Raymundo Medellin

Quizá la exoneración de Enrique Peña Nieto por parte del secretario de la Función Pública, en cuanto a la Casa Blanca, sea una realidad, sin embargo la gran mayoría de los mexicanos no creyeron nada de lo que dijo Virgilio Andrade respecto al caso y también en cuanto a la casa comprada por el secretario de Hacienda al Grupo Higa.

El ahora presidente del Partido Acción Nacional dijo: “Lo que ha expresado Virgilio Andrade es una auténtica burla que ofende a los mexicanos y viene a confirmar lo que lastima tanto a nuestro país: la impunidad, que la corrupción queda sin castigo”. Y ello es la opinión de muchos mexicanos.

Como puede el gobierno de Enrique Peña Nieto estar ofreciendo una lucha frontal contra la corrupción cuando en la misma administración que encabeza la corrupción está latente;Escoger a Virgilio Andrade fue un acierto de Peña Nieto y sus consejeros para sus fines que se pretendían , ya que el acto parece, según la opinión pública nacional, la nula voluntad política del gobierno para atacar la corrupción, la impunidad, el tráfico de influencias y demás estafas de la clase política. Había para elegir entre otras grandes figuras del viejo y nuevo PRI, para una encomienda tan delicada.

Las cartas credenciales de Virgilio Andrade revelan su estrecha amistad de muchos años con el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, quien fue su jefe en la burocracia; su paso por el fraudulento Instituto Federal Electoral como representante suplente del PRI y después consejero de 2003 a 2010, faltaría mencionar el detalle de que su padre Virgilio Andrade y su tío han sido de antaño los abogados de Carlos Romero Deschamps, ícono de la corrupción activa a la muerte de su padrino Joaquín Hernández Galicia La Quina.

Porque si hubiera una voluntad política auténtica para luchar contra la corrupción y la impunidad en las decadentes instituciones, el señor Peña Nieto hubiera exigido que se creara una comisión independiente, con mexicanos de sobrada probidad y prestigio, para que averiguara entre los ocultos y aún inaccesibles contratos y declaraciones fiscales las formas como él, su esposa y el ministro del año consiguieron sumar a sus patrimonios las mansiones de Las Lomas, Malinalco e Ixtapan de la Sal, que se aquilatan en millones de dólares.

Para acotar la inconformidad y recuperar algo de respeto entre los mexicanos, necesitan actuar la ley en la mano y con soluciones a los graves problemas políticos, económicos y sociales por donde vienen empujando al país rumbo al indeseable desfiladero, más que discursear con falsedades y la esperanza de que la palabrería vana y complaciente los salvará del juicio popular y los sacará de la barranca adonde cayeron y, de remate, postraron a la nación.

Quizá la exoneración tenga su ingrediente de verdad, sin embargo desde el mismo sistema político de gobierno, se ha creado una incertidumbre que hace no creíble lo que desde el gobierno se maneja como una gran investigación por parte de la Secretaría de la Función Pública y su titular Virgilio Andrade.

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