Vladimir Galeana

Hay dos responsables de nuestra pobreza y atraso social plenamente identificados: los malos gobernantes y los maestros aglutinados en la CNTE. De los primeros creo que ya sabemos todo, pero de cualquier forma hay que señalar que no han sido capaces de conducirnos por el camino del progreso. Pero también debemos reconocer que uno de nuestros mayores males ha sido la enorme corrupción que han sembrado en las estaturas gubernamentales. De los integrantes de la CNTE podemos decir que han hecho bien su trabajo. Y eso lo podemos afirmar porque hasta ahora han logrado meter en problemas a los gobiernos de los estados y al propio Gobierno Federal. Las presiones que realizan en Oaxaca han convertido al Gobernador Gabino Cue en un títere que todo lo concede cuando Rubén Núñez Ginés lanza una de sus advertencias. Y no es que el señor Cue Monteagudo no sepa como ejercer el gobierno, simplemente es que le perdieron el miedo y lo amenazan un día sí y otro también.

Heladio Ramírez dio la pauta para el empoderamiento de la CNTE cuando les cedió y concedió el control total de la educación y de los recursos federales. Esa fue la medida más lesiva de cuantas han engrandecido a la CNTE. El señor Heladio Ramírez debiera ser juzgado por delitos de Lesa Humanidad pues condenó a los oaxaqueños al ostracismo. A partir de ahí fueron ocupando instalaciones, estructuras educativas, programas de renivelacion, y hasta las fiscalías referentes a delitos cometidos en el sector educativo, con el permiso y apoyo de los gobernadores que siguieron, incluido el actual. Para decirlo de otra forma, comenzaron la escalada delictiva que los tiene y mantiene como una de las bandas de criminales más temidas y aguerridas.

La CNTE a sin lugar a dudas el mayor mal de este país y se ha colocado por encima de los gobernantes ineficientes y corruptos. Nuestros políticos nos han robado el dinero y la dignidad, pero los maestros de la CNTE nos han robado las oportunidades para nuestro desarrollo y ahora se las están robando a nuestros hijos. Dicen que un pueblo sin educación está destinado al fracaso, y eso nos esta pasando. La Suprema Corte de Justicia de la Nación ya determinó que es legal que se reubique a los maestros que no presenten o aprueben los exámenes de la evaluación educativa, y que se les separe si persisten en su negativa. También que los sindicatos magisteriales, cualquiera que sean, no podrán defender a los docentes que tras reprobar dichas evaluaciones sean readscritos o despedidos. Tres faltas y ¡fuera¡.

La pregunta que ahora nos hacemos los mexicanos es ¿hasta cuando seguiremos aguantando que estos delincuentes masivos sigan deprendando nuestro país y la educación de nuestros hijos? De acuerdo a la determinación de la SCJN lo procedente es comenzar a separar a aquellos que no le sirvan a México, y a quienes se han coaligado para la comisión de delitos amparados en el poder que les otorgó la tibieza de algunos gobernantes. La medida es urgente si queremos tener viabilidad para esta generación de mexicanos. ¿Que esperamos? Que ahora el Gobierno Federal y los gobiernos locales impongan la norma jurídica y corra a quienes no le sirven al futuro del país. Al tiempo.[email protected]

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