Tiempos electorales

Fredy Lopez Arévalo

Apenas se empieza a despejar el panorama electoral en Chiapas, el estado más al sur de la República Mexicana. El partido MORENA (el Movimiento de Regeneración Nacional) parece ser que ya tiene más que definida su candidatura al gobierno del estado con el magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE), Rutilio Escandón Cruz Cadenas.

Lo extraño de esta nominación es que los sondeos de opinión no lo favorecen, y no solo no lo favorecen, sino que Rutilio Escandón Cruz Cadenas continúa como magistrado presidente del TSJE, lo que no solo es muy mal visto en el ámbito político, social y económico en el estado de Chiapas, sino que contraviene los propios postulados que pregona el propio Andrés Manuel López Obrador (AMLO) contra de la mafia en el poder, porque Rutilio Escandón Cruz Cadenas ha sido senador de la República por el PRD; partido que también le dio una diputación federal, y que hoy, para sorpresa de muchos, cogobierna el estado de Chiapas de la mano de Manuel Velasco Coello, considerado, ya, el peor mandatario de la época contemporánea.

Y eso, es lo que hace ver a Rutilio Escandón Cruz Cadenas con una etiqueta muy marcada en la frente, las siglas del PVEM, que lo ubican al lado de quien aún hoy brega a contracorriente por elegir a un sustituto a modo para mantener la impunidad necesaria tras seis años de pésima administración gubernamental, y no solo eso, sino de las evidencias públicas que documentan el mayor saqueo al erario que se tenga memoria en Chiapas.

Se dice que fue el propio Manuel Velasco Coello quien negoció con Andrés Manuel López Obrador para llevar a un alfil suyo bajo las siglas del partido Morena. Hay también voces que pronostican una derrota anunciada si Andrés Manuel López Obrador no cambia de caballo para el proceso electoral del domingo 1 de julio del 2018, y hay quienes opinan que haría un mejor papel el también senador Zoé Robledo Aburto, quien renunció al PRD para afiliarse al partido MORENA aunque éste no está haciendo campaña de proselitismo en Chiapas.

Eso por parte del partido MORENA. Por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), que gobierna el estado de Chiapas, todo parece indicar que logró una decisión del Comité Ejecutivo Nacional, de ir en Chiapas separado del PRI; es decir, a nivel nacional el PVEM y el PRI irían en coalición llevando a José Antonio Meade Kuribreña como candidato a la presidencia de la República, pero en Chiapas, el senador Roberto Albores Gleason iría a la cabeza de una alianza muy débil con otro partido pequeño, el PANAL, de la maestra Elba Esther Gordillo.

En tanto que por otra parte el PVEM llevaría como abanderado a un diputado local quien es muy cercano al gobernador Manuel Velasco Coello, estoy hablando de Óscar Eduardo Ramírez Aguilar (ERA), es quienes presidente del Congreso del estado y en Chiapas se le conoce como el vicegobernador, puesto que el ha gobernado el estado en ausencia de Manuel Velasco Coello. Ramírez Aguilar fue secretario general de gobierno, diputado local y presidente del Congreso, primero de la mesa directiva y luego de la junta de coordinación política, y desde esas posiciones ha creado estructuras políticas paralelas al PVEM, como la Fundación Jaguar Negro, y la Fundación Nueva Era (que son las siglas del propio candidato Eduardo Ramírez Aguilar).

Así también empieza despejarse el panorama entre los tres partidos que conforman el Frente Ciudadano, ahora ‘Por Chiapas al Frente’ (‘Por México al Frente’), que integran el partido de la Revolución Democrática, Partido Acción Nacional y Movimiento Ciudadano, donde al parecer han optado por hacer elecciones internas y cuya decisión fue anunciada en Tuxtla Gutiérrez por tres representantes de estos partidos a nivel nacional, para frenar las especulaciones de que el MC llevaría a su propia candidata, y que el PRD y el PAN marcharían solos. Pero esa duda, al parecer, ya se despejó, cuando hicieron presencia en la capital de Chiapas Ángel Dávila, secretario general del PRD; Alejandro Chanona, en representación del MC; y Juan Pablo Aldame, en representación del PAN.

Así las cosas, los tres precandidatos a encabezar la propuesta de la coalición de partidos “Por Chiapas al Frente”, son José Antonio Aguilar Bodegas, ex secretario del Campo en el gobierno de Manuel Velasco Coello, quien renunció a una militancia de más de 42 años en el PRI, tiempo en el que fue alcalde de Tapachula, el municipio más al sur de la república Mexicana; fue senador de la República por el PRI, diputado local y presidente del Congreso local. Toda una carrera dentro del PRI, por cuyas siglas fue candidato al gobierno del estado en el 2006 y perdió frente a Juan Sabines Guerrero, en ese entonces postulado por una coalición encabezada por el PRD, en la que también formó parte el PVEM.

Va también en esta puja que será resuelta mediante una encuesta abierta por parte del MC la ahora diputada María Elena Orantes López, quien medirá fuerzas con quien ya fuera senador por Chiapas, Rubén Velázquez López, ex secretario General en el gobierno de Pablo Salazar Mendiguchia; y quien es aún hoy es diputado federal por el PRD, Diego Valera Fuentes, quien renunció al PVEM y se mudó al PRD. Son cuatro los aspirantes al gobierno de Chiapas los que serán sometidos a un sondeo de opinión, aunque de última hora pidió ser incluido el más notable militante del PAN, Francisco Rojas Toledo, ex alcalde de Tuxtla Gutiérrez.

En el periódico El Universal se ha planteado que todo está hecho para que sea José Antonio Aguilar Bodegas quien encabece esta coalición de partidos ‘Por Chiapas al Frente’ en la candidatura al gobierno de Chiapas, y muy probablemente María Elena Orantes López; y muy probablemente el otrora senador Rubén Velázquez López; y muy probablemente Diego Valera Fuentes; y ahora muy probablemente Francisco Rojas Toledo, ocupen posiciones menores. Hay dos senadurías también en juego en el estado de Chiapas… Pero todo parece indicar que quien se ha quedado solo, a la zaga, en esta contienda que va muy reñida en Chiapas rumbo al 2018, sea el Senador Roberto Albores Gleason, quien se queda únicamente con el respaldo del PRI y el PANAL, el partido de Elba Esther Gordillo, quien en fecha reciente fue devuelta a su casa de la prisión donde se hallaba confinada, y que todo indica está operando ya dentro del magisterio para fortalecer la alicaída precandidatura de José Antonio Meade Kuribreña, y en Chiapas sería lo mismo en el caso del senador Roberto Albores Gleason, hijo del ex gobernador Roberto Albores Guillen, quien fue diputado federal por Chiapa de Corzo y luego gobernador interino en el estado de Chiapas.

Las cosas pues comienzan a cobrar forma en cuanto a lo que sería la contienda por la gubernatura en Chiapas, que es una de las nueve entidades de la República mexicana que estarán en juego este 2018 de manera simultanea al relevo del presidente Enrique Peña Nieto. Hablamos de que la coalición de partidos ‘Con México al Frente’ gobierna siete de los nueve gobiernos estatales que serán renovados este 2018. Hablamos de que el Frente gobierna Puebla, Veracruz y Guanajuato, hablando del PAN; y hablando del PRD, gobierna la Ciudad de México, Morelos, y Tabasco, y Yucatán, que aunque hoy es gobernador por el PRI, el PAN mantiene una gran influencia, puesto que ya ha sido gobierno. Todo indica, pues, que la contienda en Chiapas se definirá entre José Antonio Aguilar Bodegas como virtual candidato del Frente integrado por la coalición formada por el PRD-PAN-MC, seguido de Óscar Eduardo Ramírez Aguilar, conocido como ERA, si al final es postulado por el PVEM (coaligado con otros partidos locales, como el Partido Mover a Chiapas y Chiapas Unido) aunque éste último podría ser sancionado por el Instituto Nacional Electoral (INE), por haber cometido muchos actos anticipados de campaña sin que haya sido censurado por el INE y el propio Instituto Estatal Electoral y Participación Ciudadana (IEPC).

Esto es lamentable puesto que al parecer en Chiapas no existe autoridad electoral, ni federal ni estatal, que sanciones los actos anticipados de campaña que son visibles, que tienen harto a la población, puesto que incluso quien tiene la potestad de velar y hacer cumplir el orden constitucional, es el propio precandidato de MORENA, hablo de Rutilio Escandón Cruz Cadenas, pues es el consejero presidente del TSJE, y él mismo se ha promocionado con anuncios espectaculares por todo el territorio estatal. Y cuando el Tribunal Electoral del Estado lo requirió por la promoción desmedida de imagen en espectaculares, salió con el argumento, la pifia, de que algún adversario político suyo le había mandado a colocar esos espectaculares en el estado de Chiapas para ponerle piedritas en el camino. Pero la ironía es esta: seguro que su adversario es Carlos Slim, porque quién podría gastar millones y millones de pesos en posicionar la imagen de un adversario político.

Así las cosas en Chiapas, un estado gobernado por un muchacho que ya cumplió 37 años de edad, quien está ausente la mayor parte del tiempo, solo dos o tres días por semana recorre las zonas indígenas, donde la pobreza, el analfabetismo y el monolingüismo son superlativos, y donde al parecer él se siente como pez en el agua, y va administrando sus comunicados en los medios locales para que la población piense que él está gobernando, cuando él no vive en el estado de Chiapas, se la pasa en la Ciudad de México, en Miami, Estados Unidos, mientras la situación en Chiapas se torna violenta, al grado que el propio senador Zoe Robledo Aburto, ahora del MORENA, ha advertido que ojalá en el proceso electoral venidero, el 1 de julio del 2018, se cuenten los votos y no los muertos.

Hace pocos días fue ejecutado en la capital del estado, así como se escucha y lee, un alcalde, el presidente municipal de Bochil, quien había sido harto cuestionado por la población de su municipio, que había resistido la toma de la presidencia municipal, y que había enfrentado manifestaciones publicas en la capital del estado, primero frente al Órgano Superior de Fiscalización del Congreso del Estado (OFS) y luego frente al edificio del CEN PRI, y que luego fue ejecutado por dos hombres en una motocicleta mientras él circulaba en un Jetta color azul. Hubieron muchas versiones, pero la revista Proceso consignó que el alcalde de Bochil fue ejecutado por sicarios, lo que implica que eran pistoleros pagados para cumplir una misión. Lo extraño del caso es que el millón 200 mil pesos que se dijo llevaba el alcalde consigo no fue hallado en el automóvil. Es decir, eran pistoleros a sueldo, no se sabe pagados por quién.

Chiapas se comienza a poner muy violento previo al proceso electoral del 1 de julio de 2018, al grado que la esposa de José Antonio Aguilar, Aida Corzo, denunció la semana pasada haber sido objeto de un presunto atentado. Al grado tal que el propio José Antonio Aguilar Bodegas y su familia abandonó el estado de Chiapas… lo mismo que su principal operador político Manuel de la Torre, sobre quien comenzaron a circular versiones de ordenes de aprehensión y de su eventual detención, una estrategia de pega y corre (el clásico ‘borregazo’) que ha distinguido a la administración de Manuel Velasco Coello. Tenemos también en Chiapas recomendaciones por parte de la UNICEF por la muerte de niños de frío y hambre en el municipio de Chalchihuitán, por el resurgimiento de un añejo conflicto de limites y por el resurgimiento de grupos de hombres armados, de los llamados paramilitares. [email protected]

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