“¡…A mano alzada, queremos que se vaya…!”, fue la consigna rebelde pero pacífica de miles de gargantas reunidas al pie del Ángel de la Independencia, en contra del presidente Andrés Manuel López Obrador, por sus desatinos, trucos y mentiras que ha enarbolado durante su mal gobierno llamado la 4T.

En la manifestación, organizada por el movimiento FRENA, tanto en la capital como en el interior del país, quedó fehacientemente demostrado que “las ideas son a prueba de balas”, ante la presencia intimidatoria de la fuerza pública, que pese a ello, ya se espera la inminente caída del dictador Andrés Manuel López Obrador, quien encabeza la misteriosa epidemia viral Covid19, la cual ya lleva un saldo superior a los 50 mil muertos, acusando al Ejecutivo federal del delito de genocidio de lesa humanidad, en todas sus agravantes.

Sumado a lo anterior, el pueblo se levanta porque ha detectado que la 4T es un proyecto que “pretende agrandar su dominio hegemónico por completo”, que en este punto de nuestra historia, existe un villano, un hombre sin ninguna conciencia para quien el fin siempre justifica los medios, y él sugiere que el blanco no debe ser un enemigo del país, sino el país en sí.

Ha escogido blancos para aumentar el efecto del ataque del virus SARS CoV2, donde lamentablemente han fallecido miles generándose paralelamente una ola de destrucción política y económica en todo el país, alimentado por los medios masivos de comunicación, acrecentando el pánico, fracturando y dividiendo a la nación hasta emerger la meta verdadera del comunismo en México.

Antes del ataque viral Covid19, si bien nadie ha podido predecir el resultado de las elecciones del 6 de junio del 2021 –que si fueran hoy Morena vería minado su capital electorero-, el Estado de la izquierda mexicana está sumergido en un amplio abanico de complicidades que le restarán votos, sumándose su connivencia con el monstruo de la industria farmacéutica internacional, para en consecuencia, la propia gente del presidente siga haciéndose obscenamente multimillonaria.

López Obrador, cuan costumbre, ahora juzga a los extremistas que critican su mala administración, “dar tiempo al tiempo” hasta el momento de exterminarlos para abocarse en instaurar un régimen dictatorial al cien por ciento, desde cuyo epicentro seguiría sembrando miedo entre la sociedad.

El miedo se volvió la herramienta del gobierno obradorista, que si bien además insistirá en darle mayor vida a su Constitución Moral, es para reformar el estatus jurídico de la República, que en lugar de mantener la figura de Presidente de la República, pretenderá crear el cargo de ALTO CANCILLER reelegible hasta su muerte, para de igual manera, sepultar la avalancha de sus ineptitudes en el marco de una nueva época absolutista militar, muy a la usanza de otras naciones que han sorteado el rostro del fascismo.

Dentro de su proyecto dictatorial conforme a la macabra tesis del Foro de Sao Paulo, es aterrador el vaticinio. Se avizora pisotear los derechos humanos, arrestando a todos aquellos que no estén a favor de la 4T, estableciendo asimismo, la divisa como el “asesinato político”, la persecución en contra de las ideas democráticas, para quedar atrapados por una seductora transformación en el círculo de la amenaza y la venganza cumplida.

Recortar las libertades civiles estipuladas libremente en la Constitución; imponer un estatus tiránico y no por la razón; controlar a la gente con el miedo y el desasosiego; uniformar el pensamiento y modo de la vida de los ciudadanos; usar temas y discursos gobbelianos para convencer a las masas; manipular la información para encauzarla a sus fines oscuros.

Censurar a quienes muestran la verdad o piensan diferente, estableciéndose un nuevo renacimiento del mártir chiapaneco Belisario Domínguez, quien fue un médico y político mexicano de ideología liberal y constante opositor de “El Chacal” Victoriano Huerta, a cuyo derrocamiento contribuyó.

La 4T azuzada por el Foro de Sao Paulo, está dispuesta al manipuleo de la izquierda recalcitrante latinoamericana, para imponer decretos que favorezcan a las dictaduras y desfavorezcan al concierto de las naciones, acomodando las leyes a conveniencia.

Lavar el cerebro de la gente con ideas fanáticas y palaciegas; usar vigilancia extrema sobre la población, a través de Toques de Queda, haciendo revivir las tristes páginas de la Segunda Guerra Mundial, donde murieron millones de personas, la mayoría judíos, en manos del genocida Adolf Hitler.

Otra obligatoriedad que tiene la 4T azuzada con el maquiavélico Foro de Sao Paulo, es el de no aceptar cuestionamientos, y menos la objeción de consciencias, transmutando con súper poderes a los mandos de la “seguridad pública” denominada Guardia Nacional, misma que ya comenzó a sembrar el odio de la población al prohibir la libre manifestación.

El Estado se volverá paternalista, diciéndose “proteger a la población de peligros nacionales y extranjeros”, poseyendo bajo su control organizaciones civiles para entrometerse en la vida privada de las personas; interviniendo y censurando a los medios de comunicación masiva; violentando los derechos fundamentales y humanos, ocultando su verdadero rostro mesiánico con instituciones fraudulentas.

La prospección seguirá su rumbo de estúpidos disparates para –según-, la seguridad del país depende de una obediencia completa y total, y una vez implantada la anarquía del gobierno oclocrático pejista, con los súper poderes ya otorgados a la Guardia Nacional, coordinado con militares, paramilitares y policías, aniquilarían a plena luz del día a manifestantes, instigadores y agitadores, como “castigo ejemplar”, dando pie al terrorismo de Estado en contra de quienes se opongan a la reelección del malquerido presidente.

Es de suma importancia la inspiración del tema. En los comics “V for Vendetta” (titulada “V de Vendetta” en España, y “V de Venganza” en Hispanoamérica), si bien es una adaptación al cine de la novela gráfica “V for Vendetta”,  se recrea “la Noche de Epifanía”, en el renacimiento de un nuevo gobierno a base de un Golpe de Estado civil co-participativo entre el azoro de militares y urbanos sin el derramamiento de una gota de sangre, porque “las ideas son a prueba de balas”.

Pese a que “V de Vendetta” es una serie de diez comic books escrita por Alan Moore e ilustradas por David Lloyd, el argumento de la serie está situado en un futuro distópico de finales de la década de los 90 (la serie fue creada en los 80, y su actor principal es un enmascarado tipo Anonymous que si bien comenzó a ser un emblemático Hackers, grupos protestantes lo toman como una legítima bandera de protesta, “porque todos somos Anonymous”.

Asimismo, es un seudónimo utilizado mundialmente por diferentes grupos e individuos para realizar en su nombre -poniéndose de acuerdo con otros-, acciones o publicaciones individuales o concertadas. Surgidos del imageboard 4chan y del foro Hackers; en un comienzo como un movimiento por diversión, pero llevada al terreno mexicano, existe plena similitud de lo que se debe hacer y lo no se debe hacer.

Una distopía o anti-utopía es una sociedad ficticia indeseable en sí misma, que llevada a la praxis mexicana, el término evolutivo de una revuelta social está a la vuelta de la esquina.

“Está prohibido, prohibir”, dogmatizan vanguardistas ideológicos populares, que dista mucho sobre la posible instauración en México de un modelo de vanguardia para una sociedad ideal con niveles mínimos de crimen, violencia y pobreza, cuando el presidente López le ha dado cobijo al crimen organizado en todas sus inclinaciones.

Así de grave

El panorama para López ya no es nada halagador. Durante su gira por Nayarit, Sinaloa, Sonora y Baja California Sur, el encargado de la cartera del Ejecutivo federal fue recibido con protestas y reclamos.

Todos somos Anonymous, en protesta porque los gobernados son considerados como “botines de guerra”: Vox Populi, en cuya esfera, los núcleos sociales se preguntan: “¿Cuál será la mentira más dañina de este personaje?

A).- “Se acabó la corrupción”;

B).- “Ya aplanamos la curva;

C).- “El cubre-bocas no está aprobado científicamente; y,

D).- “Salgan, hay que perder el miedo”.

A partir de esos jocosos y locuaces enunciados, López Obrador a quien el pueblo lo califica agriamente como “El KK’s” (mote que le cayó como “caído anillo al dedo” por sus chuscos discursos con su famosa frase: “Fuchi caca…”, hoy es la comidilla de todos los días, incluso ha sido duramente cuestionado al ofrecer –sin el consentimiento del Congreso de la Unión-, enviar ayudas “humanitarias” a países como Cuba, Honduras o El Salvador, para supuestamente “crear fuentes de empleo”, cuando el pueblo de México se muere de hambre por desempleo, así como de mortíferas enfermedades como el Covid19.

Evocando al actor Morgan Freeman: “Los de izquierda no son políticos, son vividores, que se aprovechan de la ignorancia y estupidez de las masas”, López es el culpable material e intelectual del desplome brutal de la economía mexicana al caer -18.9%, en el segundo trimestre de 2020, y debido a ello, el Mesías de Palacio Nacional “ya no se da baños de pueblo”, porque reconoce que “ya no es bien acogido”.

En los dos años de gobierno, en resumen, López Obrador ya superó a Carlos Salinas en devaluación; a Ernesto Zedillo en recesión económica; a Vicente Fox en habladurías y chifladurías; a Felipe Calderón en homicidios, a Enrique Peña Nieto en ignorancia y corrupción. Nunca en la historia moderna de este país, un presidente había hecho tanto daño en tan poco tiempo. Así de grave está la situación donde los gobernados son considerados como “botines de guerra”.

“No queda carne ni sangre que matar bajo esta capa. Sólo hay una idea. Las ideas son a prueba de balas. Porque esta ‘V de Vendetta’ es precisamente eso, un grito a favor de las ideas, de la implicación de los ciudadanos en la vida pública”, invocan celosos de la filosofía de Anonymous.

 
 

Deja un comentario