Blas A. Buendía 

Uno de los certámenes que podrían empañar antes, durante y después del domingo 1 de julio, fecha en que México renovará los tres Poderes de la Unión (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), es la violencia que protagonizarían los malqueridos izquierdosos que a últimas fechas han instaurado el fenómeno de la zozobra, particularmente los que se dicen ser afiliados al partido de la violencia, MORENA, cuyo dueño es el ungido candidato del crimen organizado, el siniestro Andrés Manuel López Obrador de quien advierte el “fuego amigo”, a todas luces “tiene incrustado el alma del diablo”.

En contrasentido, el presidente norteamericano Donald J. Trump y Vladimir Vladímirovich Putin, presidente de la Federación Rusa, aviesamente han insinuado “apoyo” desde fuera de las fronteras referente a la campaña político-electoral de López Obrador, según un despacho publicado en el prestigioso diario norteamericano The Washington Post, lo que viene de denotar que el tabasqueño estaría presto a ser un “traidor a la patria”, ya que aparentemente acepta el asecho extranjero, lo que obligará a autoridades federales mexicanas a establecer criterios constitucionales porque nadie debe estar por encima de los preceptos de la Constitución.

Si bien esos actores desmintieron los reportes difundidos por The Washington Post de supuesta “conspiración injerencista”, a nivel interno trasciende que los enemigos de México pretenden desestabilizar la unidad de sus habitantes al generar confusión, y que por mucho que se diga, la asechanza se palpa de forma inmediata, lo que degeneraría en el desarrollo pacífico de las elecciones presidenciales del mes de julio de 2018, porque el partido Morena está hecho para crear conflictos innecesarios “a cualquier precio”.

Tanta es la desesperación que las células de López Obrador operan por todos lados, por lo que la dirigencia de Morena sostuvo que la guerra sucia en contra del Rayito de la Esperanza rebasó fronteras pues medios de Venezuela reportaron la aparición de pintas en bardas de ciudades de ese país a favor del precandidato presidencial mexicano de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena-PES-PT).

Si bien en la palestra política se considera que “López Obrador es el ungido candidato del crimen organizado”, por su afán de amnistiar a los barones del narcotráfico, no dejará ser una tentativa en contra del propio estado del Derecho mexicano.

Por ser acciones connotadas de lesa peligrosidad y que atentan en contra de las libertades, la unidad de los mexicanos y la evolución de sus instituciones republicanas, tanto la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) como el Instituto Nacional Electoral (INE), deben cerrar filas para contender a ese grupúsculo de seudo-políticos que ante las coyunturas que vive la nación, han logrado escalar peldaños que nunca antes alguien podría imaginar que llegarían.

Ante la falta de conducción del timón político para establecer códigos de ética afines de que México tenga un Congreso integrado por ciudadanos académicos, aun se presentan cuadros donde la gente emanada de barrios marginales, se convierten en “legisladores al vapor”.

El presidentes del PRD-CDMX, Raúl Flores, aseguró que el día de hoy MORENA encabezó una vez más un acto de desprecio a la vida democrática de la Ciudad de México y demostró que dicho grupo no es un partido de izquierda y mucho menos un movimiento pacífico, pues dijo que el hecho de negarse a firmar el “Compromiso de Civilidad, respeto y responsabilidad entre partidos”, promovido por el Instituto Electoral de la Ciudad de México, es sin duda una forma de violencia política.

“Lo que acredita la ausencia de Morena es autoritarismo y violencia de su parte, porque es violento y autoritario no suscribir con sus pares un acuerdo para ratificar la responsabilidad que tenemos como partidos para lograr un proceso electoral legal, en orden, transparente y sobre todo pacífico y seguro, tanto para todos los ciudadanos, como para cada uno de las y los participantes y por supuesto para los reporteros y fotógrafos que cubren el proceso electoral 2018 en la Ciudad.

“Además no estar hoy aquí refleja mucha irresponsabilidad de su parte, porque este acuerdo no sólo tiene que ver con la forma de evitar reyertas, sino que es un instrumento de orden y civilidad para la preparación del proceso, para el transcurso de las campañas y para el periodo postelectoral”, dijo.

Así bien, desde las instalaciones del IECDMX, el dirigente local perredista señaló que Morena deja de manifiesto que ni sus líderes ni sus candidatos están dispuestos a asumir compromisos y responsabilidades ante las instituciones que se ha dado la Ciudad para lograr un proceso democrático y en paz.

“Morena una vez más demuestra que desprecia la vida democrática. Los gobiernos de esta Ciudad desde que hay elecciones libres han construido un modelo de democracia y de libertades como en ningún otro lugar. En este Instituto los partidos presentes hemos discutido el modelo de ciudad que queremos para los capitalinos, por eso no estar hoy aquí y simplemente dar un mensaje desde sus oficinas diciendo “somos democráticos y pacíficos” no los acredita. Dicen que son pacíficos, pero los movimientos pacíficos justo buscan mecanismos de prevención a todo tipo de agresión y violencia pero con su ausencia está claro que ellos no quieren eso, y por algo será”.

El líder del sol Azteca en la capital secundó las afirmaciones hechas por el presidente del IECDMX, en el sentido de que el documento que hoy se firmó no responde a la coyuntura de los sucesos violentos de la semana pasada, pues desde el 10 de diciembre del año pasado ya era conocida por todos los partidos  la intención de suscribirlo.

“Decir que no se acepta este acuerdo es reflejo de una visión única y vertical que rechaza la pluralidad. Tenemos que garantizar que la violencia, provenga de donde provenga, se castigue. Por su puesto que nosotros también queremos justicia de 360 grados y castigo para todos los agresores, del partido que sean o si no tienen también, lo hemos repetido. Somos los más interesados en que quede aclarado si Morena fue víctima o victimario. Este es un acto de civilidad política y democrática, pero insisto, a Morena eso no le interesa”.

Raúl Flores García enfatizo que no es de ninguna manera justo que al igual que el lunes pasado todos los partidos menos Morena, PT y Encuentro Social estén comprometiéndose y asumiendo responsabilidades, aunque recordó que la posición de “No a todo” de los morenistas  no es novedad, pues en las elecciones de 2015 también se negaron  a firmar un Pacto de Civilidad.

“Estamos con la mayor convicción democrática para avanzar en la ruta de que este proceso sea lo más terso posible, por eso no se vale y es inaceptable que las y los precandidatos y dirigentes de Morena con la mano en la cintura digan que no les satisface el acuerdo y no lo firmen, y no se responsabilicen al igual que lo estamos haciendo todos los demás, y menos cuando todos los partidos tuvimos desde hace varios días el documento en nuestras manos para poder hacerle las aportaciones  que consideráramos pertinentes”.

De tal suerte que Andrés Manuel López Obrador sigue siendo el ungido candidato del crimen organizado en un ambiente de asechanzas extranjeras, muy ad doc para desplazar la Dictadura Perfecta que ha dominado México desde hace ocho décadas, con el apoyo del capital financiero extranjero. blasalejo@yahoo.com

 

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