La riqueza de AMLO podría ascender a más de 20 MMDD, producto de sus chantajes políticos al mantener a raya a la Mafia del Poder neoliberal

 

Blas A. Buendía

 

Dice la sentencia popular: No cometas un error histórico que te costará vivir tu “libertad” bajo la férula de la humillación, echarte el yugo de la intolerancia en tu propio cuello para que el Peje te ahorque sin justificación alguna y te mate de hambre y enfermedades como ha venido haciendo con la pandemia del Covid19, así como cuando asesinó a su hermano menor José Ramón, y a un amigo cuando jugaba béisbol en Tabasco. Todos estos antecedentes están fehacientemente acreditados.

Muchos siguen coincidiendo sobre el gran peligro que representa el Peje para México, enarbolando la crítica acertada, constructiva y por demás fundamentada. Es increíble cómo el mundo está siendo testigo que México se destruya asimismo, debido a su descomposición sociopolítica y tener a un presidente mentecato.

Un decrépito anciano antisocial con tendencias sociocomunistoides, a quien sitúan como un viejo en la curva de su vida improductiva, inculta y dedicado a la nada de provecho, sin ninguna virtud positiva, sin ningún mérito de desarrollo personal.

Llegó a ser el Presidente de una nación que exactamente necesitaba todo lo contrario, a lo que él es y sólo por el enojo social y rechazar al otrora partido en el poder (el PRI), ahora es atónito espectador de cómo se encumbra a un gigante irracional e inmoral.

El Peje a través de sus bot’s -que forman parte de un programa informático que efectúa automáticamente tareas repetitivas a través de Internet, cuya realización por parte de una persona sería imposible o muy tediosa-, y toda esa asquerosa maraña de especímenes corruptos, se ha encargado de dar las estratégicas instrucciones para crispar a los mexicanos…

…Para terminar odiando a la otrora Mafia del Poder del priismo, el propósito de López como “caído anillo al dedo”, con la pandemia del Covid19, ejecutó una PURGA social para desaparecer de la faz de la tierra a miles de pobres por no comulgar con su doctrina socialista del terror. Es la raíz del mal.

Se debe recordar que en el régimen del populista Luis Echeverría Álvarez (1976-1982), con base a su grito de batalla “arriba y adelante”, ya delineaba la política para desaparecer la pobreza, solo que tuvieron que pasar siete regímenes para que a través de Andrés Manuel López Obrador, comenzara a echar a funcionar la maquinaria de la muerte, recortando el presupuesto público para el sector salud, en momentos de emergencia de salud no solo nacional, sino mundial.

Aunado a ello y conforme a los tiempos, López pone en peligro la seguridad nacional ya que entre asesinos y guarros -involucrados con el crimen organizado-, la respuesta de la sociedad va en contra del presiente en turno.

Lo ha criticado de tal forma y denigrante como a ningún otro mandatario que ha tenido la historia de México. Como castigo ejemplar, no lo dejan de calificar como el “presidente KK’s”, esto por sus arrebatados discursos que ha hecho alusión a todo tipo de boñigas que lo acompañan en sus giras.

Lo malo de lo peor –como dicta la filosofía popular-, López viene haciendo un gobierno trivial a partir de viajar en aviones comerciales y pisar aeropuertos con el riesgo de que algún fanático le salga lo “Aburto” con el antecedente de Colosio; o el “León Toral”, ese hombrecillo  que asesinó a Álvaro Obregón, el 17 de julio de 1928.

Los antagonistas del “Señor Presidente” es que también en uno de sus tantos trayectos aéreos, alguien conspire o le tienda un complot como cuando todos los pasajeros pudieran entran en histeria al saber que “el tren de aterrizaje de la aeronave donde todos viajan, se descompuso y están a punto de estrellarse”. Algo así ocurre paralelamente en la vida del Peje, presumiendo “congruencia”, pero manteniéndose volando a toda una nación en medio de su densa hipocresía.

A dos años de su histórica victoria electoral, la sociedad se ve arrepentida al haber hecho triunfar al Peje-Lagarto, pero ahora, el bumerang político se le revierte, porque existe la evidencia que sus zombis acudirán a las urnas en junio del 21, para votar por despecho porque ya no lo ven como una opción fiable, sino que lo ejecutarán despecho, por desesperación, cegados por la ira, por el odio, por la desilusión, comprendiendo que en esa inercia, se retome el camino del desarrollo y alejar al país de ese gran riesgo de verlo más devastado. “Ya peor no nos pude ir”, alerta el alarido de millones de mexicanos.

En el imaginario colectivo, la política es el único núcleo en que no se necesita tener ninguna capacidad para cristalizar una dirección para ocupar tan importante cargo, más que tener la habilidad de mentir y convencer al confundido, al cegado, al necesitado; y hacerle creer qué le dará, qué le repartirá, cuando menos algo que le pertenece a la nación que es su riqueza.

En la víspera del domingo 6 de junio del 2021 –acusa la vox populi- el mundo espera que no te equivoques como ya ocurrió con el pueblo del país más poderosos del mundo, Estados Unidos de Norteamérica, con la llegada del extremista multimillonario Donald J. Trump; o como el tirano de Venezuela Hugo Chávez y su engendro del terror Nicolás Maduro; o más simplemente, como en la Alemania de Adolf Hitler, que asesinó a millones de judíos a quienes odiaba de forma ultrajante y cruelmente catastrófica, por su agiotista evolución.

Razonar el voto es obligación de todo buen ciudadano; los sectores conservadores imploran al electorado abstenerse en votar por el Peje-Destructor, porque tiene una lagarta cola criminalmente que le pisen.

Lo infame, tras bambalinas, el propio López se ríe a quienes considera “idiotas” y “pendejos”, mostrando un gesto de “humildad”, que no es corrupto, cuando “ni picha, ni cacha” evadiendo el cumplimento de sus impuestos y mentir en su declaración fiscal #3de3.

En toda la vida del Peje, que se la ha estado pasando engañando a la gente, se tiene documentado que su riqueza ilícita podría ascender a más de veinte mil millones de dólares, producto de sus chantajes políticos que mantuvo a raya a la Mafia del Poder neoliberal, y a quienes les pasaba la charola para cobrar por su “desgaste físico”. Ahora como Presidente de la República, su enriquecimiento es de locura, al grado que su parentela viaja en jets privados por todo el mundo.

Desde hace tiempo, López Obrador le vendió la idea al pueblo mexicano que “no estamos ante un cambio de gobierno, es un cambio de régimen, es la Cuarta Transformación”, pero la sociedad ya dio cuenta que es una verborrea demagógica.

Entre la sociedad mexicana prevalece el miedo por la intención de que López Obrador instaure el comunismo combinado con el socialismo, traducido en la satánica desaparición de grandes núcleos poblacionales como ha venido sucediendo en últimas fechas, por el mal manejo del sector de salud ante su incapacidad de combatir el Convid19.

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