Miguel Ángel Casique Olivos
 
PEF 2021; el sacrificio de la economía mexicana
 
El “paraíso” de lo que coloquialmente llamamos 4T está en peligro. Un peligro echado por su propia mano con un austericidio que ha llevado al sacrificio del crecimiento económico de México. Diversos organismos nacionales e internacionales han valorado las políticas de austeridad sobre el próximo paquete económico del Presupuesto de Egresos de la Federación para 2021 como un riesgo para los mexicanos. El panorama ha concluido en pronosticar una recuperación para 6 años o más, según las acciones implementadas por el propio gobierno.
El PEF 2021 prevé un crecimiento del PIB del 4.6%, esperando que “todo salga bien”, pero los pronósticos son poco optimistas para diversos analistas. ¿Cómo lograr ese crecimiento si las condiciones de México son diferentes a las del 2019 y 2020? ¿Cómo lograr ese crecimiento si el empleo cayó, no hay consumo y la actividad económica era más estable? Simplemente no se dice, se lanza el dato y se usará como bandera electora, algo ya muy clásico por AMLO y Morena.
Por otro lado, La Secretaría de Hacienda y Crédito Público prevé un gasto de 6.25 billones de pesos, con un déficit de 2.6% del PIB. Sin embargo, el nuevo paquete no cuenta con una “política fiscal expansiva” como lo dijo el secretario Arturo Herrera, no estimula un crecimiento, sólo un presupuesto de austeridad preocupado más a adquirir una deuda que a la generación de nuevos empleos y el desarrollo económico.
El nuevo presupuesto pudo haber sido una nueva oportunidad para el gobierno de López Obrador y contrarrestar la mala política económica que ya se tenía; ahora sólo ha sido una oportunidad perdida que demuestra, para un tercer año, el olvido de un gobierno incapaz de llevar las riendas de un país que se sume en la pobreza más rampante del último siglo.
Cercanas las elecciones de 2021, se ha apostado por un presupuesto al servicio clientelar para los programas sociales que atraerán votantes, que, al pasar por el poder legislativo para su valoración y aprobación, sin duda será simple requisito. La voluntad presidencial vuelve a ser más fuerte y sin un contrapeso de los demás poderes. Cambiar alguna “coma” podría llevar a la molestia presidencial y abrir la puerta a un margen de negociación con legisladores que buscan regular el gasto público.
El gobierno no está dispuesto a enfrentar la realidad, sólo busca beneficiar a su nuevo régimen y cobrar venganzas políticas. Con las políticas de austeridad, México tendrá una recuperación económica más lenta que otros países. Tendrá la peor recuperación económica de América Latina, sólo por detrás de Argentina y Ecuador. Con un menor crecimiento, el país tendrá menos ingresos e implicaría enormes retos para las finanzas públicas. El riesgo de perder la inversión privada es enorme por la falta de confianza en el gobierno bipolar lópezobradorista.
La calificadora Moody´s ha descartado la recuperación económica para antes del 2023 y la calificadora Fitch Ratings ha considerado que el PEF 2021 prioriza “la estabilidad de las finanzas públicas”, pero limita y paraliza el crecimiento económico del país, afectando a los mexicanos más vulnerables.
Mientras se invierte dinero bueno al dinero malo, como el caso de Pemex, el país no avanza y se juega una enorme recesión económica que sí, sí llevaría a la historia al gobierno de López Obrador, pero como el peor gobierno de toda la historia mexicana y los mexicanos sufriríamos de una crisis nunca antes vista, menos empleo, salarios mal pagados y más pobreza y miseria para la población.
El problema de México seguirá siendo la inmensa desigualdad y la injusta distribución del ingreso nacional; en México, como en el mundo, unos han concentrado la riqueza y otros, la inmensa mayoría, uno 100 millones de mexicanos, viven en la pobreza. El proyecto de Egresos de la Federación que se presentó, nuevamente, no es la solución y no da salida a la problemática, no se ve, por ningún lado, que vaya a darse un crecimiento vigoroso del país con una inversión productiva fuerte y alta; por el contrario, se ve que en el país no se impulsará la inversión y sin inversión no se creará riqueza y no habrá empleos con mejora en los salarios para poder adquirir las necesidades básicas de la población.
El clímax no político…
¡Cubetazo en la CDMX vs Sheinbaum! Y quien sigue teniendo problemas en la capital del país es la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, porque ahora tiene que cargar con los incumplimientos y el mal gobierno de varias alcaldías, entre ellas la de Tláhuac, malgobernada por el morenista Raymundo Martínez Vite; ¡vaya, tenía que ser del mismo partido!.
Este viernes 11 de septiembre, cientos de habitantes de la alcaldía, con cubeta en mano, desfilaron de las afueras del Metro San Antonio Abad hacia el Zócalo de la Ciudad, para solicitar intervención de la hija política de López Obrador, Sheinbaum Pardo. Con una protesta denominada “Caminata de las cubetas vacías”, decenas de familias integrantes del Movimiento por el Agua en Tláhuac (MAT) y antorchistas realizarán una protesta que encabezó el líder social, Jonathan San Juan, quien demandó solución a la falta del vital líquido en Tláhuac y la desatención de las autoridades de esta alcaldía.
Además, recordó que la propia jefa de Gobierno, en campaña electoral, prometió resolver la falta de agua en esta demarcación, y a dos años de su mandato nada ha solucionado a pesar de que contar con agua potable en los hogares es un derecho humano. Más y más; el gobierno de la CDMX y de las alcaldías, van de mal en peor. Por el momento, querido lector, es todo.

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