alejandro barreiro

Es innegable que Steve Jobs realizó muchísimo aportes a lo que es la vida actual en un determinado sector, y el fallecimiento de cualquier persona y más aún en la circunstancias de Jobs es algo lamentable y que ojalá nadie tuviera que sufrir. Sin embargo podemos ver que en nuestra sociedad hay, desde mi perspectiva, una falta por valorizar los aportes de muchísimo que han quedado en el anonimato o que se han olvidado, e incluso que tal pareciera que sus aportes están porque así tenía que ser.

Me llama la atención el caso de Jonas Salk, el científico estadounidense que desarrollo la vacuna contra la poliomielitis, una enfermedad que causó grandes estragos en la humanidad y que incluso se llega a ver aún personas con las secuelas.

El Dr. Salk cumplió el paso junio, 20 años de haber fallecido y no vi a nadie y en ningún medio hacer una mención del gran aporte que dio a la humanidad, y cabe resaltar, que nunca patentó la investigación y la vacuna, fue un regalo que hizo a la humanidad y no se le ha reconocido como debe ser.

Esta alteración en la valorización de los aportes, considero que es una muestra de la crisis que tenemos actualmente en tratar muchos temas que nuestra sociedad está discutiendo.

Queremos como sociedad defender muchas situaciones, pero no sabemos dimensionar los alcances. El mundo no es maniqueo, nada es totalmente bueno y nada es totalmente malo y antes de querer eliminar algo de nuestra sociedad, debemos conocerlo y tener los argumentos necesarios para justificar el porqué de nuestro deseo y realmente mostrar el impacto social.

Voy a poner un ejemplo sumamente controversial, el aborto. En la actualidad la asociaciones que están en contra del aborto no han sido capaz de llevar ante las autoridades y los representantes los motivos que implique una prohibición, muchos se acercan, pero en el momento en que echan mano de cuestiones metafísicas, han tirado por la borda el resto de argumentaciones que podría ayudarles a cumplir su fin, es decir, en el momento que estos grupo o personas exponen que el aborto es un aberración porque lo prohíbe Dios o la iglesia, sus argumentos se han caído, no porque no tengan validez, pero en un Estado laico esa razón no es motivo de una prohibición.

De igual forma los grupos que está a favor, ven vulneradas sus razones en el momento que exigen la legalización del aborto, porque es una decisión personal. De igual forma el pagar o no pagar impuestos es una decisión personal pero sí conlleva una consecuencia, también así el argumentar que con su cuerpo se puede hacer lo que se quiera, implica la legalización de la eutanasia activa y muchos de estos grupos no están a favor de ella.

Mientras no se suba el nivel de prioridades, de reconocer en su justa medida las acciones de nuestra sociedad en la actualidad, difícilmente se podrá elevar el debate de las normas y leyes que nos deberían de regir.

Deja un comentario