*Egolatría, soberbia, esquizofrenia, rencor, traumas cualidades de YSQ

Por Luis Repper Jaramillo*

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Mucho mal está pasando en el país. De entrada, el fallido gobierno de la Transformación de 4ª, que error tras error, incapacidad, nulidad, ineficiencia, mentiras e indiferencia a la Constitución, leyes y reglamentos sigue pisoteando la dignidad de las instituciones y atentando contra la inteligencia de los mexicanos… El tipo se atrevió a señalar que una revista, de la que no dijo su nombre, lo colocó como el Segundo Presidente (¿?) mejor evaluado del mundo, (jajajajaja) cuando en realidad el prestigiado Portal The Hotests Heads of State de Estados Unidos, que año con año realiza encuesta en los principales países del orbe, calificando a los gobernantes por popularidad, logros, personalidad y prestigio internacional en 2020 ubica a López Obrador en el lugar 87, de 100.

                 (fotografía La Silla Rota)

Encabezan el listado Pedro Sánchez, de España, Justin Trudeau, Canadá, Jinme Khesar Namgyel, de Bután (reino budista en Himalaya. Población, 754 mil 394 ciudadanos).  Cuarto sitio, Jacinda Arden, Nueva Zelanda, 5º, Emanuel Macron, Francia; sexto, Vladimir Putin, de Rusia y continúan otros líderes… líderes, Andrés, tú no tienes esa calidad. ¡Aah, por cierto! tu amigo e ídolo, Donald Trump, no aparece en la lista.

Otra más de tus mentiras. Pero este no es el tema, sólo contexto.

Retomo. Mucho mal pasa en México y nadie hace nada para remediarlo… bueno, sí, los medios y periodistas fifís, a quienes López Obrador odia, desprecia, y junto con su vocero de pacotilla, Jesús Ramírez Cuevas, han marginado, crucificado, denostado por sus críticas al pésimo gobierno. Reaccionan acusando, a la ligera, como chayoteros, mafia de la información, fifís, corazoncitos, sólo por no coincidir o “aplaudir” sus ocurrencias.

Decía el único priista digno, inteligente, probo, Don Jesús Reyes Heroles, que en política “lo que parece es” y que “en política no hay casualidades”. Nunca como ahora esas sabias palabras “caen como anillo al dedo” a lo que realiza Andrés Manuel López Obrador, bajo el manto corrupto de lo “que combate”.

Vamos por partes. La detección, persecución, detención, extradición del segundo ratero mayor del peñato, Emilio Lozoya Austin, ex director general de Pemex, no fue más que una simulación (real) del combate a la corrupción, pero con doble sentido: capturar al segundo sacrificado del sexenio priista de Peña Nieto lleva jiribilla, investirse como zar anticorrupción para ganar adeptos y votos, pues todos sabemos que como coordinador del país (no gobierna) es su obligación, su compromiso al asumir el cargo y bandera de campaña durante 3 elecciones presidenciales. No debemos aplaudirle pues sólo hizo lo que corresponde.

Sin embargo, como zorro y viejo astuto, ha sacado raja política de los “cantos” de Lozoya para abrevar electoralmente del hecho. Todo lo que hace a partir de julio de 2020, un año antes de la elección intermedia (renovación de la Cámara de Diputados, 15 gubernaturas, sus congresos y el de la CDMX) es para vestirse de héroe, aunque sus fatales resultados en lo económico/financiero, seguridad, desempleo, pobreza, miseria, insalubridad, COVID 19, educación, impunidad, etc. evidencian su avaricia de poder, de control total del quehacer nacional con dos fines: preservar la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados con su partido Morena y rémoras (PT, PES) para que sigan aprobándole sus locuras y evitar que en 2022 los mexicanos le demos una patada por el trasero y lo saquemos de Palacio Nacional, a través de la consulta sobre Revocación de Mandato, por su equívoco y fallido medio sexenio.

Todas sus palabras, discursos, acciones, promesas, insultos, denostaciones tienen como objetivo final culpar al pasado de sus fracasos presentes. Felipe Calderón y Enrique Peña, son su comidilla diaria desde el púlpito de Palacio Nacional; en el discurso placero, en el mensaje dominical. Llega el momento en que le atragantan los apellidos Calderón y Peña, a quienes considera conservadores, neoliberales y símbolos de la corrupción. Acusa, pero jamás voltea atrás para ver su pésima gestión, como la tardía, pasiva e inoperante actuación frente al Coronavirus, que en sólo 7 meses ha provocado más de 67 mil muertes y supera 600 mil contagios.

Dicen que “no hay peor ciego que el que no quiere ver”, y ese es precisamente López Obrador, quien nunca refiere, alude, menciona la brutal recesión que padece el país desde hace 1 año 10 meses cuando asaltó Palacio Nacional. De crecimiento, también oculta la realidad, cero avances, sí retroceso superior al 18 por ciento del PIB, con sus consecuencias: desempleo, paralización comercial, pobreza, inseguridad, descontrol de precios, etc.

Es tan enorme su soberbia, egocentrismo, narcisismo, adulación personal, que como cite líneas atrás, se considera el 2º presidente mejor evaluado del mundo ¡¡claro con sus datos!!

Su cinismo llegó a límites de intolerancia, de burla social, a sacar raja económica (dinero). Siendo funcionario público, Jefe de Estado, al explotar su nombre y el de su pareja, con Título de Marca por diez años. Cada vez que en productos, servicios, publicidad, gestión de negocios, comerciales, entretenimiento, actividades deportivas y culturales se mencione Andrés Manuel López Obrador y/o Beatriz Gutiérrez Müller, cobrará regalías, actitud meramente comercial, aprovechándose del cargo que ostenta, como mero negocio para hacerse de dinero. ¿Y el papel de mandatario mexicano cómo queda? Un constitucionalista podrá precisar si esto viola algún precepto legal o la Constitución de la República.

López ya anda en pre campaña electoral y lo peor lo notamos, vemos, intuimos, menos el INE, que debería imponer una amonestación -lo menos- hasta una responsabilidad penal por “actos anticipados de campaña” con recursos públicos (todo el aparato del Estado), en horas hábiles de trabajo, con mensajes subliminales e infraestructura oficial.

Decíamos que el asunto Lozoya es sólo político/electoral, López abona otro al ponderar ante sus esbirros oficiales y populares el juicio contra los expresidentes Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto, no cómo acción ejemplar para acabar con la corrupción, sino como entramado “cacha votos” a través de la infraestructura oficial exhibiendo videos, fotografías, audios de actuaciones de aquellos sexenios con la intención de recuperar los más de 40 puntos de preferencias y respaldo perdidos con los que llegó el 1 de diciembre de 2018 a Palacio Nacional (80% de simpatía) que ha derrochado por no saber gobernar, supliendo esto con ocurrencias, dislates, mentiras, locuras, imposiciones.

Esto de los expresidentes es una cortina de humo, un distractor, “atole con el dedo” para sus seguidores engañándolos con que “ellos decidirán el juicio y sentencia” contra sus similares  y hacer sentir a esos títeres que “mandan”, cuando la parafernalia está hecha; sólo quiere el aplauso (ególatra) y que lo distingan como “el salvador de México” (cómo ese del 2º mejor presidente evaluado del mundo… jajajajaja)

Tenemos que lamentar que López Obrador en sus maquiavélicos y perversos planes tiene el control de los 3 Podres de la Unión: Legislativo, Judicial y Ejecutivo, con lo que fragua su permanencia eterna en Palacio Nacional. Cuando alguien de su gabinete o de otra instancia lo incomoda reacciona como hiena y ataca, tal es el caso de Víctor Toledo, ex titular de la Semarnat a quien hicieron “renunciar” (dijo que por viejo y por COVID), tras difundirse un audio en donde cuestionaba y acusaba a la Transformación de 4ª de no servir para nada y López lo sabe, tolera. El mismo caso de Javier Jiménez Espriú, ex de la SCT, quien por diferencias con El Peje, fue obligado a renunciar.

Es tan rencorosos, nada ético y nulo profesional, que, a la lectura de su mensaje por el 2º Informe de Gobierno, no asistieron al “aplausómetro” el Ministro Presidente de la Corte, Arturo Saldívar Lelo de la Rea, ni el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero.  En enfermizo coraje, los exhibió públicamente (cito textual) “invité al Fiscal y al Presidente de la Corte y no pudieron asistir, tienen la arrogancia de sentirse libres y eso es ejemplo de la transformación que se vive en el país” (fin de la cita).  Lo lamento por Gertz Manero, cuando quiera ese esquizofrénico lo “renunciará”. No podrá hacerlo con Saldívar, por ser “poder independiente” del Ejecutivo… ¡Ajá!… Ya veremos.

¿Qué le falta por controlar? Los mexicanos debemos defender esta instancia por ser garante de la democracia. López va con todo por el INE, quiere tener en sus manos y manipular a su antojo las elecciones de julio 2021 (Cámara de Diputados, 15 gubernaturas y sus Congresos locales) para mantener la anarquía y dar el zarpazo definitivo en 2022 y 2024; dar continuismo a su malévolo proyecto de dictadura como lo hacen sus amigos y gurús Nicolas Maduro, Daniel Ortega, Jair Bolsonaro.

¡Cuidado!  Atentos y alertas, debemos impedir que las malsanas intenciones del Peje por dominar el INE y el TEPJF, sean el principio del fin de la democracia que nos hemos dado. Si ambas instituciones sucumben a la hambrienta y lamentable intención del dictadorzuelo México estará acabado, pues ya no habrá contrapeso legal, constitucional y moral que lo detenga.

El llamado está hecho. Nuestro voto en 2021 será el freno para acabar con los sueños de opio de un miserable político que sólo vela por sus interese personales, familiares y de grupo

*Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) y de Latitud Megalópolis (LM)

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