Entropia

J.a. García Díaz

La Asamblea Legislativa del Distrito Federal busca sancionar con tres años de cárcel el abandono de adultos mayores o personas con discapacidad, no obstante sufren ostracismo social por las TIC’s y la burocracia.

CDMX, Mx.- El ostracismo en la antigua Grecia se traducía como un exilio de una “persona no grata” dentro de alguna polis. Antes votaban todos los dueños de los medios de producción y expulsaban al ciudadano problemático. Sin embargo, hoy en día, el ostracismo ha evolucionado con las nuevas tecnologías, aumentando la brecha generacional en sectores miserables y por ende con menos conocimientos.

¿Cómo es esto posible? Hoy en día gracias a las nuevas tecnologías, hay un mar de adultos mayores y personas discapacitadas incapaces de usar muchas de las nuevas herramientas digitales, tanto que lossmartphones se vuelven lejanos desde su propia pronunciación. Aún hay millones de analfabetas tecnológicos y sus cuidados son paliativos.

Antes mis abuelos para detener mi hiperactividad, repetían la frase “no le puedes enseñar trucos nuevos a un perro viejo” condicionando su entendimiento a su edad física y no mental. Pero antes era más común los juegos con el trompo, el yoyo o incluso la patineta, no tablets o smartphones; incluso no era su propia concepción, sino una influencia de filmes gabachos. Hoy esa frase es sinónimo de pereza o resignación.

Aún así, ante la pereza o la resignación, hay ancianos que pueden manejar computadoras avanzadas y tienen los smartphones de última generación. ¿Por qué? la facilidad de tener medios de producción para unos soslaya el desarrollo de quien no los tienen. Cómo en la antigua Grecia, los dueños de los medios de producción siguen teniendo el control sobre otros que no lo tienen, heredando analfabetismo tecnológico y problemas generacionales.

A pesar de que se realiza una gran campaña de integración a las nuevas tecnologías, encaminado a crear una sociedad de la información (ya en desarrollo) para formar una sociedad del conocimiento, las antiguas generaciones (hoy adultos mayores) están condenadas a vivir la nostalgia, el rechazo y en muchos casos el abandono por sus hijos, nietos o, incluso en estos tiempos de embarazos no deseados, por sus bisnietos.

Los grupos vulnerables necesitan de las nuevas generaciones, ante los cambios bruscos e inmediatos. Incluso para sobrellevar la pesada burocracia que crece con las “app”(aplicaciones). No obstante, también hay que reconocer la experiencia de los ancianos, quienes antes comprendían la adolescencia entre los 12 y los 16 años pero ahora ven a adolescentes de más de 30 años de edad aún viviendo en sus casas. Tal vez… por ahí también se podría empezar en realizar un cambio de reeducación.

¿Cómo se forma a la fuerza de producción contemporánea en México ante el gran crecimiento de la población vulnerable como los ancianos o las personas discapacitadas? Al parecer con castigos políticos y programas sociales de poco alcance.

Otro problema es la neurosis que causa la mercadotecnia actual. Generan esperanzas para todos los sectores poblacionales a partir de nuevos productos tecnológicos que la mayoría de la población sólo obtendría trabajando una cuarta parte de su vida. Lo más triste es que cuando lo logra la tecnología ya es obsoleta.

La obsolescencia programada

Los cassetes, los disquetes, las cintas e incluso ahora los discos compactos, han pasado a mejor vida, así como las tecnologías análogas. Esto según la industria contemporánea. Sin embargo, esos materiales podrían durar más de lo que la era digital dure. ¿Cuándo será obsoleto lo digital?

Antes todo era más duradero y si se echaba a perder se reparaba; ahora lo que ya no sirve se tira a la basura y se compra uno nuevo. Somos desechables. Mientras que eso no se “repare”, los grupos vulnerables no podrán dejar de serlo.

© GARDIJA 2017: SIMEX

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