Por Alberto Espinosa

 

Hola amigos lectores, espero y estén bien. Como es costumbre en mi día a día,
volví a encender mi computadora; solo que esta vez, lo hice para escribir Primer y
Goal en vez de ingresar a los distintos portales de noticias. Una vez más, me
llueven noticias de mi amado equipo los Vaqueros de Dallas, conjunto que llega a la
semana 3 de la NFL, con récord de 1-1, dicha marca producto de una derrota ante
Los Ángeles Ramas, y triunfo ante Halcones de Atlanta.

Pero, está semana 2 que acaba de terminar nos dejó un sabor agrio de boca y
argumento esto con base en lo siguiente; recordemos que Dallas debuta en su casa
ante un equipo que llegaba con derrota, al principio, parecía que mis amados
Cowboys, volverían a la época de Jason Garrett, ya que sufrieron 3 pérdidas de
balón que les costó puntos. Y parecería una paliza absoluta, al finalizar el primer
cuarto Atlanta iba 20-0, al concluir la primera mitad, el marcador se movió un poco
(29-10), dicho score, nos demostró que el equipo texano solo había logrado 10
puntos en 30 minutos de juego; recuerde que cada cuarto es de 15 minutos.
Al ver los comerciales de medio tiempo, ingrese a diferentes portales de noticias, y
en algunos se pensaba que Dallas tendría una estrategía hacía el futuro, es decir,
ser el equipo con el récord más pobre o mejor dicho con la peor marca, ¿para qué?
Simple y sencillamente para la llegada de Trevor Lawrence, la nueva figura del
futbol americano colegial. La verdad, tras leer las líneas de mi celular con semejante
idea, pensé seriamente en Mike McCarthy, entrenador de los Vaqueros de Dallas,
que llegó con gran renombre y que se prestará a dicha ideología, sin embargo, el
partido entre Atlanta vs Dallas, me había demostrado que los Vaqueros no tenía
confianza, que andaban distraídos y que el mote de la mejor defensiva de la liga, no
existía.

Al terminar la pausa comercial e iniciar el 3er cuarto, llegué a imaginarme las
portadas de los periódicos, la constante repetición en sus cabezas de notas y en la
jerarquización de la misma (como había argumentado en otros escritos el
periodismo deportivo tiene un común denominador); es decir, varias portadas de
periódico deciden imprimir sus ejemplares con la misma nota. Imaginemos que la
famosa saga de James Bond, vuelve a filmar en la Ciudad de Méx columnas dicho
acontecimiento.
.
Para el 3er cuarto Dallas respondió con par de touchdowns, sin respuesta
acercando al conjunto texano a cinco puntos de Atlanta, que empezaba a sucumbir
los destellos de una defensa que demostró el porqué del mote de la mejor de la liga.
Todo indicaba que se definiría en el último cuarto, y la lógica no falló, así fue Dallas
llegaba con una desventaja de 5 puntos a los últimos 15 minutos de juego.
Antes de entrar de lleno al último cuarto, los Halcones de Atlanta empezaban a
sucumbir como lo hicieron en el Super Bowl 51, cuando dejaron ir una ventaja de 18
puntos (18-3) ante los Patriotas de Nueva Inglaterra, a lo que lo califique como el
trastorno o la maldición de Lady Gaga, recordemos que la artista norteamericana
fue el espectáculo del medio tiempo de dicha edición. Volviendo al juego en
particular al desenlace del partido Dallas logra anotar 13 puntos, sin embargo,
Atlanta logra anotar 10 más, dejando el marcador en 37-39 a favor de los Halcones
Negros, el equipo texano tras conseguir su anotación de 7 y colocar el juego 37-39,
decidió tomar una decisión muy arriesgada hacer una patada cortada, para
recuperar la pelota, algo que sólo un 3% de los equipos logran hacer y desde el
2014 los Vaqueros no lo conseguían.
Greg Zuerlein, pateador de los Vaqueros hace un golpe con parte externa, para que
el ovoide pique y se levante, la regla dice que cualquier jugador ofensivo puede
recoger la pelota en cualquier yardaje, mientras que los defensivos deben dejar
pasar mínimo 10 yardas, para volver a tomar la pelota, en efecto, el balón cruzó la
yarda 10 y los Vaqueros aprovecharon el descuido de los ofensivos de Atlanta y
recuperaron la posesión del esférico. Eso le dio a Dallas otras 4 oportunidades para
buscar la zona de puntos y apareció la historia en contra de Dak Prescott, que no
había tenido un solo regreso con victoria desde hace cinco temporadas que está
con el equipo de Jerry Jones (Dueño de Dallas).

   (Fotografía Reuter)

Prescott decidió buscar al joven novato CeeDee Lamb, para lograr un pase de 10
yardas, mismo que capturó el receptor y logró recoger más yardas de las previstas,
el ataque de los Vaqueros empezó en su propia yarda 48 y tras el pasé de Dak
hacía CeeDee y terminó en la yarda 27 de Atlanta con un minuto y 48 segundos
Dallas ya no tenía tiempos fuera y sólo tenía que mantener el esférico dentro del
terreno de juego así que el coordinador ofensivo Kellen Moore, mando dos ataques
terrestres para acercar más al pateador y en tercera y largo Prescott decide azotar
la pelota y en su última chance (4ta oportunidad) Dallas mandaría a Zuerlein a
concretar un gol de campo de 46 yardas totales, con tan sólo 3 segundo sen el reloj,
si los Vaqueros fallaban perdían el partido por dos puntos, pero si lograban anotar
ganaban el enfrentamiento por la mínima, y sí, acertó el pateador y los Cowboys
lograron una épica remontada con Dakota Prescott como líder, con tres anotaciones
via terrestre, un pase de td, y más 400 yardas increíbles los números de Dakota
Prescott para una epopéyica victoria. Escuchando la canción de “Piano Man”,
interpretada por Elton John y Billy Joel, los dejo y nos leemos en la próxima De
Zurda.

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