Blas A. Buendía

El Poder Judicial siempre ha sido el brazo poderoso del gobernante en turno.

Todos los presidentes han utilizado a este Poder para imponer su voluntad, agachar cabezas al gobernado mediante la impartición de justicia, traducido en la agobiante balanza de la justicia entre el adoctrinamiento y el sometimiento.

Se recrean clase de mafias del poder en el aparato científico de las leyes que las sociedades del mundo no han podido combatir por los amplios dominios y poderes fácticos que se mecanizan a través de consignas que representan.

En cada gobierno, ministros, magistrados y jueces fortalecen su poder y tejen sus propias redes mafiosas a través de las barras y colegios de abogados, que cada año fortalecen su ego al designarlos como los juristas del año.

“Obedecen todos ellos a intereses oscuros, a intereses de facto”, sentencian en corrillos tanto del Congreso como del aparato de justicia mexicano.

La publicación de grandes reportajes en revistas de prestigio de los integrantes del Poder Judicial, cumplen la función de enaltecer el alter ego que en muchas ocasiones esas barras o colegios proponen a sus miembros como futuros jueces y magistrados.

La reforma del senador Ricardo Monreal quien le declaró abierta y llanamente la guerra a los impartidores de justicia generando, obviamente, infinidad de controversias constitucionales, no tiene parangón en el quehacer tanto político como judicial en México.

Lamentablemente y ante lo incierto, hoy toca a MORENA delinear el “perfil” que se requiere al Poder Judicial para hacer cumplir el plan estratégico que regirán a los mexicanos los próximos seis años, y no solo en este próximo sexenio, pareciera que la “izquierda” llegó a Palacio Nacional para quedarse cuando menos los próximos tres sexenios.

En la partición política del pastel del Poder Judicial, los propios priistas y panistas cumplieron en su momento con ese rito de “un protocolo no escrito, es decir, como si se tratara de irse a la cargada. Como dice el gimoteo: “Ay que estar bien con Dios”, “porque eso de vivir fuera del presupuesto es un error”.

En cada sexenio, ministros, magistrados y jueces sabrán qué campo de acción tendrán que seguir con el nuevo gobierno, que a partir del Primero de Diciembre, Andrés Manuel López Obrador será investido como el primer presidente de México surgido de las filas de la inconformidad, por no decir de “izquierda”, porque los morenistas carecen del conocimiento de esta ideología. Se dicen ser de “izquierda” pero bien que cobran con la derecha…

Más bien, advierten los entendidos, es el auténtico y legítimo alter ego del Poder Judicial. Existe plena seguridad que surgirán nuevos liderazgos en el Poder Judicial.

Los actuales agentes políticos que se doctoraron en Ciencias del Derecho, fueron serviles a los anteriores gobernantes, incluso en los gobiernos estatales surgirán igualmente figuras que se identifiquen con los nuevos gobernantes.

Algunos nuevos líderes fueron oposición o minorías con los que estaban en el poder; por ejemplo el Diputado César Cravioto fue oposición en el gobierno de Mancera y hoy es un personaje con poder en el gobierno de Claudia Sheinbaum.

Seguramente en el Poder Judicial de la Ciudad de México, habrá sorpresas y quienes fueron relegados y sometidos por nueve años, al fin podrán ser tomados en cuenta para la toma de decisiones.

Constitucionalmente, la cúpula del Poder Judicial debe aparentar hacerse respetar ante las ambiciones desmedidas del Poder Legislativo –léase senador Ricardo Monreal Ávila- porque hay quienes proyectan romper los eslabones de la trilogía funcional primaria que es la División de Poderes en México.

El Poder Judicial no debe estar a la sumisión de sus iguales. Es el garante y paralelo de la paz social y el vigía permanente para sancionar a todo funcionario corrupto que no respete los elementales códigos de ética.

Alter ego

Un alter ego​ (que en latín significa “el otro yo”; también escrito como álter ego, es un segundo yo, que se cree es distinto de la personalidad normal u original de una persona.

El término fue acuñado en el siglo XX cuando el trastorno de identidad disociativo fue descrito por primera vez por los psicólogos.​ Una persona que tiene un alter ego se dice que lleva una doble vida.

Un significado distinto del alter ego se puede encontrar en el análisis literario, en el que se describen los personajes en diferentes obras que son psicológicamente similares, o un personaje de ficción cuyo comportamiento, lenguaje o pensamientos intencionalmente representan los del autor.

También se utiliza para designar el mejor amigo de otro personaje en una historia. Asimismo, el término alter ego se puede aplicar a la función o persona asumida por un actor​ o por otros tipos de artistas.

La existencia del otro yo fue reconocida por primera vez en la década de 1730. Anton Mesmer usó la hipnosis para separar el alter ego.

Estos experimentos mostraron un patrón de comportamiento que era distinto de la personalidad del individuo cuando se encontraba en estado de vigilia en comparación a cuando estaba bajo hipnosis. El otro personaje se había desarrollado en el estado alterado de la conciencia, pero en el mismo cuerpo.

El alter ego también se utiliza para referirse a los diferentes comportamientos de una persona que pueden aparecer en ciertas situaciones. Algunos términos relacionados incluyen el avatar, el doppelgänger, el imitador y la doble personalidad.

Habrá pues, un reacomodo de fuerzas en el Poder Judicial con la nueva Constitución Política para la Ciudad de México y las reformas que se le hicieron a priori a la Ley Orgánica del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, para que su presidente en turno solo dure un año en funciones.

Pese a que el poder público deviene de un proceso electoral democrático, emanado de la voluntad popular como lo indica el artículo 39 de la Constitución, no pone en riesgo lo que dispone el artículo 136, pues si bien el cambio no obedece a un Golpe de Estado, la mayoría conformada por MORENA en el Congreso de la Unión y en el Congreso de la Ciudad de México, en ambos Parlamentos buscan alterar la independencia del Poder Judicial.

En 31 estados, el nuevo gobierno ganó la mayoría y sólo en uno (Guanajuato), ganó la hoy oposición (el PAN), haciendo notar que MORENA tendrá mayoría en más del 50% de las legislaturas locales.

Por lo tanto, al son que le toquen, las barras y colegios de abogados, tendrán que buscar nuevos personajes para elevar su alter ego y seguramente habrá nuevos Honoris Causa o preseas y premios con personajes que en otros tiempos ni por equivocación fueron nominados.

El poder de la democracia también llegará, paulatinamente, al Poder Judicial bajo la primicia de respetar la División de Poderes, la trilogía funcional primaria de todo Estado en el mundo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here