Manuel Aparicio

Seguramente al igual que ustedes pregunto: ¿por qué a los llamados anarcos o anarquistas nadie los toca?, Por qué pueden actuar con total impunidad?; y por qué cuando alguno de ellos es detenido, inmediatamente surgen las voces que los protegen pretextando que se trata de estudiantes, que son perseguidos y de una u otra manera son liberados. Entonces surge la pregunta principal, quién está detrás de todos ellos y a qué intereses sirven. Porque de ninguna manera son producto de la casualidad.

Se ha pretendido, justificarlos como jóvenes estudiantes, quienes por su edad, son inquietos, rebeldes; en ocasiones violentos, contestatarios, que siempre se manifiestan inconformes. Pero esa es una simple apreciación, porque el Centro de Investigación y Seguridad Nacional, tiene documentada la presencia de casi una veintena de grupos “anarcos” diseminados en la geografía nacional.

Sabemos de la destrucción que han ocasionado en Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Veracrúz, Puebla, Estado de México y en el Distrito Federal, principalmente. Operan casi siempre en las capitales estatales donde retan a la autoridad y la ridiculizan por su incapacidad para frenarlos, porque tienen pánico a ser señalados como represores y entonces prefieren dejarlos hacer lo que les dé la gana, y a sus uniformados los convierten en observadores pasivos que tienen que aguantar a pie firme: ofensas, faltas de respeto y agresiones físicas.

Entonces queda claro que los anarquistas, no son un grupo de “muchachos” inconformes, se trata de personas que tienen diseñada una estrategia para “torear” a las autoridades, saben qué decir si son detenidos, manejan argumentos y uno de los principales es asumirse como víctimas de los represivos cuerpos policiacos; y siempre, o coincidentemente, “pasaban por ahí y los detuvieron”, sobre todo cuando hay anarquistas que vienen de otros países a participar en actos violentos.

Bueno el caso es que para ir de un lado a otro, se requieren recursos económicos abundantes; para comer, el transporte, hospedaje, e insumos para festejar como alcohol y drogas. Debo recordarles que los grupos de anarcos, no son adivinos, así es que alguien les informa cuando deben sumarse, y es entonces cuando, “aparentemente” se infiltran en las columnas de las marchas de reclamo, y cometen desmanes. Por cierto, como parte de su campaña de posicionamiento, MORENA está promoviendo en el Estado de México, marchas (con pequeños contingentes) encabezadas por los padres de los normalistas. Los discursos son incendiarios, y los padres ya tienen su speech, bien memorizado.

De manera mediática, los estudiantes desaparecidos de Atotzinapa, pretenden ser convertidos en héroes y mártires. Tanto que en cada salón del Politécnico pondrán sus nombres. No, no es tema aparte, los anarcos siempre están ahí o son parte de ellos, pero todos tienen que ver con MORENA.

Deja un comentario