Jesús Tolentino Román Bojórquez

 El pasado jueves 9 de noviembre, la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión discutió, como todos los años, el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el año 2018, es decir, en qué se van a gastar los 5.276 billones de pesos (cada billón es equivalente a un millón de millones) en todo el territorio nacional. El tema es muy relevante, precisamente porque antes del año 2000, Chimalhuacán y sus autoridades nada hacían para exigir una parte del PEF para atacar las grandes necesidades de nuestro municipio. Pero, con el ascenso del Proyecto Nuevo Chimalhuacán al poder, las cosas dieron un giro de 180 grados y todos los diputados federales del Proyecto hemos dado siempre la lucha, desde el año 2003, para que seamos tomados en cuenta. Por eso mismo, durante varios años, en el mes de noviembre hemos tenido que manifestarnos con grandes contingentes en San Lázaro para hacer valer nuestro legítimo derecho al gasto social federal, pues los chimalhuacanos también ayudamos a integrar los fondos del PEF. ¿Por qué? 1) Porque pagamos impuestos (IVA, ISR y otros) y, 2) porque somos mexicanos, o sea, tenemos pleno derecho de que a nuestro pueblo le toque algo del petróleo que México le vende a los Estados Unidos de Norteamérica.

Y hemos tenido éxito los tres diputados federales del Proyecto Nuevo Chimalhuacán, apoyados siempre en la gran fuerza consiente y organizada de nuestro pueblo: en las dos ocasiones que fue diputado federal quien esto escribe; en una ocasión que fungió el Lic. Inocencio Ibarra Piña y, ahora, que es diputado federal el Ing. Telésforo García Carreón. Con estos recursos federales se han hecho muchas de las obras de pavimentación, agua potable, drenaje, electrificación, escuelas, parques, deportivos, etc., con que cuenta hoy Chimalhuacán. Muy bien ¿Y a cuánto ascienden los recursos que bajarán a Chimalhuacán en obras para al año 2018? Respuesta: a 346 millones de pesos, que se invertirán en obras de agua y drenaje en el Ejido de Santa María que es la zona más nueva y más rezagada; en la construcción de escuelas en todo el municipio; en más pavimentaciones de concreto hidráulico donde haga falta; en la colocación de miles de lámparas que alumbrarán para dar mayor seguridad, y en la perforación de dos nuevos pozos de agua que nos permitirán abastecer mejor a los barrios y colonias del territorio municipal. Aclaración: de este dinero, los diputados no manejan ningún centavo sino que el recurso baja a través de los gobiernos estatales y de los ayuntamientos.

¡Felicito, por tanto, al compañero Ing. Telésforo García Carreón, por haber logrado para Chimalhuacán 346 millones por año que, multiplicados por tres años, suman 1´038 millones de pesos; de aquí se deduce que nuestros diputados no van a perder su tiempo a la Cámara, sino a trabajar por cumplirle al pueblo que los eligió con su voto! Y felicito de nuevo al pueblo consciente, organizado y luchador del Proyecto Nuevo Chimalhuacán, porque es la fuerza decisiva para obligar al gobierno a negociar estos recursos. Los funcionarios saben que nuestros diputados no están solos y que cuentan con el apoyo efectivo de más de 100 mil ciudadanos, dispuestos a todo para que nuestro municipio progrese y deje de ser el “patito feo” que fue hasta el año 2000, cuando se nos trataba como a mexicanos de cuarta categoría. Esta es una forma efectiva, sin rollos ni discursos huecos, de hacer realidad la filosofía antorchista de combatir a la pobreza exigiendo una mejor distribución de la riqueza. Y el PEF, no es otra cosa más que riqueza natural y social acumulada: es riqueza natural, por el petróleo que se extrae del subsuelo y que pertenece a todo el pueblo por entero; y es riqueza social por los impuestos que pagan los trabajadores. Así es como se combate, aunque sea en parte, el Modelo Económico Neoliberal y se va haciendo realidad un nuevo Modelo Económico Humanista.

Ahora bien, me he ocupado de los recursos anuales del PEF, para que la ciudadanía se informe y comprenda más a fondo el porqué del gran cambio en Chimalhuacán a partir del año 2000. Para que entendamos a mayor profundidad que nada se nos ha regalado, que el progreso ha llegado gracias a un gran esfuerzo permanente y tenaz para no dejar de exigir, año con año, los recursos financieros a que tenemos derecho, legal y legítimamente.

Pero hay otra razón muy importante. Y esta consiste, en evidenciar a la vista de todo mundo, la enorme diferencia que existe de los diputados federales del Proyecto Nuevo Chimalhuacán, con los diputados federales de otros partidos que nos han “representado”. ¿Ejemplos? Sí, ahí está Alberto López Rojas que fue diputado federal por Chimalhuacán en los años 2006-2009, a nombre del PRD y fue apoyado por Andrés Manuel López Obrador (AMLO). ¿Qué hizo este diputado por nuestro pueblo? ¡Nada! Y lo reto públicamente a que nos demuestre lo contario. Pero hay otro caso más reciente, el de la señora Delfina Gómez Álvarez, hoy diputada federal por Texcoco y una parte de Chimalhuacán. ¿Cuántos recursos para obra trajo a Chimalhuacán en los años 2016 y 2017? Cero es la respuesta. ¿Cuánto logró para el año 2018? Cero otra vez. Y eso que la señora ha tenido y tiene el apoyo de AMLO, incluso quería ser gobernadora. Es más, para que el asunto quede más claro: ni para Texcoco gestionó ningún centavo, y eso que es su tierra natal. Y también la reto públicamente a que me desmienta, pero con pruebas en la mano y no con verborrea, con demagogia barata, tal como acostumbran los morenistas con AMLO a la cabeza.   

Aquí sí aplica al pie de la letra aquella vieja sentencia que escribiera Don Miguel de Cervantes Saavedra en su inmortal obra de El Quijote de la Mancha, quien dijo hace más de 400 años: “nadie es más que otro, si no hace más que otro”. En síntesis, mientras los de Morena y del PRD sólo hablan y son puro bla, bla, bla, los diputados del Proyecto Nuevo Chimalhuacán hacen, y hacen muchas cosas todos los días en favor del pueblo. Éste merece todo nuestro respeto y tendrá siempre la última palabra.

 

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