susana marquina

La crónica es una forma de contar historias donde convergen lo cotidiano, lo complejo y lo sencillo, escribir sobre un hecho desde el punto de vista del escritor, resulta de suyo un ejercicio que permite observar y registrar lo que las personas experimentan en cada actividad, en cada vivencia, para mí se vuelven microhistorias, que nos permiten conformar un mosaico donde cada pieza embona y es necesaria, haciéndonos comprender un acontecer más general.

De ahí que me guste la crónica, registrar lo que se vive en un día común o a lo largo de una vida. Me interesa que con los relatos quede la memoria escrita. Espero que al compartir estos relatos quede huella como la “ tinta negra y la tinta roja” de la que hablaban los antiguos mexicanos, es decir la memoria histórica de su gente. Los dejo con este primer relato:

Tepito vs Neza

Desde que empezó el hoy no circula, los días se volvieron caóticos, lo que antes realizaba a bordo de mi automóvil en menos tiempo ahora se retrasa y me cansa, por si fuera poco he tenido que viajar en transporte público y no pocas veces gastar en un taxi.

Así que ese día le hice la parada a uno, me encontraba en Neza, en las calles de Glorieta de Colón y Catedral Metropolitana, me subí presurosa, y al pedir al conductor me llevara a mi destino, me percato de que es un hombre joven como de unos 25 años, con sendos tatuajes desde el cuello hasta los brazos, llevaba una playera de manga corta. No puedo negar que sentí temor, trataba de no verle los tatuajes, pero me mantenía alerta, los dibujos de Zapata, la santa muerte y la virgen de Guadalupe se encontraban finamente representados en eso que se ha vuelto un arte, el tatuaje de la piel humana.

El conductor seguro vio mí angustia y mi silencio, empezó entablar una conversación, era amable sin duda, con una voz que me genero tranquilidad me dijo viendo a través del retrovisor:– que bueno que las calles de Neza son todas rectas, yo vengo de Tepito, sabe allá el caos vial es terrible.

Me mostré interesada, aunque estaba más nerviosa con esa información sin embargo el conductor siguió hablando, le pregunte como se sentía en Neza, me dijo—al principio me pareció un lugar inseguro y hay banda pesada, la gente pues me veía mal, por los tatuajes, sabe, pero yo soy gente de trabajo, mi familia me dijo:– ten cuidado en Neza, allá matan. Pero me ha ido bien, a todo dar ahí donde vivo me conocen ya todos los vecinos, ya todos me saludan y me hablan, rento en un edificio de departamentos, y me incorpore a un sitio de taxis, ahí todos son mis valedores, me voy a quedar a vivir ,ya me case y tengo una bebé; allá en Tepito todo es más tranquilo y mi familia vende en los tianguis, pero a mí ya me ha gustado vivir aquí, todos me dijeron que me cuidara pero no, la gente de aquí es bien luchona y trabajadora y me han tratado bien.

Lo escuchaba atenta ,por fin llegue a mi destino sana y salva, me baje del taxi y pensé: ¿Tepito tranquilo?..

Deja un comentario