Blas A. Buendía

 

Con una notable diferencia cultural, México entró a una peligrosa espiral que si su nuevo presidente caracterizado en el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador no corrige su forma de gobernar, “va que corre” como una burda copia en la que sobresale el síndrome fantasmal del dictador venezolano Hugo Chávez. Es decir, entre Hugo Chávez, pese a estar muerto, AMLO es casi “la gota de agua” para destruir a toda una nación en tan poco tiempo. Así lo está haciendo con muestras irrefutablemente fehacientes de una ignorancia absoluta.

La anarquista idiosincrasia del pueblo mexicano es mucho muy diferente a la del venezolano, ya que si bien México se desenvuelve en el concierto de la economía globalizada, López Obrador está empecinado en seguir el mismo rumbo de Hugo Chávez: el retraso social.

Ese tipo de mecanismos abyectos traerá entre la diversidad de grupos, una reacción de pronóstico reservado ubicando al país en ciernes, con la tendencia de establecer un peligrosísimo régimen dictatorial. No hay duda que México se está encaminando a esa tendencia.

En los primeros cien días del gobierno del presidente López, en lugar de establecer mecanismos coherentes de desarrollo, inexplicablemente ha cerrado los mecanismos presupuestarios y en consecuencia, la protesta nacional como la del domingo 10 de marzo, que aun cuando no fue copiosa pero sí significativa, es una muestra fehaciente que López está haciendo mal las cosas. Existe desconcierto popular.

Sus acciones incoherentes han creado una decepción nacional, el soliloquio de sus conferencias mañaneras no solo tienen ese sello del simbolismo exhibicionista, ya que se reconoce que su gobierno sigue sin tener “ni pies ni cabeza”. Es un ente burdamente del pasado, que no garantiza absolutamente ni una esperanza de desarrollo.

Enumerar las torpezas podrían concentrarse no solo en diez puntos, sino que las benditas redes sociales han creado conciencia de que López no sabe gobernar; que López es un extraordinario y potencial peligro para México, y lo peor, el tabasqueño no da cuenta del gran daño que viene ocasionando entre todos los sectores de la sociedad.

Si bien ha enviado a la calle a millones de trabajadores que ahora se suman a ese ejército innumerable de desempleados, en las benditas redes sociales se devela un meme que jocosamente lleva un doble mensaje de terror: “¡Sonríe! ¡Perdí mi trabajo por tu culpa!”

También es cierto que el tabasqueño genera acciones de inseguridad pública. Ante la falta de empleo y la desesperación de que la gente no cuenta con recursos económicos para subsistir, tiene que salir de sus casas para entrarle al juego del peligro delincuencial, evolucionándose un vértice de transgresiones antisociales desatadas.

DIEZ GENIALIDADES

  1. La genial idea de aparecer en televisión para explicar (primero los domingos y luego todos los días) sus planes de gobierno fue de Hugo Chávez. Ese programa se llamaba: “Aló Presidente” (que dejó de trasmitirse hasta que se murió, y a la mitad de su duración se pausó un momento debido a su enfermedad).
  2. La genial idea de vender el avión presidencial fue de Hugo Chávez que malbarató toda la flotilla cuando llegó al poder ya que según él, “no podía haber gobierno rico con pueblo pobre”.
  3. La genial idea de cambiar la Constitución por una de origen “revolucionaria, bolivariana y amorosa”, fue de Hugo Chávez mediante el Referéndum Constituyente de 1999.
  4. La genial lucha en contra del neoliberalismo desde el comienzo de su vida política hasta el fin de sus días, fue de Hugo Chávez.
  5. La genial idea de crear una Guardia Nacional en la que se iban a concentrar todas las fuerzas armadas comandadas por el Jefe Supremo de la nación, fue de Hugo Chávez.
  6. La genial idea de cancelar proyectos y empresas privadas fue de Hugo Chávez, primero cancelando una famosa telenovela colombiana (“Chepe Fortuna”, esto mientras Hugo Chávez trasmitía en televisión nacional) y después expropiando negocios nacionales y extranjeros (CEMEX fue una de ellas).
  7. La genial idea de tomar el control del poder judicial en Venezuela bajo el pretexto de que fue corrompido, fue de Hugo Chávez.
  8. La genial idea de la revocación de mandato a la mitad del periodo presidencial fue de Hugo Chávez, quien se lo comentó al periodista incómodo latinoamericano Jorge Ramos, en una entrevista efectuada en diciembre de 1998.
  9. La genial idea de construir un “proyecto político amoroso, cristiano, humanístico y bolivariano”, fue de Hugo Chávez y el cuál, se encuentra documentado en varias entrevistas que le realizaron.
  10. La genial idea de “repotenciar” la industria petrolera (PDVSA) y expulsar el capital privado de su estructura financiera, fue de Hugo Chávez.

EL REFRITO IDEOLÓGICO

El chavismo en su máxima expresión ha sido copiado como un refrito referente que siguen otros gobiernos de América Latina, como es el caso especial de México, que en lugar de avanzar, va en contra del desarrollo de millones de personas que se observan irritadas pero que lastimosamente se aglutinan en una Legión de Idiotas, por permitirle tantas barbaridades a su “nuevo presidente”.

La historia es doblemente irónica, las dos personas que adoptaron esas medidas bajo su presidencia (una actualmente –López Obrador-, la otra, afortunadamente ya está muerta –Hugo Chávez-), tenían como deporte favorito el béisbol.

La segunda ironía fue que todos quienes votaron por Hugo Chávez dijeron: “Es imposible que una dictadura se instaure aquí”, y lo cierto que la historia no miente.

Venezuela está azotada por un terrorismo de  Estado, y México con “su nuevo presidente”, que al carecer de iniciativas congruentes, pretende llevar al país a una estatización del terrorismo de izquierda. Hugo Chávez & AMLO, genial “gota de agua”, alerta la vox populi.

Y como dicen los religiosos de toda corriente extraterrenal: “Ojalá que Dios salve a México, porque Andrés Manuel López Obrador realmente resulta ser un potencial peligro para México”.

Esos grupos conservadores han criticado hasta la saciedad a quien presume una arrogante demencia, la del tabasqueño para ser exactos, y sin rubor alguno, el “mesías” tabasqueño se atreve echarle más gasolina a un pueblo incendiado, calificando a sus detractores como “fifís”, un día sí y otro también.

AMLO, afirman sus presuntos calumniadores, no tiene ni idea dónde está históricamente parado, incluso, muchos se atreven a pensar que en poco tiempo, anunciará su ambición y locura de eternizarse en el poder, para solidificar el rostro de la dictadura bolivariana.

Sin embargo, no dejará de ser una conspiración anunciada para secuestrar todo el territorio mexicano en manos de una supuesta izquierda integrada por políticos cleptómanos surgidos de las células de inconformes…

Que a través de los años se ha establecido una cofradía de calificados delincuentes profesionales, que gracias a la amnistía decretada por un irónico y falso “nuevo gobierno”, aquéllos se placean como si nada, cuando existen órdenes de aprehensión con ficha roja de la INTERPOL en su contra, promovidas hace varios años por gobiernos conservadoramente democráticos, y que ahora actúan con un amplísimo abanico de impunidad. Esa es la manga ancha de López Obrador.

¡Delincuentes amnistiados al asalto del poder de México!, donde –sentencian agentes adversarios al tabasqueño-, “López es un lastre, un corrupto, un cínico, un falsario y un presidente bribón de tiempo completo”.

En pocas palabras, el patíbulo hitleriano del chavismo amlista, ya está gobernando territorio mexicano, y como lo advierte el politólogo Fernando Belaunzarán, “Porfirio Díaz llegó a la presidencia con la bandera de la NO reelección, pero hay ejemplos recientes en el mundo que se olvidaron de ese mismo compromiso para perpetuarse en el poder”.

Estamos –puntualizó- ante ese mismo razonamiento: si el pueblo decide “si se va”, puede también decidir “que se quede (,,,)”, pero para evitar esa apocalíptica posibilidad, la sociedad inteligente sigue avalando el innegable e irrefutable legado de Francisco I. Madero: “Sufragio Efectivo, NO Reelección”.

En síntesis, la postura del señor Andrés Manuel López Obrador es peligrosa, porque de plano, está convocando para que resurja el fantasma de José León Toral, aquel personaje que mató a balazos al presidente electo Álvaro Obregón, al pretender reelegirse en la Presidencia de la República.

El pueblo espera que López tenga un momento de lucidez y de raciocinio, y no ande inventando “cuentos chinos” que pudieran atentar en contra de su propia vida, hoy que ya es una persona sexagenaria, y que debido a su avanzada senectud, no ofrece ninguna garantía democrática y ningún avance de bienestar social. [email protected]

*Autor del libro Crímenes Ocultos de López Obrador

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