Miguel Ángel Casique Olivos

Necesario un frente amplio popular contra los problemas de México

Unos días antes del domingo 13 de octubre, nos enteramos que el gobierno federal morenista había prohibido el préstamo del Estadio Víctor Manuel Reyna para la celebración del Evento de 45 Aniversario del Movimiento Antorchista, un acto político-cultural que reuniría al menos a 60 mil mexicanos de la zona sureste del país que comprende los estados de Tabasco, Chiapas, Yucatán, Campeche y Quintana Roo.

Por si hubiera duda de si era un préstamo cualquiera, se supo que no, pues existe un documento que avala la renta del espacio, es decir un convenio entre las autoridades del Estadio y la dirigencia antorchista; entonces, no había dudad, la orden presidencial de prohibición era ilegal y era un acto de represión política hacia la realización de un evento pacífico, legal, de festejo y alegría de cientos de miles de mexicanos que militan en la filas antorchistas; es, como si a la casa de usted llegara la autoridad el día en que cumple años y le prohibiera realizar la fiesta, aunque ya tenga usted todo preparado

Pero el hecho no quedó sólo en prohibir el uso del espacio, sino que el mensaje fue más allá y se amenazó de que de realizar el evento a costa de todo, los organizadores y obviamente los asistentes, se atuvieran a las consecuencias. La prohibición era total y no existía duda, de que era desde el gobierno federal.

Justo ocho días después, el domingo 20 de octubre, en las instalaciones del Audiorama “El Trompo” de la Ciudad de Tijuana, 20 mil mexicanos se reunieron para celebrar el cuarto evento, de los seis que programó realizar el antorchismo mexicano durante este 2019. Ahí, en las instalaciones mencionadas, donde asistió Aquiles Córdova Morán, líder nacional antorchista, se hizo una convocatoria a todos los mexicanos, sobre todo a los que han sido agredidos y lastimados por las medidas del gobierno de AMLO, para crear un frente amplio popular contra los problemas nacionales, como la pobreza y la violencia; un bloque nacional que diseñe un país justo al nivel de Estados Unidos, pero justo socialmente.

Usted o yo, no tengo duda de esto, sabe ya a estas alturas de la existencia del Movimiento Antorchista Nacional. También se habrá dado cuenta que la información que le ha llegado sobre la Organización no es del todo positiva y no porque no exista, sino porque en este país, dominado por un capitalismo rapaz y egoísta, donde lo principal no es la atención a las grandes masas populares, sino una élite que controla la economía y la política, no es bien visto un grupo que aglutine, eduque y organice a los mexicanos desprotegidos y desamparados.

Por esa razón, más el odio y miedo que le tienen AMLO a las organizaciones sociales, se habría prohibido el Estadio de Chiapas. Porque, ¿cómo en los territorios del señor López Obrador, Tabasco y estados del sureste, se iba a ver un evento de 60 mil almas donde se enviaría un mensaje a todos que ya hay una opción que quiere cambiar realmente al país y que esa opción está dando pasos gigantes en su estructura y de simpatía entre los mexicanos?

El mensaje y la invitación de este domingo, ante una marea roja, fue precisamente ese: “Si México quiere acabar con el crimen, con la pobreza y todos los males que conlleva, necesita transformarse en un país poderoso, con una economía pujante, justo como la que hay del otro lado, en Estados Unidos, pero más justa.” Esto fue acompañado de un “ha llegado la hora de tomar el poder”.

En un discurso perfectamente bien estructurado, y que a políticos de todos los niveles llama la atención, porque el líder social Aquiles Córdova no llevaba nada escrito, también hizo referencia a los recientes sucesos en Culiacán y dijo que ahí está metida la mano del imperialismo norteamericano y que el verdadero error de la 4T y de López Obrador es no entender que la política del narcotráfico es una política fomentada, alentada y protegida por “los grandes” desde Estados Unidos.

Señaló que es un problema mundial y que quien más se beneficia es Estados Unidos y que incluso hay datos, de investigadores serios, que dicen que cada año ingresan a la economía norteamericana no menos de 500 mil millones de dólares como ganancia del negocio de las drogas; incluso, se sabe que Estados Unidos podría entrar en crisis, casi al instante o al siguiente día, si ese negocio se le escapa de las manos. Se sabe también que toda la droga va a Estados Unidos porque es el mayor consumidor pues existen más de 30 millones de jóvenes adictos.

Una semana después el mensaje que el antorchismo traía para los mexicanos del sureste del país fue escuchado en la ciudad fronteriza de Tijuana; un mensaje que tiene muy inquietos a varios políticos de alto nivel, porque ellos mismos saben que esta organización social sí tiene verdadera raigambre popular y una fuerza social que no la tiene ningún partido político.

El clímax no político…

En los días que corren estamos viendo cómo el partido que llevó al poder a AMLO se muestra incapaz de ponerse da acuerdo para elegir a su dirigente; incluso, se ha visto que en varias entidades se están peleando. Con este panorama recobra más fuerza el hecho de que una organización política, como la que dirige Aquiles Córdova, que cuenta con una militancia de 3 millones de agremiados en todo el país, pero con un simpatía de al menos unos 20 millones de mexicanos, ahora esté planteando la formación de un frente amplio popular para tomar el poder político y desde ahí comenzar a cambiar las cosas.

Si durante muchos años ningún partido político, -PRI, PAN, PRD o Morena-, ha podido hacer que los mexicanos se sientan realmente representados para que vean acciones concretas y favorables para mejorar la suerte de las familias mexicanas, ya no está descartada la posibilidad de que millones de mexicanos tengan ya en su mente una opción verdadera, un grupo que realmente los represente y sobre todo que no los engañe y manipule.

“México es grande territorialmente y somos el país más poblado de América Latina; dispone de muchos recursos naturales; tiene petróleo aunque se ha ido agotando por la mala administración; México tiene metales de todo tipo, incluida la plata, somos el primer país productor de plata en el mundo, pero también producimos acero, oro y muchos otros metales utilizados en la industria. México tiene bastante tierra agrícola y de uso pecuario, tiene bosques, kilómetros y kilómetros de costas y es rico en pesca.

En México están 130 millones de mexicanos que desean a hacer una patria grande y poderosa y la historia ya está exigiendo crear y formar un México distinto al que nos han heredado. Los mexicanos piden a gritos un cambio y ese cambio lo puede realizar una organización como el Movimiento Antorchista y para eso el primer paso es gobernar el país, algo que ya está más presente en el escenario político y entre el pueblo de México. Por el momento, querido lector, es todo.

 

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