Miguel Ángel Casique Olivos

Más claro ni el agua; el PRI se somete a AMLO

Las alianzas entre gobiernos, partidos y entre personas son siempre un recurso viable y hasta necesario si los que las realizan quieren llegar a sus objetivos o metas que se han trazado; aunque también, una alianza puede convertirse en algo negativo y hasta perjudicial para una de las partes si no se analiza bien y con mucha rigurosidad el objetivo, el plan y los principios sobre lo que se realizará ese pacto.

Una alianza política para gobernar debe coincidir o parecerse en las ideas, incluso, se puede coincidir en puntos concretos y de acciones de cada grupo o partido que haga ese acuerdo; lo que sí debe evitarse a toda costa es crearla y generarla donde las metas y los principios sean antagónicos, que no tenga, por ninguna arista, coincidencias de principio. ¿El PRI y Morena tienen coincidencias de principios? Usted responda.

Esto viene a cuento porque el lunes 27 de enero los gobernadores del PRI se reunieren con el mandatario nacional Andrés Manuel Lopez Obrador (AMLO) y, al último, la noticia fue que todos respaldan al Insabi; ahí resaltan las declaraciones del gobernador mexiquense Alfredo del Mazo y el de Hidalgo, Omar Fayad, declaraciones que los malpensados dicen son las que previamente han estado preparando este esquema, otros han dicho que porque ya esas entidades son las que primero se pintarán de color guinda en las próximas elecciones para gobernador.

Sea cual sea el objetivo que hay detrás de ambos políticos priistas, la verdad es que la declaraciones en conjunto de “sumarse al proyecto de salud del Ejecutivo Federal” está muy general, ni AMLO ni los priistas dicen más detalles sobre los beneficios de esa decisión; incluso, ni siquiera se dice cuáles fueron los acuerdos concretos; por ejemplo, se podría hablar sobre acciones o propuestas que solucione de inmediato la crisis y se comience a dotar de medicinas a hospitales, pagar a médicos o resolver los problemas que antes sí eran atendidos con el Seguro Popular.

Se puede intuir que la amenaza de AMLO de que los gobiernos que no se sumen no van a recibir partidas que la 4T tiene programadas para atender la problemática en las entidades. Se pudo hablar, en dicha reunión más en concreto; por ejemplo qué planes tiene AMLO para atacar la crisis reflejada en que hay niños con cáncer que no reciben medicamento, los cobros altos y la escasez de medicina.

Más allá del llamado de AMLO de seguir trabajando de “manera coordinada” y de la flor que lanzó a los gobernadores priistas de que en esas entidades “hay un ánimo cordial de trabajo en conjunto”, esa “alianza” o respaldo de gobernadores priistas a la estrategia de AMLO quien sigue perdiendo, en imagen y en credibilidad, es el PRI, ahora arrodillado y sometido a los deseos de la 4T y de Morena.

Una alianza o respaldo coyuntural del PRI hacia Morena y AMLO pudiera darse, siempre y cuando hubiera más claridad de parte de los gobernadores del PRI sobre qué van a lograr para los mexicanos de sus entidades, sean más recursos para el sector salud o sea resolver de inmediato los casos de gravedad; no hacerlo así ese respaldo ocultará que el PRI está de acuerdo con AMLO y que su ambición de poder sigue siendo la misma y que el pueblo al que representan en sus entidades siguen siendo relegados a segundo o tercer plano. Más claro ni el agua, todo indica que el PRI se sigue arrodillando a AMLO y a la 4T.

 

Deja un comentario