Blas A. Buendía 

Al igual como en el pasado, los tiempos complejos, convulsos pero frente a una sociedad más politizada en la caja de resonancia política y social que representa la Ciudad de México, ésta se ha desenvuelto en un ejercicio totalmente democrático en un mosaico que converge entre las más diversas ideologías que nadie abalará que Andrés Manuel López Obrador sea Presidente de México, solo por seguir fomentando el odio entre los mexicanos.

En el marco del V Informe de Gobierno de Miguel Ángel Mancera Espinosa –prácticamente el último de su administración porque se lanzará como candidato a la Presidencia de la República-, los Grupos Parlamentarios insertados en el recinto de Donceles y Allende, coincidieron que México no necesita de “políticos iluminados” y mucho menos que políticos sin talento que solo se obligan, por antonomasia, en criticar sin fundamentos engañando a la gente.

Si bien la sociedad actual es más autocrítica porque la crisis económica le ha permitido politizarse, queda fehacientemente que en esta ciudad se tiene que construir no destruir y que lo que se haga en esta urbe, se va a replicar a lo largo y ancho del país, teniendo también efectos internacionales hacia Latinoamérica.

La urgente necesidad de enfrentar el combate a la pobreza y las desigualdades, si bien ha sido la ancestral prioridad de todos los gobiernos que no han cumplido a cabalidad, se concatenan las críticas generando revoloteo político.

En los recientes spots de Mancera, donde alude “CINCO AÑOS DE HECHOS, NO DE POLÍTICA”, el enunciado fue valorado en su justa dimensión por parte de los diputados locales 

“Efectivamente usted lo señala en los promocionales, usted le llama política, yo le llamo grilla; usted le llama política, Jefe de Gobierno, yo le llamo politiquería; yo le llamo la creación de simulaciones y sesgos para presentar un discurso que no es cierto. Esta ciudad hemos luchado todos por ella, no sólo unos, y hemos luchado para construir no para destruir”, reclamó el diputado Fernando Zárate.

¿Qué significa la protesta hoy en la Ciudad de México y qué significa la propuesta a nivel nacional?, preguntó en su posicionamiento político como diputado del Grupo Parlamentario Verde Ecologista, y fue más allá….

Por supuesto que manifiestan un hartazgo, un odio, por supuesto que un cansancio, y por supuesto que todos compartimos ciertas críticas que son legítimas en la Ciudad de México, ciertos abusos y ciertos excesos que no debiéramos de permitir, pero esta Ciudad de México en 1997, y ahora definimos no que seamos una ciudad progresista sino que seamos una ciudad democrática, eso es lo que nosotros decidimos.

Aún sin citar el nombre de López Obrador, el diputado ecologista lo fustigó por la crispación en que ha conducido a toda la sociedad.

“¿Hacia dónde se va a dirigir el odio, el hartazgo, el cansancio y el fustigue? Se está dirigiendo, y pareciera que hoy más que nunca está teniendo atracción uno de los candidatos, tercera vez, candidatos que provocan a partir de un complejo personal toda una narración política para capitalizar y buscar ese cambio. ¿Los cambios se buscan de esa manera, con esa naturaleza y con esos fines de destruir un sistema? Porque ya ha desdeñado a las instituciones, los ha calificado a todos de corruptos, a todos los que hemos construido esta ciudad, a todos nos ha calificado de ignorantes, de torpes, de inútiles. Él es el único que tiene razón.

“Hacia allá no puede ir destinado un cambio ni podemos ceder como ciudadanos a las pretensiones más perversas y de mayor odio de nuestro sentimiento, porque desde 1917 y desde 1997 todos de manera conjunta tenemos la construcción de nuestro país y de nuestra ciudad en las manos, y nadie tiene derecho a escatimarnos ni a destruirnos por una razón, por una pura y sencilla razón: porque nos hemos ganado la libertad.

“Mi dedito no es el que va a decidir, como por cierto ya muchos en la Ciudad de México cuando entendieron el cambio para ciertos partidos, por cierto, cierto cambio que permitió este Jefe de Gobierno, porque en este gobierno se permiten críticas, se permite transparencia y esa transparencia ha sido la que ha dado lugar para que se critiquen distintos programas sociales y a distintos funcionarios.

“Nosotros pensemos si en otros gobiernos y en otros tiempos se permitiera esta transparencia, se permitiera esta crítica, se permitiera este cambio, se permitiera que hoy un partido que se dice de izquierda tenga la mayoría en esta Asamblea Legislativa y haya decidido no asumir las comisiones, así se los voy a decir tan claro, no decidieron asumir las comisiones, a la mayoría de esta Cámara de Diputados y no han asumido la responsabilidad para construir en este país y en esta ciudad, están destruyendo, no quieren avanzar en distintas leyes, no quieren seguir legislando.

“Sí, aquí se enoja el que está en Xochimilco, también no vino el que está en Tlalpan porque, la que está en Tlalpan sí está aquí por cierto, pero el que está en Tláhuac no. ¿Por qué no está? ¿Cómo nos ha elevado la inseguridad en Tláhuac, cuál ha sido el verdadero problema? Confrontemos unas ideas si ese es el cambio. También está aquí alguien que ya entendió que ese cambio no era cierto, y entre nosotros también está el futuro o futura jefa de gobierno.

“Esa libertad no la vamos a ceder, esa libertad no la vamos a catafixiar por un delito y esa libertad sobre todo vamos a ser absolutamente orgullosos para construir con todas ustedes y con todos ustedes, pero entendiendo que es un país unido y entendiendo que las críticas sean de manera seria, no intentando y levantando polvaredas para capitalizar un cambio que no va por ahí, ese cambio es fugaz, la protesta es fugaz.

“El cambio que nosotros pretendemos es institucional, vía leyes y para el perfeccionamiento de este sistema, y eso se trata a través de reformas legislativas, a través de contrastes con el propio gobierno y exigencias. Yo he sido el más crítico a este gobierno y lo voy a seguir siendo, no voy a perder esa postura, pero tampoco voy a permitir que destruyan esta ciudad. Está usted aprobado, Jefe de Gobierno, desde mi punto de vista y vamos a ser solidarios con todos aquellos que quieran un futuro de la Ciudad de México.

“Por favor, seamos tolerantes, ¿o que la izquierda ya no es tolerante a las críticas?, porque estoy escuchando reclamos. Yo esperaría que fueran maduros políticamente para que se subieran a esta Tribuna y discutamos con números y discutamos con política pública y no discutamos con aspavientos ni con movilizaciones que no tienen más que la transformación del odio en un objeto personal”, puntualizó el legislador coincidiendo que nadie tiene el derecho de “adulterar la realidad” que no solo vive la capital, sino todo el país. blasalejo@yahoo.com

 

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