*Toma de fotografías en domicilio fiscal, violatorio a la intimidad

Luis Repper

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Regresó el PRI al gobierno de México y con él el terrorismo fiscal, la persecución a los contribuyentes, ya no sólo con amenazas mediáticas como “Lolita”, “paga tus impuestos a tiempo”, “no evadas tus impuestos”, etc. sino que ahora, a partir de enero de este año la Secretaría de Hacienda, o sea Luis Videgaray, a través de su SAT, de un tal Aristóteles Núñez, Jefe del Sistema de Administración Tributaria, abruma, acosa, intimida a los mexicanos registrados sana y voluntariamente en la base gravable, con acciones de “visitas” a domicilios fiscales, toma de fotografías a casas, oficinas, establecimientos mercantiles, interrogando a sus inquilinos, bajo el brete de “comprobar si el causante” en efecto vive o está establecido en el lugar.

En el más puro sentido inmoral, lo que el SAT y su “estrategia para cotejar los domicilios fiscales” hace es acoso, intromisión a la intimidad de las personas-contribuyentes o no- ya que como dice la “estrategia” quien abra la puerta será  entrevistado, sobre la estancia en el sitio de la persona obligada a cumplir con sus contribuciones.

La sola presencia de un burócrata con una cámara fotográfica, papeles, chaleco con el logotipo del SAT y las preguntas intimidatorias, causan pánico e irritación a “quien abra la puerta”, función que no tiene asignada la institución (SAT) porque es una persecución inmoral, ilegal y anticonstitucional., aunque el tal Aristóteles se jacte de decir que es totalmente legal.

Visualice, amigo lector, esta escena: tocan a la puerta, abre una anciana, tal vez enferma, introvertida, sencilla, de inmediato verá a un tipo con cámara fotográfica, que incluso ya tomo varias  a la fachada del domicilio, a la puerta de acceso, desde dentro la señora lo observó. De inmediato entró en pánico y ante el interrogatorio del sujeto, ajena a la situación fiscal de su esposo, hijo, nieto, etc. creerá que es un policía judicial, un actuario, desalojadores, cobradores, etc. que llegan a embargar o notificar de algún incidente anormal.

Pregunto, el SAT y el visitador ¿tienen derecho moral para causar este impacto negativo a personas ajenas a deudas o evasión fiscal?, desde luego que NO, ni judicial (porque no presentan la orden de un Juez y mucho menos violentar la privacidad del hogar a sus moradores.

Para rematar esta sandez hacendaria, el Procurador Fiscal de la Federación, otro burócrata coludido con Hacienda y con el  SAT, Javier Laynez, presume que “la toma de fotografías y la geolocalización de domicilios fiscales de contribuyentes es una práctica legal, que no viola los derechos de las personas”

Sostiene que “no existen elementos de ilegalidad, siempre y cuando no se perturbe la privacidad de quien está siendo investigado por el SAT” ¡Saz! Este tipo nunca ha estado en una situación como la descrita en el ejemplo. Le recuerdo entonces, que el sólo hecho de fotografiar un domicilio, ¡ojo! sin permiso del inquilino, hasta en 4 ocasiones y luego interrogar a quien abra, es un acto de perturbación a la tranquilidad de las personas.

Y Javier Laynez remata su absurda declaración diciendo (cito textual) “¿por qué sería ilegal? Mientras yo no te haga un acto de molestia, yo puedo utilizar esos mecanismos para ver que en ese domicilio, por ejemplo, no haya una fábrica” ¡Saz!, Procurador Fiscal, que no es ilegal perturbar la paz y tranquilidad ¡en el domicilio privado de un contribuyente.

Y se supone que un Procurador, debe procurar tranquilidad, estado de derecho, paz. Este sujeto ni idea tiene de lo que es intimidad familiar, domiciliaria.

Tanto Videgaray, Aristóteles y ahora Laynez, argumentan su derecho de persecución e intimidación en un documento elaborado por ellos mismos (SHCP) denominado “Estrategias Relacionadas con el Domicilio Fiscal” del que, quiero suponer, los Diputados Federales “nuestros representantes populares” jajajaja, no están enterados, que les permite tomar fotografías, interrogar, geolocalizar “un falso domicilio fiscal” para subirlo, a la lista negra, del Sistema de Información Geográfica Fiscal, y con ésta perseguir al evasor.

Ante tal acoso, ¿los contribuyentes morosos tienen una instancia legal para apoyarse, consultar o interponer un amparo? Sí, la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon),  a donde se puede acudir para solicitar asesoría o presentar una queja contra el acoso del SAT.

Esta instancia del Gobierno Federal (SAT) es muy valiente contra contribuyentes cautivos, pero pequeña, temerosa contra los evasores fiscales profesionales. ¿Qué hace el SAT contra el comercio ambulante, la economía informal? que según cifras recientes del Inegi, a nivel nacional, se conoce de más de 20 millones de personas que evaden al fisco, y no sólo una vez, sino por décadas, vendiendo en las calles, incluso mercancía ilegal, que entra al país por las corruptas aduanas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y ¿qué ha sucedido, nada? sigue la informalidad y la fuga de impuestos.

Entonces, Aristóteles ¿Por qué no mejor resuelves primero esta actividad ilegal, por donde se te están escapando millones y millones de pesos y dejas en paz a los contribuyentes en sus domicilios, aunque te canses en decir que esta “herramienta” de persecución e intimidación es legal.

Debe quedar claro que no defiendo a los evasores, de ninguna manera, porque roban y dejan de contribuir al erario de la nación; a lo que me opongo y critico es a la forma, a la falta de respeto a las personas en su domicilio y lo más insultante, tomar fotografías e interrogar a “quien abra la puerta”, lo que demuestra una falta total de estrategia para encausar el pago de impuestos. En el SAT están atacando las consecuencias y no planeando el origen.

En varias entregas en este espacio he insistido que mientras no se amplíe la base gravable  y simplifique el pago de impuestos, estas serán las consecuencia: la evasión, y como reacción de la autoridad, la intimidación y la persecución. Hacienda y su SAT, al cuarto para las doce, se inventan un mecanismo recaudador, un filtro para que no los engañen, una artimaña intimidatoria ante su incapacidad de contar con un padrón de contribuyentes actualizado, efectivo, transparente. Insisto, ¿tienen acaso un listado confiable y real de la economía informal. No verdad? por eso siempre agreden al contribuyente cautivo, al que siempre paga. Hacienda no sabe recaudar eficientemente. Así de claro.

Su política de garrote es burda: fotografiar domicilios fiscales, interrogar “a quien abra la puerta”, geolocalizar una construcción”, todo enmarcado en una actitud intimidatoria, persecutoria, violatoria a la intimidad familiar y del hogar, incluso al Derecho Humano de las personas. Ese es el estilo de recaudar, por eso estamos como estamos, ¿verdad Videgaray, Aristóteles?

 

*Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT)

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