Miguel Ángel Casique Olivos

Primeros 60 días de gobierno y primeros conflictos de AMLO

Arranca hoy el tercer mes de gobierno morenista de López Obrador y han transcurrido los primeros 60 días; entre el sentimiento que se ve entre los mexicanos no se alcanza a vislumbrar un gobierno que realmente esté pensando en hacer cambios radicales para poder atacar de fondo el principal problema de México, la pobreza, en la que viven al menos 100 millones de mexicanos, sigue igual o peor.

Y no se aprecia un cambio porque la sensación generalizada que se tiene, por lo que la gente ve y observa a diario, es que el presidente mexicano actúa como si aún siguiera en campaña y anda prometiendo lo que supuestamente hará, salvo las acciones que ya tomó y que todos conocemos: la cancelación del Aeropuerto Internacional de México, echar andar la Guardia Nacional, la construcción del Tren Maya y la Refinería en Dos Bocas, todas ellas obras que le dan presencia y “popularidad” mediática, aunque poco a poco han ido saliendo inconsistencias en los costos proyectados.

Y aunque se ve que López Obrador trae pila para andar realizando varias funciones que en realidad le correspondería hacer a los funcionarios de su gabinete, se han presentado conflictos que, aunque los ha intentado sortear, en la mente de los mexicanos ahí están y no hay seguridad de que el presidente que llegó con las banderas de atacar la corrupción y denunciar a la mafia del poder, esté haciendo lo correcto.

La violencia, por ejemplo, no tiene cambios; como muchas otras cosas, los mexicanos y el mismo gobierno entrante, creyeron que después del 1 de diciembre todo sería miel sobre hojuelas, fue un grave error pues en el tema de la violencia el mes de diciembre fue el más violento que se haya registrado.

Uno de los primeros problemas que enfrentó López Obrador, principalmente mediático, fue el helicopterazo donde perdieron la vida el senador Rafael Moreno Valle y su esposa, la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso; después, se incrementó el desabasto de combustible, que de hecho aún no se termina de resolver, en Guanajuato, Michoacán y Jalisco. La lucha contra el robo de combustible le generó también tensión y sobre todo ha tenido que sortear los señalamientos de que faltaba una estrategia eficaz en esa guerra.

Los bloqueos durante 16 días al sistema ferroviario de Occidente que mantiene detenidas más de 2 millones de toneladas de mercancías, incluida la misma gasolina es otro foco rojo; y aunque ayer se anunció que algunos puntos ya fueron liberados, lo cierto es que el problema con la sección 18 de la CNTE continúa y se vio falta de operación política de parte del gobierno federal.

Tras la explosión en Tlahuelilpan, Hidalgo, donde más de una centena de personas perdieron la vida, y donde AMLO y su gobierno tuvieron que echar mano de todo para sortear esa crisis; se vino la huelga en 48 maquiladoras en Matamoros, Tamaulipas, de las que quedan 28 y hoy se sabe, Coca Cola se ha sumado a esta protesta. Lo curioso es que en México desde hace ocho años no había estallado una huelga. Otro tema que también está vigente es el de los migrantes, por lo pronto hoy la última caravana va rumbo a Querétaro.

Todos estos sucesos, más los que puedan acumularse en este febrero, irán marcando si el de López Obrador es un gobierno diferente o sólo llegó para continuar con lo mismo; porque la mafia del poder y la corrupción pueden seguir, sólo que ahora quienes lo practiquen sean otros políticos. México está amenazado con una importante desaceleración en la actividad económica, así lo han echo saber el Fondo Monetario y El Banco de México que señalan hay incertidumbre y problemas con la economía mexicana. La situación para México seguirá siendo difícil.

El clímax no político…

Con un ¡No tengo miedo! López Obrador, presidente de México, contestó a las amenazas realizadas en su contra, presuntamente por un grupo delictivo dedicado al huachicoleo; también con la frase “el que lucha por la justicia, no tiene nada que temer” (sic), el mandatario minimizó la aparición de una manta cerca de la refinería de Salamanca, Guanajuato y enfatizó que no va a incrementar su seguridad. Perdónalo señor, parece que sí sabe lo que hace. Por el momento, querido lector, es todo.

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