Jaime Alejandro Pacheco Belmont (*)

 

Donde quedó: ”POR EL BIEN DE TODOS, PRIMERO LOS POBRES”, “LA HONESTIDAD VALIENTE”, ”EL CAMBIO VERDADERO”

Todo quedó como frases políticas en la historia, así como la de otros tantos Presidentes que han sabido utilizar la mercadotecnia política para llegarle al electorado, tan necesitado, tan esperanzado, tan creído de que llegará siempre alguien al poder que contribuya realmente a mejorar su calidad de vida.

Es así como llega Andrés Manuel López Obrador, el más incongruente de todos los presidentes, el más mitómano, el más falaz. Los que lo han seguido de cerca, saben bien de lo que hablo.

Decía que él no era un ambicioso vulgar, pues déjenme decirle que sí lo fue, y lo sigue siendo. Se aferró a llegar a la silla presidencial contra todo y contra todos, incluso contra los principios y valores que se ostentaba y aún se ostenta tener; y es que, no es el Andrés del 2000, tampoco el Manuel del 2006, ni el López del 2012, ni el Obrador del 2018 a la actualidad, lo que sí, es que ha sido un gran camaleón político, y no por haber militado en distintos partidos, uno de ellos del cual trae su ADN y de donde se formó como lo es el PRI, el cual lo lleva tatuado en lo más profundo de sus entrañas pues hasta su himno le compuso.

Para llegar hasta donde está, se sirvió de otros partidos, algunos en vísperas de desaparecer,  así como de distintos actores políticos que él mismo traiciono y hoy están en el olvido, después de haberse servido de ellos.

Se aferró no solo por llegar al poder, sino también por tener el control absoluto de todos los poderes, y a través de coacciones, violaciones a la ley y una que otra artimaña legislativa, se hizo de organismos públicos autónomos como la CNDH, posicionó amistades cercanas serviles como Ministros en la Suprema Corte de Justicia de la Unión, entre otros, al servicio del “Tlatoani Macuspano” y quien encabeza la mal llamada Cuarta Transformación.

Por capricho, y no así por estrategia o conveniencia social, impuso Decretos inconstitucionales que en lugar de beneficiar y dar certeza a la población, otorgan todo lo contrario; Decretos tales como: La Ley de Amnistía, Decreto por el que se establecen las medidas de austeridad que deberán observar las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal; y que se refiere en grandes rasgos a la reducción del salario de funcionarios públicos hasta en un 25%, además de privarlos de su derecho a la prestación del aguinaldo, supuestamente con el fin de obtener un ahorro aproximado de tres mil millones de pesos (cifra que no concuerda una lógica matemática), todo a costa de los derechos laborales de individuos que no por tener un puesto de subdirección ganan lo suficiente para vivir como viven ahora los beneficiados de esta transformación de cuarta. De igual forma por Decreto ordenó la desaparición de 10 subsecretarías lo cual repercutirá en el desempleo de personas que son contratadas vía contratos de servicios con empresas externas, como de limpieza, seguridad, etc…, así como empleados contratados vía figura de honorarios y/o eventuales extraordinarios y/u ordinarios. Todo lo que busca con este supuesto ahorro es tener más capital económico para seguir manteniendo su capital político regalando dinero en lugar de saberlo invertir y reinvertir. Otro Decreto es el que refiere a transferir a la Guardia Nacional los recursos humanos, materiales y financieros correspondientes a todas las Divisiones y Unidades Administrativas de la Policía Federal. En este rubro, se formaliza la desaparición de la Policía Federal por mero capricho de un individuo que cree que el descomponer o desaparecer instituciones para inventarse una mezcla nada homogénea y sin cabeza jurídica le dará un resultado positivo en su nula lucha contra la inseguridad y el crimen organizado, que dicho sea de paso, solapa y consiente a la luz de los ojos de todos los mexicanos. Y la joya de uno de sus tantos Decretos e incongruentes declaraciones tanto de ayer como de hoy: “El  Decreto por el que se dispone de la Fuerza Armada permanente para llevar a cabo tareas de seguridad pública de manera extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria.” En este último e inconstitucional Decreto, nuestro flamante Presidente y su sequito de borregos aplaudidores le están dotando a las fuerzas armadas de las facultades propiamente y exclusivas de la Policía Civil a las fuerzas armadas, por lo que no dude mi querido lector, que se avecine una análoga DICTADURA CON TINTES CHAVISTAS en México. Y es que en verdad, sí le cayó como anillo al dedo la epidemia del COVID como cortina de humo para que también no se hable de las muertes que siguen incrementándose, por la ineficacia e ineptitud de sus Secretarios y de él mismo. Es por ello que con este Decreto se está preparando y anticipando para toda la desbandada social de inconformidad que habrá ante el reclamo de la sociedad por el desempleo, que va en aumento y que para abril ya van más de 555,247 desempleos en el sector formal, sin contabilizar los del informal, por lo que no le será posible la creación de los más de dos millones de empleos que prometió, pero como prometer no empobrece a quien promete y si a quien se le hace la promesa, pues que siga el vodevil, al final de cuentas su capital político está en los menos favorecidos económicamente, pero no quiere entender que también es una bomba de tiempo y que en cualquier momento puede despertar la masa social en su contra como ya está sucediendo paulatinamente desde las “Benditas Redes Sociales”

Y a todo esto, no se supone que él quería ir sacando al ejército de las calles y regresarlo a sus cuarteles. En distintos spots, y arengas públicas lo dijo, y como es su costumbre lo niega, decía, que no se resolvía nada con  el uso del ejército y de la marina para actos de seguridad pública, no es para eso el ejército, aseguraba,  que ellos no iban a apagar el fuego con el fuego,  y que sería la policía federal, “la nueva policía federal la que se haría cargo de garantizar la tranquilidad y seguridad pública” así lo dijo y están los videos que lo evidencian; por cierto, Policía Federal que está ya por desaparecer a cambio de su flamante Guardia Nacional, esa Guardia Nacional que es vejada, humillada y sobajada por el crimen organizado, por la población enardecida y que no tiene cuerpo, por ende no tiene cabeza, ni manos ni pies, pero ahora tendrá a su disposición a las fuerzas Armadas; y el Secretario de Defensa y el Almirante de la Marina, serán otros Floreros más en sus encargos. Y es que, se imaginan a estos funcionarios recibiendo órdenes de otro inepto como lo es Alfonso Durazo el gran trapecista político, Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, sí, del ex secretario particular de Luis Donaldo Colosio, cuando éste fue líder nacional del PRI, ex secretario de Desarrollo Social con Salinas de Gortari el innombrable o para mejor entender, el que siempre estuvo de aliado con Obrador y que su aparente encono solo ha sido, “política ficción”, el mismo Durazo que sirvió en el Sexenio de Fox, que ha sido militante del PRI, PAN, PRD y ahora de MORENA. Yo veo que habrá mucha descoordinación y fuego amigo y enemigo en esta mezcla nada homogénea, para intentar combatir la inseguridad. Y más aún si hay cuotas que pagar como lo es el muro humano fronterizo, o los perdones extrajudiciales a los narcos, en fin, “Ya veremos dijo un ciego”.

PASQUINES:

La determinación de la Corte contra la Ley Bonilla, hizo ver ante la opinión pública, así como algunos medios y uno que otro despistado al Ministro Arturo Fernando Saldívar Lelo de la Rea, cuál si fuera un paladín de la justicia, sin darse cuenta que solo obedeció órdenes del mesías tropical para restarle poder a Jaime Bonilla Valdés y todo por qué este cuestionó reportes de salud sobre las muertes por COVID, en una muy temprana reta al gobierno federal que le costó  lo ya sabido.

A pesar de tantas evidencias tangibles y notorias a la luz de la razón, por su corrupción y nepotismo, el gran artífice de la otrora muerte de Kiki Camarena, el ingeniero del fraude del 88, el tiranosaurio rex de la política mexicana que sobrevive y continúa enriqueciéndose tanto él como sus vástagos y familiares en esta Cuarta Trasformación, sí amigos, me refiero al intocable Manuel Bartlett Díaz. Continúa siendo el consentido de este Gobierno, Y es que mi pregunta es ¿Cuánto le debe el Macuspano a este individuo, para que a pesar del costo político lo siga protegiendo?

(*) Mtro. Jaime Alejandro Pacheco Belmont

Epígono de su propia conciencia; y Secretario General para América Latina y El Caribe de la Barra Interamericana de Derechos Humanos. [email protected]

 

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