Miguel Ángel Casique Olivos
 
Un presidente desinformado y la indiferencia de Murat ante aumento de muertos en Juchitán
 
 
Parece que la “desinformación” o la “desmemoria” en Palacio Nacional se agravan más, o al menos eso pareció ayer cuando el mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, a pregunta expresa de si era verdad que el secretario de Comunicaciones y Transportes había renunciado a su cargo, visiblemente por la inconformidad y molestia de entregar las aduanas y puertos a las Fuerzas Armadas, AMLO sólo se limitó a decir: “No tengo información certera”. Lo mismo parece que sucede con el gobernador priísta-morenista Alejandro Murat que no se quiere dar cuenta del sufrimiento que tienen miles de familias de Juchitán, en la zona del Istmo, al estar viendo como mueren sus familiares y no recibir ninguna atención médica por parte de las instituciones del estado; ahí, fuentes seguras comentaron a este espacio que en promedio por día mueren alrededor de 9 personas, cifra, obviamente que se oculta a la población.
¿Será verdad que AMLO no tenía información?; más bien, todo indica que ya sabía, pero desde su escritorio no había la certeza de si lo más correcto era aceptar la renuncia del titular Javier Jiménez Espriú o no; sin embargo, este funcionario no es el único que podría abandonar el gabinete morenista, también está en la lupa Víctor Manuel Toledo, secretario del Medio Ambiente, quien podría ser renunciado, pues no tiene muy buenas notas ni ha dado buenos resultados en política ambiental y no se le da mucho eso de la “austeridad” que tanto presume López Obrador y su gabinete.
Nos comentan que el político tiene a su disposición nomás 10 secretarias, cinco choferes y tres encargados de la cocina para su atención personal, otro de los aspectos que denuncian en los pasillos de la misma Semarnat es que ha otorgado nombramientos a sus allegados que no tienen el perfil para los cargos a los que son nombrados. ¿Quieres conocer a un morenista?, dale poder.
Quien también parece muy desinformado e indiferente es el mandatario de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, pues ayer no fue un día muy bueno para él pues en varias zonas del estado, el semáforo rojo tuvo que regresar; también se dio a conocer, por varios medios locales y nacionales, que en la región del Istmo de Tehuantepec hay angustia, miedo y ansiedad por los acelerados contagios del Covid-19 registrados en las últimas cuatro semanas y el incremento de muertes en los últimos días.
Juchitán es aquel municipio que en el 2017 fue afectado por el sismo donde 14 mil viviendas fueron afectadas; municipio donde habitan al menos 100 mil habitantes y hay aproximadamente 150 colonias populares con pobreza, donde la mayoría de sus habitantes viven del empleo informal. Hoy esos habitantes son ignoradas por su gobierno estatal y en la comunidad zoque de Santa María Chimalapa, los pobladores pidieron ayuda urgente por los fallecimientos por “causas desconocidas” para ellos, pero que sin duda son resultado de la pandemia del Covid-19.
Los acelerados contagios tienen a los habitantes en la angustia y con el “Jesús en la boca”, los mismos indígenas de Oaxaca, en la comunidad mencionada, han asegurado que la “gente está muriendo” y no saben por qué, según testimonios al menos 20 personas han muerto en los últimos días y la cifra estaría en aumento aunque en los datos oficiales sólo se reportan dos contagios y ninguna defunción.
Miguel Ángel García Aguirre, coordinador regional del Comité Nacional para la Defensa de Los Chimalapas denunció que los indígenas han estado haciendo llamados de auxilio pues desde hace dos semanas los fallecimientos, sobre todo de la tercera edad, son cada vez más frecuentes; como en muchos pueblos marginados del país, la situación se agrava porque en Santa María Chimalapa no hay ni clínicas de salud y para que puedan contar con atención médica se tiene que viajar entre dos y tres horas hasta el Hospital General Macedonio Benítez, de Juchitán; aunque al llegar, se van a enterar que el centro de salud permanece cerrado.
El gobierno de Alejandro Murat abandona a los pobladores zoques y estos le recuerdan que la Casa de Salud local lleva cerrada ya mucho tiempo pues fue abandonada por los gobiernos federal y estatal bajo el argumento de que “no tiene clave”. En esa zona del Istmo, por la indiferencia, prepotencia y abandono gubernamentales, la gente entierra a sus muertos y y no sabe por qué mueren; en Juchitán, fuentes seguras, nos dicen que hay por día en promedio 9 muertes, es decir, en los 21 días del mes de julio habría ya la menos 189 fallecidos.
Por lo pronto, este martes AMLO anunció que irá para esa zona el fin de semana, aunque jamás dijo que irá a revisar si funcionan los hospitales y clínicas o si llegará cargado de ayuda para para estas familias (eso sólo pasaría en sueños); Obrador declaró que va a revisar los avances en la construcción de carreteras y muy seguramente a revisar cómo va Alejandro Murat con la recolección de votos para el 2021. AMLO, aparte de estar desinformado, lo vemos totalmente fuera de base en sus acciones de ayuda a los mexicanos.
El clímax no político…
Tal paree que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ve con buenos ojos la vacuna contra el coronavirus que desarrolla la universidad de Oxford y que parece “segura” y “entrena” al sistema inmunológico para combatir el Covid-19.
De acuerdo con los hallazgos de las primeras fases del estudio que se difundieron ayer, los ensayos clínicos realizados por científicos de Oxford y del laboratorio AstraZeneca a 1,077 voluntarios mostraron que una sola inyección les llevaba a producir anticuerpos. Todo indica que esa vacuna llegará más rápido que la reacción gubernamental para atender a los mexicanos que siguen exigiendo apoyos alimentarios, de salud o económicos al gobierno de la Cuarta Transformación. Por el momento, querido lector, es todo.
 

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