para beneficiar a familiares, amigos o para pagar favores.

            La historia de Nezahualcóyotl, es muy ilustrativa al respecto: Los gobiernos encabezados por priístas han dejado una gran estela de corrupción, cada alcalde y sus funcionarios se convierten en nuevos millonarios, tanto, que la mayoría de ellos ya no vive en el municipio; y, se les señala como propietarios de hoteles, restaurantes, gasolineras, verificentros, escuelas, y muchas empresas más e inversiones en otros estados y posiblemente fuera del territorio nacional. Además de muchos bienes inmuebles, que ni en sueños hubieran logrado con un trabajo honesto.

            Los nombres? No tiene caso, porque los habitantes de Ciudad Nezahualcóyotl, tienen en la mente los abusos de cada uno de ellos. Recuerdan perfectamente la velocidad con que amasaron sus fortunas. Pasaron de ser ciudadanos promedio a millonarios. Y lo más delicado, ninguno de ellos ha sido investigado y  mucho menos castigado. Los ciudadanos de este municipio, saben que estos ex gobernantes y funcionarios públicos están materialmente protegidos por las esferas de gobierno.

            El hartazgo por tanto abuso y corrupción sin castigo, se reflejó en 1996 cuando los ciudadanos le dieron el triunfo a Valentín González Bautista, el primer alcalde perredista. Él, como recuerdan, le cedió la estafeta a Héctor Miguel Bautista, quien continúa detentando el poder a través de sujetos que él hizo alcaldes de Nezahualcóyotl, que también se enriquecieron. Todos recordamos cómo se notó el cambio; el estacionamiento dejó de estar abarrotado de automóviles último modelo y de lujo, en su lugar ingresaron vehículos de ciudadanos modestos, parecía que por fin todo iba a ser diferente.

Sin embargo, en pocos meses, empezaron a desparecer los vehículos “normales” para dar paso a automóviles de modelo reciente y de lujo. Es decir, todo volvió a ser igual como si estuvieran gobernando los priístas ya no se notaba la diferencia y los ciudadanos se volvieron a decepcionar por el surgimiento de políticos y funcionarios ricos. Por esta razón creo que la aparición de este volante tiene que ver con el hartazgo social de seguir viendo cómo se enriquecen los políticos y funcionarios. Aunque, desde luego hay sus honrosas excepciones. De ello hablaremos en otro momento.

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