Miguel Ángel Casique Olivos
 
Pirotecnia informativa y la desesperación de AMLO
 
Desde el atentado contra Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la capital y que salió herido, no hemos visto otra cosa que una serie de sucesos y temas que parecieran una pirotecnia informativa que busca distraer de los temas cruciales y de más interés para la población, pero que para la autoridad del país se han vuelto muy peligrosos, pues está recibiendo severas y fuerte críticas, la inmensa mayoría de ellas por las acciones erróneas que se han tomado por la pandemia del Covid-19
Hemos visto la atención mediática a la liberación de la mamá de El Marro y la muerte de su abogado, también la denuncia de que hay huachicol por túneles, que el Tren Maya tenía que arrancar al margen de la Ley. Salió a declarar Alejandro Gertz que la verdad histórica ya se acabó y la cereza del pastel, Emilio Lozoya, ex director de Pemex, presentó ante la Audiencia nacional de España una solicitud para ser extraditado a México y ofreció su cooperación en las investigaciones por las que se le persigue (¿contra quiénes va, qué más negoció?) y el último de los destellos noticiosos, que Tomás Zerón, ex titular de la Agencia de Investigación Criminal, se fugó y ya se giró ficha roja contra él.
Todo esto sí que le cae como anillo al dedo a López Obrador para que la gente tenga otros temas en la cabeza y aleje de sus preocupaciones las muertes y los contagios que muy seguramente al término de esta semana ya andaremos entre los 30 mil fallecidos y más de 250 mil contagios; también se ocultan todas las acciones que el gobierno federal, el de la Ciudad de México y de otros estados, están haciendo para volver la normalidad.
López Obrador sigue usando diariamente su tribuna mañanera para distraer y para defender o atacar, algo que a estas alturas ya no le funciona como hace dos años cuando empezó su gobierno porque el recurso ya está muy desgastado y su gobierno se ha ido orillando por apostarle a la denostación, calumnias o agresión directa, muchas veces sin tener pruebas para demostrar lo ahí dicho.
En la agenda política y mediática AMLO se concibe como el centro de la información y le ha valido tener los reflectores mediáticos todos los días; pero, qué pasará en los próximas semanas luego de que su popularidad ha bajado ya a un 42 por ciento, según lo hemos visto en las cifras de encuestadoras y consultoras; qué pasará cuando varios medios de comunicación, no porque sean sus enemigos, sino porque ya nada de la política obradorista sea creíble.
Los temas como la extradición de Emilio Lozoya o la supuesta fuga de Tomás Zerón no parecen nada casuales; el primero, estaría acordado para para dar más elementos al gobierno de AMLO y tener entres sus cartas mágicas nuevas bombas informativas como la posible detención de políticos muy cercanos a Peña Nieto; el segundo caso, más bien se ve un acuerdo entre la fuga de Zerón y su posible captura justo en el momento en que AMLO vea que las cifras de su popularidad estén más abajo o simplemente cuando las elecciones ya estén más cerca y necesite que sus bonos políticos suban.
Por lo pronto la semana entrante, el 8 y 9 de julio, AMLO irá a visitar a su “amigo” Donald Trump, pero no se puede esperar nada nuevo de esa visita y tampoco de lo que se hable sobre el nuevo T-MEC. Por el momento, querido lector.

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