Vladimir Galeana 

Sin Punto y Coma

 

Sin lugar a dudas las cosas no le están saliendo bien al Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, y eso es muy lamentable para los millones de mexicanos que pensaron que la esperanza que sembró durante años en casi todo el país se convertiría en una nueva realidad que les permitiera salir de los niveles de pobreza en que han pasado la mayor parte de su vida.

 Por desgracia las cosas están peor qué antes por ese empecinamiento personalista de dirigir el rumbo de los mexicanos y de hacer las cosas como el piensa que tienen que ser sin consultar a los especialistas.

Ni que decir de la mendicidad personal de un gobernante populista, pero quizá de eso se trata, de destruir lo mucho o poco de lo que henos logrado y empobrecer más a los mexicanos para hacer realidad su sueño de que todos tengamos que depender de las dádivas gubernamentales como ocurre en Cuba y en la mayor parte de los regímenes populistas de Centro y Sudamérica, y a través de ese mecanismo permanecer indefinidamente en el poder. El problema es que el señor López Obrador no entiende que la circunstancia de México es distinta a los países en que se han enseñoreado las dictaduras, y hasta ahora sigue recorriendo el mismo camino sin detenerse a pensar que el nivel académico de los mexicanos y nuestra idiosincracia son diferentes, por mucho que el piense que nos parezcamos.

Su proclividad por la mentira es el principal indicativo de que vive una realidad distinta a la que percibimos todos los días con sus deleznables actos de hacer lo que le viene en gana con el dinero que aportamos para el sostenimiento del aparato burocrático del Estado, y los programas que desde esa instancia se realizan, mismos que hasta ahora lo único que ha logrado con ellos es el empobrecimiento de los estratos más desprotegidos de nuestra sociedad, a quienes ha condenado a padecer el hambre por su deleznable aspiración de poder. En el 2018 Enrique Peña Nieto dejó en cifras reales un crecimiento sostenido del 3.04 por ciento anual, pero al determinar de forma por demás irracional la cancelación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, nuestras expectativas bajaron a un 1.4 por ciento.

Lo peor vendría en el corto plazo, porque disminuimos a menos 16 por ciento, y después hasta el 18.09 por ciento, lo que significa una tragedia para los mexicanos de todas las latitudes. Hasta ahora las cosas siguen muy mal, pero él sigue diciendo que estamos bien, y que vamos a estar mejor. Lo peor es que bajamos a niveles nunca vistos en la atracción de Inversión Extranjera Directa. Para colmo de males, poco tiempo después el país registro la cifra más baja de generación de empleos formales desde 2013, y la inversión privada obtiene su mayor caída en seis años.

También el país registro la menor creación de empleo en una década, lo que augura una catástrofe para la economía de las familias, esas que por desgracia y a causa de su empecinamiento por hacer lo que le viene en gana no podrán salir de sus niveles de pobreza en al menos cinco años más. Quizá lo mas detestable es que la Paraestatal más importante del país, PEMEX, perdió 562, 250 millones de pesos en el primer trimestre, y aún tendremos que soportar la perdida acumulada durante todo el 2019. Para colmo de males, el peso mexicano sigue perdiendo terreno frente al dólar.

             (fotografía ¡HOLA! México)

La exclamación que le salió del alma cuando comenzó la expansión mundial del coronavirus, “”la pandemia nos vino como anillo al dedo”, lo retrata en toda su dimensión, porque ese es el proyecto, empobrecer a los mexicanos a niveles de miseria para que dependamos de esas dádivas gubernamentales que nunca alcanzarán para darle de comer a mas ciento veinte millones de hombres y mujeres de este País, porque los ricos como quiera que sea la irán pasando, pero el hambre estará presente entre los pobres, porque ya no habrá clases medias si lo seguimos permitiendo. Claro esta que sus hijos serán parte de esa casta de nuevos ricos que ya está formando. Es el peor Presidente que hayamos escogido. Al tiempo.

[email protected]


Deja un comentario