*¿El mejor Ministro de Hacienda de América Latina? ja ja ja ja ja

Luis Repper

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Los mexicanos nos despertamos en 2014 con una cascada de impuestos que además de impopulares, son una burla de la dupla Los Pinos/Congreso (PRI, Verde, PAN) a la pobreza al desempleo, a marginación y a la capacidad económica de millones de jefes de familia.

El impacto más severo de la propuesta de Enrique Peña, en colusión con Luis Videgaray y de los diputados y senadores del PRI, es el castigo de las gasolinas y el diesel, que a lo largo del 14 y el 2015 seguirá deslizándose mes a mes, con cargo a la población, al automovilista.

De entrada subir casi 20 centavos el precio del litro a la Magna, Premium y el Diesel, es un “descontón a la malagueña” y los culpables, como si nada.

Además de los combustibles, la saña del gobierno federal y sus corifeos en San Lázaro y Reforma, le pegaron a las costumbres y artículos básicos de la dieta del mexicano, como el caso del aumento al precio del pan de dulce (biscocho), a los refrescos; no tarda en subir los precios de la leche, las tortillas, el huevo, pues todos éstos llegan a los detallistas en vehículos movidos por diesel o gasolina.

Ya en este mismo espacio señalé que la ”reforma hacendaria” del inquilino de Los Pinos y su lacayo de Hacienda era recaudatoria, es decir, sangrar a los consumidores (que somos los casi 105 millones de mexicanos) y los contribuyentes cautivos (los responsables pagadores de impuestos), y se confirma el hecho, porque la propuesta aprobada en el Congreso de la Unión ya la resienten los bolsillos de las familias.

Un afrenta más, contra los trabajadores, fue la burla que hicieron en su contra la trilogía empresarios, sindicatos y autoridades federales, entre ellos, otro miembro de los “golden boys” mexiquenses, Alfonso Navarrete Prida, Secretario del Trabajo, al autorizar 2.39 pesos el aumento a los salarios mínimos para 2014, sí, dos pesos 39 centavos, es decir 3.9 por ciento con lo que la paga diaria, por 8 horas de trabajo será de 67.29 pesos. Dinero que no compra nada y que sirve sólo para justificar que la dependencia recaudadora del país, la que quita dinero por trabajar (Hacienda) lo tenga como referencia para morder al empleado.

Y luego de estas acciones contra los mexicanos, cínicamente una revista especializada “América Economía”, que sólo en su casa la conocen, designa al recaudador mayor de impuestos –no impulsor de la economía y las finanzas- Luis Videgaray, como el mejor Secretario de Hacienda o Ministro de Finanzas de América Latina “por su desempeño en el logro de las reformas estructurales de México” –vaya afrenta-

Nada más hay que recordar que este Videgaray, en su paso por el Estado de México, en el sexenio de Peña Nieto, fue Secretario de Finanzas, Planeación y Administración, y fue acusado de operar una red de lavado de dinero en el Edomex para beneficiar al PRI-PVEM y crear la estrategia de compra de votos con tarjetas de Soriana, ya desde entonces sabía cómo acumular votos.

Al  agradecer este “galardón” ¿cómo lo obtuvo? Videgaray dijo que es un reconocimiento al amplio esfuerzo de transformación de México que encabeza Enrique Peña Nieto, ¡¡¡para estimular el crecimiento de la economía en beneficio de todos los mexicanos!!!… Ajá    

Esta  política hacendaria y financiera del régimen priista, es similar a la aplicada en el Estado de México, durante la gestión peñista, en donde lo más importante fue la privatización de todo, como consta en el cobro de las carreteras mexiquenses, el segundo piso del Viaducto Bicentenario (Toreo/Tepozotlán), el Circuito Mexiquense, la Chamapa Lechería y todos los caminos que conducen a Toluca y Atlacomulco.

Eso se aplicó, engañosamente, en la Ley de Ingresos Federal, en donde se tasó, todo, incluso la comida de perros y gatos, esto no se llama privatización… pero eso parece; es un ADN que se trae. Pero como en México nunca protestamos, nos golpean por la boca, el bolsillo, la movilidad (combustibles: gasolinas, diesel, gas, electricidad) y nada pasa.

Surge entonces una pregunta, ¿por qué tantos impuestos? cuánto se está acumulando y para qué, si apenas llevamos un año de sexenio. ¿No se están adelantando demasiado al sueño de alargar el priismo como se hizo durante 70 años con “la dictadura perfecta”?

Dice el viejo refrán “piensa mal y acertarás”.

Este 2014 es el año de los funcionarios públicos federales y de una política recaudatoria que no se transforma en mejoras urbanas, en reducción de la pobreza y pobreza extrema, pese a su “Cruzada contra el Hambre”, sigue habiendo hambruna, desempleo, economía informal. A un año, las cifras no sólo no descienden, sino aumentan, como las víctimas de la guerra contra el crimen organizado.

La vida se ha encarecido para los mexicanos, baste con entrar a los mercados, autoservicios, abarrotes, al grado del cinismo, que algunos empleados de tiendas transnacionales advierten a los consumidores que “no han tenido tiempo para reetiquetar o actualizar el código de barras de los productos, por lo que aunque tengan un precio, al llegar a la caja se aplicará el actualizado, que por supuesto es mayor”… y esto es cotidiano, denuncian amas de casa.

Este es el verdadero panorama social en el México del nuevo PRI. Usted  amigo lector, que no acostumbra hacer las compras del hogar, dese una vuelta para constatar que nos han encarecido nuestro derecho a vivir mejor. Y  esto es el principio, la amenaza está hecha para 2015. Las cosas no serán mejores; sobre todo porque es año electoral y los priistas no querrán perder posiciones en el Congreso… qué más da, ya conocen el camino de la compra de votos ¿o no señor Videgaray? para eso necesitan dinero. Ya empezaron la recaudación con su reforma hacendaria.

 

*Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT)

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