*En el HG de la SS se cobra por quejarse, hospitalización y servicios

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Me resisto a aceptar que México esté en condiciones deplorables en materia de seguridad social, como países africanos o centroamericanos en el renglón de salud pública, la que por corrupción, planeación fallida, indiferencia e indolencia gubernamental este derecho constitucional y humano debería ser gratuita, para la población de escasos recursos económicos y clase media, pero… se ha privatizado -no en estricto sentido de que un particular atienda las necesidades, que no tarda en suceder- pero en la realidad en hospitales públicos del ISSSTE, Seguro Social y Salud, la atención y suministros ya se cobran.

En el discurso oficial, en el informe presidencial, en spots mediáticos, en publicidad internacional, el gobierno de la república pondera, presumen, alardea que la cobertura universal en salud está a nivel de naciones desarrolladas, pero basta con padecer in situ esta necesidad, se comprueba que el gobierno está a punto de entregar en bandeja de plata la seguridad social en salud a los empresarios.

Para el primer círculo del poder nacional alaraquear que ofrece un extraordinario servicio médico popular gratuito, es absolutamente falso, una mentira, una bofetada a la dignidad de los usuarios, porque ya se cobra por la atención, pese a que del erario público las instituciones de salud pública reciben multimillonario presupuesto, que nadie sabe en dónde y quien se queda con la mayoría del dinero.

Quiero ver –más adelante describiré la realidad- al Presidente de la República, al Jefe de Gobierno de la CDMX, a miembros del gabinete legal y ampliado, a diputados, senadores, a funcionarios del primer círculo peñista, a Ministros de la Corte, acudir a un hospital público para atenderse o algún familiar ¡¡claro que no, no lo hacen!! Ésta burocracia divina goza, disfruta, usufructúa la “prestación” de Servicio de Gastos Médicos Mayores (está en su contrato de trabajo) para internarse en hospitales privados, con cargo desde luego a los dineros públicos, que cuestan muchos miles de pesos.

La otra opción que tiene esta caterva es que les abren las puertas del Hospital Central Militar, que supone sólo da servicio a la población castrense y sus familias, pero que ya vimos como Fox, Calderón, Peña han tenido el privilegio de ser curados ahí, en vez del ISSSTE, IMSS o Salud.

Esta prestación social fue una conquista del movimiento revolucionario que dio democracia y legitimidad a un gobierno popular, pero con el paso de las décadas, en este sexenio, la seguridad social médica gratuita está semi privatizada –pronto será una realidad- Este Derecho se perdió, quizá por masivo, lo más seguro por interés económico y político del poder en turno, y lo que legalmente no debe tener costo, a la fecha adolece de gratuidad.

Infraestructura, insumos, servicios (radiografía, tomografía, análisis, etc.) atención médica… ¡vamos gasas, alcohol, medicinas, ropa de cama, agua, se cobran a los familiares del enfermo!, a quienes advierten que la almohada, sábanas, cobertor, papel higiénico, jabón, deben ser llevados por ellos pues el hospital carece de estos insumos ¿y el presupuesto anual?

El caso que nos ocupa se da en el Hospital General de la Secretaría de Salud federal, en la CDMX, dependencia en donde despacha –sólo eso despacha- porque no administra o supervisa, su titular Dr. José Narro Robles, ex Rector de la UNAM, a quien sus colaboradores, asesores o paleros no le dicen la verdad, le ocultan una realidad perversa: los servicios médicos de su HG son un desastre, en donde predomina negligencia, indiferencia, inmoralidad, descuido, despotismo de enfermeras, administrativos, médicos, en donde se cobra por todo, en donde el Juramento Hipocrático es letra muerta. Cito un fragmento del compromiso ético, moral y profesional del Juramento, que no aplican ciertos doctores en el HGSS “estableceré el régimen de los enfermos de la manera que les sea más provechosa según mis facultades y a mi entender, evitando todo mal y toda injusticia”, este ambiente malsano campea en pasillos, consultorios, quirófanos, oficinas administrativas, en gestión, enfermería e higiene.

El ex Rector de la UNAM, por lo visto jamás se ha dado una vuelta por su Hospital General (en la colonia Doctores) lo que ha impedido conocer que su institución es un Cueva de Alibaba, en donde hasta por quejarse tiene un costo, por la necesidad, el familiar paga, y lo peor, la atención es pésima, burocrática, inhumana, déspota, desde la oficina, pasando por enfermeras y doctores.

El Dr. Narro está mal informado, engañado o es cándido, pues la atención en ese hospital es lastimosa, cara e indolente… ¡vamos!, su Director General,Dr. César Athié Gutiérrez, le oculta una realidad inmoral que a diario padecen las víctimas, perdón, los pacientes y la angustia de los familiares que minuto a minuto se truenan los dedos pensando cómo pagarán los días de hospitalización e insumos utilizados en su pariente, pues cada tercer día tienen que liquidar por la “atención prestada” , a riesgo de “dar de alta” al enfermo, esté como esté, por la insolvencia de la familia de “cubrir la cuota”.
 
Al Dr. Narro también le esconden la indolencia de la mayoría de las enfermeras y personal administrativo del HG, quienes por el cáncer en que se ha convertido el celular, la I phad, la Tablet, etc. prefieren chatear, textear, revisar sus mensajes, que atender diligente y éticamente al paciente que clama ayuda.
 
No hablo al azar, desde luego que no. Todo lo anterior es hecho contundente y real que padece un amigo y sus familiares que tuvieron la necesidad y equivocación de hospitalizarse ahí, ante la imposibilidad económica de solventarla en un hospital privado.
 
Por razones obvias no mencionaré el nombre de mi conocido, sólo lo mencionaré como “infortunado” tanto por padecer un problema de salud, como por estar enclaustrado en el Hospital General de la SS, ya que desde su ingreso ha tenido que padecer el trato inhumano, inmoral y déspota de enfermeras, doctoras (femenino) y uno que otro masculino, que alejados del dolor físico y estimativo que padece “infortunado”, este se extiende a los familiares que literalmente no pueden pagar “la cuota” terceada que les exigen.
 
Apenas por 8 días que lleva encamado, le cobraron (a la familia) más de 4 mil pesos; costo al que se sumó el valor de una sonda, tomografía, insumos, “servicios médicos prestados” y otros, que superaron los 6 mil pesos. Constaté que de su ingreso a la fecha de esta entrega, han erogado más de 15 mil pesos, ¡en un hospital de seguridad social (HGSS) que por ley debe ser gratuito!… bueno eso suponía.
Con razón, y no los justifico, los integrantes de la CNTE que mantienen su posición beligerante contra el gobierno de Enrique Peña Nieto, amenazan con alargar sus acciones ante la evidente e inminente decisión del Ejecutivo Federal, de los incapaces e inmorales Diputados y Senadores, de impedir esta decisión gubernamental, al aprobar sus reformas a las Leyes de Educación, de Salud, Energética, de Telecomunicaciones, Agraria, etc. cuyo objetivo es ceder, obsequiar, entregar… en pocas palabras privatizar, estas actividades que un movimiento revolucionario defendió y logró en favor de las mayorías.
 
Pero además, el propio Sistema viola la protesta hecha ante la Constitución de defender los intereses del pueblo, cuyos beneficios no son una dádiva, un regalo de la autoridad, pues el trabajador y su familia están protegidos por el dinero que la SHCP a través de su brazo tenebroso, el SAT, roba al empleado, vía impuestos, que le garantiza la recepción gratuita de la asistencia social, lo que la administración de Enrique Peña Nieto, está empeñada en impedir.
 
Esta descripción que he dado de “infortunado”, es un botón de muestra de lo que sucede en el ISSSTE, IMSS, Salud: cobrar, por lo que debe ser gratuito y que en menos tiempo de lo que comento es inminente que pasará a manos privadas.
 
Sucede en la Ciudad de México y ninguna autoridad federal me contradice. ¿Se imaginan que estará pasando en el interior del país, en un municipio, en un Estado? Mientras esto pasa, el Dr. José Narro Robles disfruta de los beneficios de ser del primer círculo peñista, sin mirar hacia abajo para solucionar la semi e inminente privatización de los servicios médicos gratuitos que tienen la obligación de brindar Secretaría de Salud, ISSSTE e IMSS.
 
Secretario de Salud federal, dese un tiempo para visitar su Hospital General, y convénzase que mi dicho es verdadero. No permita –si no lo sabe- que se cobre por los servicios que ofrece. No sea cómplice de esta estafa. Dé un golpe de autoridad. Que no lo engañe el Dr. César Athié Gutiérrez, “están cobrando por atender enfermos”.

*Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT)

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