Jaime Pacheco *

En México, la espada de Damocles tiembla sobre un hilo cada vez más delgado y está susceptible de romperse sobre el cráneo de quien ostenta la Silla del Águila.

La realidad es obvia a la luz de la vista de todos los mexicanos, unos lo advierten, otros parecen ignorarlo, a otros más les genera indiferencia, y a otros tantos conveniencia; pero al fin de cuentas la catástrofe se avecina y al capitán del barco parece no importarle la advertencia del iceberg que promete inundar éste barco que lleva por nombre México.

Cada día, en su ya tradicional “mañanera” se evidencia su incongruencia en sus discursos, su ignorancia al hablar, su indiferencia ante los acontecimientos que suceden en México, su rencor en contra de todos aquellos quienes representan la oposición y le presentan sus errores que ya son comunes.

Ha incrementado la incertidumbre en los mercados nacionales e internacionales, por tanto ocasionando una desaceleración económica; como consecuencia la inversión privada prácticamente ha desaparecido, dejando toda la carga a la inversión pública, la cual está más que en números rojos, todo esto ocasionando una caída del PIB en más del 7%, pues incluso de marzo a mayo se perdieron más de 1’000,000 de empleos formales.

No hay forma de poder seguir sosteniendo su clientelismo político con el dinero que debería estar destinado para solventar las distintas necesidades que tiene el país.

El ejército está dolido y éste dolor podría generar un golpe de Estado, muchos no lo creen o lo toman a la ligera, pero en estos tiempos y en estas circunstancias todo puede suceder.

A nivel internacional ya es el hazme reír por sus incongruencias declaradas, aunado a esto se arrodilla ante Trump con el único fin de complacerlo. Parte del destino de este Gobierno dependerá en gran medida de las elecciones en Estados Unidos, donde hasta hoy Joe Biden le lleva una ventaja de 20% al presidente Donald Trump. De terminar así López Obrador perdería el aparente apoyo del hasta hoy gobierno estadounidense.

López, le apuesta a un pueblo ignorante, pobre y acabado; le apuesta a un abismo para que aparentemente el pueblo siga dependiendo de sus dádivas de apoyos sociales y así poder mantener su voto duro e ingenuo.

López, ignora las instituciones creadas, las ningunea o demerita, sigue mandándolas al diablo, a pesar de que muchas de ellas sirven de equilibrio social y político (INE, CNDH, CONAPRED, ETC…). A otras más las utiliza para pretextar o justificar su actuar, o en muchos casos para escudarse en una aparente autonomía Vbgr. (La Fiscalía General de la República)

El presidente confunde a la población con su ausencia de conocimientos sobre hechos y frases referentes a la historia de México; solapa a sus seguidores que cometen delitos u hechos inicuos, pero enjuicia a sus opositores de manera sumaría, es ausente de humildad y excede los límites del egocentrismo, narcisismo y vanidad.

Hoy, como Damocles que quería ver qué se sentía estar sentado en el trono, se encuentra nervioso, ansioso, ha perdido el sueño y la confianza en sus más cercanos colaboradores, ha generado en él una paranoia extrema y encasilla a otros en sus locuras.

Es la viva imagen del rey ególatra, tirano y tonto que refleja Antoine de Saint-Exupéry, autor de “El Principito”; es eso ahora Obrador un rey chiquito envuelto en un uniforme blanco con cinturones, o como la “Reina Roja” de “Alicia en el país de las maravillas”, que quiere cortar las cabezas a quien se opone a contradecir sus locuras.

El 2021 se avecinan las elecciones intermedias, le apuesta ahora al abstencionismo, y a su voto duro, pero no cuenta con el hartazgo de más de 90 millones de mexicanos que ya no soportan sus majaderías, sus mensajes de polarización, rencor, represión, opresión e improvisación.

Es momento de actuar, ahí están las urnas, ahí la defensa del voto, ahí se verá el verdadero interés por empezar por terminar con este gobierno improvisado, que no descansará en su intención por perpetuarse en el poder.

Me viene a la memoria un poema de Horacio que hace alusión a Damocles:

“Para aquel que ve una espada

desenvainada sobre su impía cabeza, los

festines de Sicilia, con  su refinamiento, no

tendrán dulce  sabor, y el canto de los

pájaros, y  los acordes de la cítara, no le

devolverán el sueño, el dulce sueño  que no

desdeña las humildes  viviendas de los

campesinos ni una umbrosa ribera ni las

enramadas  de Tempe acariciada por los

céfiros”.

Horacio, Odas III, 1

Pasquines: Ya se formalizó la Alianza con miras a las elecciones intermedias del 2021, sí lectores, el Partido Verde, aquel aliado consuetudinario del otrora PRI, ahora es aliado hermano de Morena, y el PT, aquel partido creado por el viejo régimen priista para simular una democracia, hoy van de la mano del Partido en el Gobierno. Así las cosas.

Mientras tanto, se desvía la atención de temas nodales, con La BOA, El postre no grato de Chocoflan; etc… restándole importancia al Covid19, sus muertes y la falta de responsabilidad por parte del Gobierno Federal ante esta pandemia; las manifestaciones de gran parte de la población contestataria, la inseguridad, desempleo, etc…

El homicidio del Juez Uriel Villegas Ortiz, privado de la vida, junto a su esposa; Verónica Barajas en la ciudad de Colima con más de 20 tiros, y a quien se le relacionó con importantes casos penales con la delincuencia organizada y con el narcotráfico, carece de importancia para el Ejecutivo de la Unión. Él está más preocupado por su ambición vulgar de mantener el poder absoluto que cada día lo vuelve más loco y menos cuerdo.

¡Exijamos Justicia!

(*) MTRO. JAIME ALEJANDRO PACHECO BELMONT

Epígono de su propia conciencia y “Secretario General para América Latina y El Caribe” de la Barra Interamericana de Derechos Humanos.

 
 

Deja un comentario