Miguel Ángel Casique Olivos

La “cachetadita” y la anécdota del loco del periférico

Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, no cesa en su idea muy arraigada de que él es el centro del poder, y que puede hacer y deshacer todo lo que le venga en mente, sin detenerse a reflexionar a fondo de los problemas que puede generar una acción, si no está bien pensada, planeada y hasta consultada con expertos en la materia y no solo en consultas como las que él mismo ha realizado, muy al vapor, que solo sirven para, también según él, mostrar que “sigue” reteniendo el apoyo social.

La actitud que asume a seis meses de gobierno es la misma que cuando tomó el poder aquel 1 de diciembre. Hace unos días refutó y rechazó las declaraciones Alfonso Romo, Jefe de la Oficina de la Presidencia, quien había dicho que el primer trimestre del año le había dado una “cachetadita” a la economía; a lo que AMLO respondió al siguiente día: “no coincido con lo que él dice. Yo sostengo que está muy bien la economía…”, además dijo que no hay recesión en el país que eso es un invento.

Incluso, tras la publicación de un periodista, de que Romo había presentado su renuncia por maltratos de el presiente de la República, Obrador sostuvo en conferencia matutina que eso no era cierto y que la versión de la supuesta renuncia de Alfonso Romo era un invento, algo que el mismo Romo ya había rechazado desde el día martes.

Pero más allá de la filtración hacia el columnista o de que no sea cierta la renuncia, una vez más se sigue reflejando un gobierno autoritario que hace lo que él diga, y que cuando no le gusta lo que dice o hace alguno de sus funcionarios cercanos o algún secretario de las dependencias, simplemente lo contradice argumentando que son inventos o que el tiene otros datos u otra información.

A López Obrador la cosas se le siguen complicando, por ejemplo aunque se aferró a la Refinería de Dos Bocas y será construida por Pemex y la Secretaría de Energía, la verdad es que especialistas han dicho que el hecho de que a las cuatro empresas extranjeras que invitó en su momento y que él mismo las presumió como las mejores del mundo, ahora retrocede y asegura que la licitación se declara desierta porque estaban pidiendo mucho dinero que rebasaba los ocho mil millones de dólares, algo que el gobierno no tendría y que como la obra se debe terminar en el sexenio, la va a realizar Pemex y la Secretaría de Energía. Pero también aquí conocedores y expertos del ramo asegura que Pemex no tienen la experiencia para un trabajo titánico o de esa magnitud y que entonces la obra podría ser riesgo por presión financia; aparte de que el costo va a ser superior a los 14 mil millones de dólares. ¿Qué oculta ahí el gobierno de AMLO?, sólo es pregunta que más adelante tendrá su respeta.

El clímax no político…

La inconformidad sigue creciendo y hace unos días fue en Hidalgo, donde realizó AMLO su conferencia mañanera. Ahí, al menos dos protestas se hicieron contra él; la primera fue de estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, que denunciaron el congelamiento de las cuentas bancarias de la institución; con pancartas, lonas y cartulinas, jóvenes y docentes, desde las 7 de la mañana marcharon hacia Plaza Juárez en donde exigieron que se desbloqueen las cuentas que la Unidad de Inteligencia tienen congeladas; la segunda protesta fue del Movimiento Antorchista hidalguense que exigió a AMLO que deje de estar calumniando y atacando a la Organización social de haber sido intermediaria en la entrega de programas sociales en gobiernos anteriores; también denunciaron que el gobierno de Hidalgo, encabezado por el priista Omar Fayad, es represor y no cumple con obras y servicios.

El gobierno de la 4T no es un gobierno de certeza, seguridad o de garantía para que los principales problemas de México se vayan a solucionar, todo lo que se ve es que el gobierno de AMLO no tiene un verdadero plan de desarrollo para México y tampoco que sus principales acciones vayan a la población más necesitada y abandonada. Para López Obrador todo va bien y no ha recesión, para Lopez Obrador Alfonso Romo, periodistas, políticos, analistas, economistas y demás funcionarios de sus gobierno están mal porque el él tiene otros datos, otra información y lo que se dice son inventos.

Alguien que manejaba en el Periférico escuchó en una estación de radio que un loco se había escapado del manicomio y que manejaba y circulaba en sentido contrario en esa avenida de gran circulación; de pronto, se detiene y dice: ¿Unooo…? ¡Son un chingo…! El iba en sentido contrario y todos venía correctamente. Por el momento, querido lector, es todo.

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