Hablando Claro

Manuel Aparicio 

Será éste, el peor fin de año que padezcamos en México? Una triste Navidad y un incierto inicio de año?…es la pregunta que se hacen millones de mexicanos al ver que sus magros recursos no les alcanzán para nada. Por eso, podemos observar que desde la primera posada no se notó la algarabía propia de la temporada. Se experimenta un frío, no sólo en el cuerpo sino en el alma y nos sentimos en total indefensión; solos, abandonados.

Pero, déjenme decirles: Los mexicanos siempre hemos sabido salir adelante; y hoy no será la excepción. Hagamos a un lado de nuestra mente, lo que hasta este momento se ha vivido; tendremos tiempo para analizar que ha pasado, en donde estamos, qué y cómo le vamos a hacer para salir adelante. Disfrutemos la temporada y por supuesto, terminar el 2018, para dejar atrás la pesadilla en que se convirtió este año.

No hay que olvidar que los verdaderos mejores momentos, no tienen precio; que lo más importante es la reunión en familia; que no hay mejor regalo que la sonrisa de un niño, que no existe mejor ambiente que la algarabía de los niños que suben, bajan, disfrutan, juegan, rien, corren, hacen amigos, reparten abrazos, sonrisas y besos.

Aprendamos de ellos, que no se dejan arredrar por lo que sucede. Para ellos, la vida es un juego en el que sufren raspones, caídas y cuando esto sucede, lloran un poco, se levantan se enjugan las lágrimas y una vez que aparece mamá con la salivita mágica que cura todos los males y cualquier dolor, se dibuja de nueva cuenta la sonrisa en sus rostros y… a seguir jugando, a divertirse que al fin y al cabo la vida, para ellos, sigue siendo un juego.

Pero si aún así nos queda duda, miremos hacia otras latitudes en nuestro mismo territorio y observemos que hay gente que carece de muchas cosas; de alimento, de ropa, de calzado; algunos niños no saben lo que es un juguete nuevo; otros, están tan enfermos y por falta de recursos, no tienen la menor oportunidad de recuperar su salud; hay que recordar que en esta temporada invernal, hay niños de familias tan pobres que mueren a causa del intenso frio.

Y no lo digo para que asuman un papel de conformistas sino para que analicen que hay familias que viven en condiciones de extrema pobreza. Por eso, debemos asumir como nuestra obligación moral hacer todo lo que este a nuestro alcance, para ayudarles; tengamos siempre en mente que existen 53.4 millones de mexicanos en pobreza; 9.4 millones de connacionales en extrema pobreza y 3.2 millones de indígenas que no solo no tienen para comer, sino que viven en abandono total y que tenemos la obligación moral de hacer algo por ellos y por nosotros para ser mejores seres humanos.

Por cierto, ojala reflexionen que debemos terminar con la división, el enfrentamiento, verbal y en ocasiones físico al que nos han llevado los intereses de los políticos. Esa confrontación entre hermanos vecinos y hasta amigos es muy delicada. Se ha incubado el odio entre congéneres, y eso es perverso. Ojala recuerden que tenemos libre albedrío, es decir libertad para decidir lo que nos guste, nos convenga o nos satisfaga, aún pensando que puede tratarse de una decisión equivocada. feliz navidad y magnífico 2019…

Deja un comentario