¡A la usanza charra!

Pedro Pallares Guerrero

Amigo lector, de nuevo nos encontramos en estas líneas, y ahora es el turno de hablar de las damas charras; Las mujeres de a caballo que con los holanes al viento, se entregan con alma y corazón en cada uno de los movimientos de sus rutinas y que dejan al público al borde del asiento, pues la adrenalina no se hace esperar, con los cruces y movimientos efectuados durante la escaramuza.

¿Sabes o conoces lo que significa la palabra Escaramuza? Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española nos marca que proviene del italiano “Scaramuccia”, que es un movimiento bélico, breve y no decisivo, pero también la define como un combate entre jinetes, acometiendo rápidamente y huyendo con ligereza. En mi humilde opinión me afilio a la última definición, pues considero que las mujeres Charras tienden a efectuar en sus rutinas de ejercicios una entrada y salida como si en verdad estuviesen atacando y huyendo.

Y te has de preguntar ¿Cómo es que llega la mujer al Deporte Nacional? ¡Bueno, pues te contaré! que ya en pleno Siglo XXI, la mujer de a caballo está más activa y participativa que hace 50 años, y aunque la escaramuza no es tan antigua como la propia Charrería te podré decir que todo comenzó como una idea fuera de lo común; Ejemplo cuando corría el año de 1950 y siendo presidente de la Asociación. Nacional de Charros, Don Luis Ortega Ramos que junto con otros amigos y charros asistieron a la “Feria del Ganado Gordo” a Houston, Texas, presenciaron un espectáculo bastante novedoso y peculiar donde 20 damas montaban al estilo local (con las piernas a los costados del lomo del animal) con trajes deslumbrantes y acompañadas por un número igual de vaqueros que ejecutaban un carrusel, fue tanto el asombro de los asistentes mexicanos que de ahí se tomó la idea de crear un equipo que en aquellos entonces era mixto y que fue apoyado por su asociación, algunos integrantes de dicha escaramuza fueron: Graciela, María Eugenia y Arturo Ruiz Loredo, Guadalupe, José y Antonio Camacho Elorriaga; pero dicha escuadras no solo fue integrada por personas adultas, también hubo jóvenes adolescentes como: Guadalupe Camacho, Lilia López Becerril, Susana Mondragón, Holda de Rivero, Gloria y Margarita del Castillo. El Instructor fue Don Luis Ortega Ramos. Este argumento histórico lo sostiene Don Octavio Chávez, quien es también cronista Charro y propietario actual del “Rancho Buenavista”, localizado en las latitudes de Lerma, Estado de México, donde junto con otra propiedad ranchera que es “Temoaya” se practica la Charrería a campo abierto, donde el grado de dificultad es mayor.

Pero fue hasta el 22 de marzo de 1953 cuando surge por primera vez la escaramuza charra en el “Rancho del Charro” que en esos tiempos se ubicaba sobre avenida Ejercito Nacional y Shiller, en Chapultepec y que era recinto de la “Asociación Nacional de Charros”, a este equipo ecuestre se le bautizó “Las Coronelas”, para posteriormente Bonifacio Rodríguez Collazo plasmarlo en un son en honor a la femenidad charra con el mismo nombre; autor fue ligándolo a un concepto revolucionario, en virtud de que el rango militar máximo al que podía aspirar una mujer era el de coronel y por citar algún ejemplo esta la Coronela Carmen Robles.

Como puedes observar incluso hoy en día en los famosos Reality Shows donde la competencia son en mayoría mujeres contra hombres las damas por lo general siempre son las que ganan, y no solo en dichos los programas de T.V. sino en todos los ámbitos de la vida; Las tan mal etiquetadas “genero del sexo débil”, tienen más… valor que los propios hombres y en la Charrería no es la excepción pues su forma de montar es completamente diferente a la de un hombre; Ellas montan a un estilo muy particular y elegante denominado a Mujeriegas o a la Lola, que es cruzando la pierna derecha sobre la izquierda, apoyadas en el costado izquierdo del equino, teniendo así solo el apoyo y el equilibrio en el asiento en una montura denominada albarda, que es una evolución de los albardones ingleses de la realeza británica, mientras que nosotros los hombre montamos a horquetas o a horcajadas es decir, con las dos piernas a los dos costados del caballo.

Ya para el periodo de 1988 a 1992 siendo presidente de la Federación de Charros el Arq. Carlos Pascual López impulsó la formación de reglas y la introducción al sistema deportivo de las damas charras, concediéndoles un digno lugar como deportistas y dentro de la familia charra donde el grupo de trabajo quedó conformado por grandes mujeres de a caballo como son: Cristina Álvarez Malo (actual instructora de la escaramuza de la UNAM) Georgina Blasco, Lorena Canchola, Marisa Castil de Pliego, Atala Elourduy, Lurdes Luethje, Ma. Elena Franco, Guadalupe Jones (Lupita Jones Miss Universo 1991) entre otras muchas más.

Espero haberte disipado y/o ampliado tus dudas sobre el lado femenino de nuestro nuevo Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad… La Charrería, en la siguiente nota encontrara más información al respecto, ¡no te la pierdas!…

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