Por: Miguel Ángel Casique

¿Qué negociación se vislumbra más al acercarse la elección: Meade-Anaya, Meade-AMLO o Anaya-AMLO?

Entre más se acerca el 1 de julio, más circulan por todos los pasillos de la política, la duda y la interrogante de cuál será la más viable y verdadera posibilidad, de negociación entre los tres candidatos principales de esta elección 2018; hay quienes dicen que los tres candidatos irán solos hasta el final y que tanto Meade como Anaya han dicho no se unirán para poder detener al puntero en las encuestas.

También se ha comentado que no se hará esa “alianza” porque cada uno quiere conservar el “poco” poder que le pueda tocar en las dos cámaras, gracias a la votación que logren mantener en las urnas y eso se esfumaría si se hace operación, con el voto duro, hacia uno u a otro candidato.

En el supuesto caso de que Meade lograra pasarle votos a Ricardo Anaya le traería serios problemas al priismo y comenzaría, casi de inmediato, su caída y tendría muy pocos diputados y senadores; además de que estaría por verse si a Anaya (con un posible apoyo de ese tamaño), le alcanzaría para competirle realmente a López Obrador.

¿Pero entonces, ya existe alguna decisión de la cúpula priista para que ya le dejen el camino libre a Morena y su candidato?. Aunque la respuesta no es afirmativa o negativa, en la medida que avancen los días sabremos qué sucede y hacia dónde se inclina la balanza.

Y es que a los siguientes días del segundo debate, fecha en la que se habían cifrado algunas esperanzas para que José Antonio Meade no se derrumbara y saliera victorioso, y de ahí retomar la delantera, cosa que nunca ocurrió; no sólo para acercarse a López Obrador, sino ni siquiera para rebasar a Ricardo Anaya; a los siguientes días, no se ha visto ningún crecimiento del priista en las encuestas.

En 32 días, es casi imposible hacer que se pierdan 20 o 25 puntos y aunque existiera un margen de error alto de las encuestadoras o que no todas estuvieran jugando con la verdad y credibilidad, se ve difícil que se reviertan los porcentajes hasta hora visibles.

El binomio que se formó entre AMLO como un personaje que esta contra el sistema político del priismo y por otro lado los ciudadanos que viven sin empleo, sin vivienda, sin educación, sin salud, en donde al menos el 80% de los mexicanos tienen carencias sociales, generó un sentimiento contra un mal gobierno que no atendió las demandas primordiales de la población y sí, por el contrario, se veían numerosos casos de corrupción de funcionarios, que tarde o temprano tendrían que pasar la factura.

Pero aun así, López Obrador no ganaría porque tenga las mejores propuestas, aunque a estas alturas ya no importa, él ganaría porque desde siempre ha estado contra el sistema, tomando como bandera la corrupción y la “critica” a la supuesta mafia del poder. López Obrador no es un candidato de los ciudadanos, sino un candidato que se hizo para ganar sin propuestas claras y concretas, un candidato de Morena que supo capitalizar el sentimiento anti gobierno, pero que no tienen ni la estructura, ni un plan para gobernar con eficacia a un país de ya más de 120 millones de mexicanos, de los cuales 89 están la lista nominal y que podrían votar el 1 de julio.

Pero tras el segundo debate no sólo a Meade se le han complicado las cosas, nos platican que a Ricardo Anaya también se le ha visto preocupado y con incertidumbre porque aún le siguen pesando los delitos de lavado de dinero, asociación delictuosa para burlar al fisco y evadir impuestos. Entonces para el panista tampoco son días de fiesta o de felicidad.

Así el panorama electoral una negociación entre Meade-Anaya con respaldo a Anaya se ve lejana e imposible, pero se podría dar si en un par de días o al concluir esta semana Meade rebasara en las preferencias a Anaya. Una negociación entre Meade-AMLO se ve lejana y sólo sería como último recurso no de Meade, sino por presiones del priismo; y una negociación de Anaya y Obrador aún está más lejana y no tienen ninguna posibilidad de realizarse.

El clímax no político…

Y a quién si, nuevamente ya lo andan acorralando más, es a “El Bronco” y es que el Instituto Nacional Electoral pidió a instancias federales investigar al aspirante presidencial, Jaime Rodríguez Calderón, por los probables delitos de malversación de recursos públicos, defraudación fiscal y operaciones con recursos de procedencia ilícita, que se cometieron durante su campaña por obtención de apoyos; ya hay quienes dicen que si su propuesta de cortar una mano ya se hubiera aprobado, seguramente el candidato ya sólo andaría con una mano.

Pero ayer mismo, El Bronco reviró el ataque y acusó al presidente del Consejo General del INE, Lorenzo Córdova, de participar en acciones que consideró guerra sucia en su contra, aseveró que el INE ha generado encono en su contra porque “está jode y jode” y que él sólo se ha defendido de las acusaciones. Por el momento, querido lector, es todo.

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