
Asimismo, apuntó que los Estados deben actuar respetando a cabalidad los derechos humanos de todas las personas, incluidos los migrantes.
Zeid subrayó que la crisis de migrantes en el mundo entero requiere una acción urgente y racional.
“Los intentos unilaterales de cerrar fronteras son casi inútiles y la respuesta no puede basarse únicamente en planes agresivos que a menudo resultan contraproducentes”, advirtió.
En este sentido, recordó que ese tipo de políticas no disminuyen la migración sino que exacerban los riesgos que la gente asume y dan lugar a zonas fronterizas sin leyes donde reina la impunidad y no se respeta la dignidad humana.
El Alto Comisionado añadió que muchos países parecen ver a los migrantes, sobre todo a los que se encuentran en situación irregular, como gente que no merece ejercer sus derechos humanos y apuntó que si bien los Estados tienen la potestad de determinar quién entra a su territorio, deben cumplir con las provisiones que exigen las leyes internacionales.