Blas A. Buendía 

Lo que se ve no se juzga y tampoco se trata de malinterpretar que se trate de una campaña de desprestigio, pero ante tantas pifias del Ejecutivo federal, el sentimiento de la Nación dictamina: “México estaba mucho mejor, sin López Obrador”.

En calles y avenidas de todo el país, sobre todo en cafés, bares, cantinas y centros de diversión y en los núcleos de trabajo, sigue escuchándose esa lapidaria frase: “México estaba mucho mejor, sin López Obrador”.

El político tabasqueño si bien logró imponerse en las elecciones federales de julio de 2018 con una apabullante victoria superior a los 30 millones de votos para proclamarse como el primero presidente emanado de la izquierda en México, es también cierto que no es lo mismo ser un caudillo de papel que solo se la andaba pasando criticando y sacándole dinero corrupto a los gobiernos de las llamadas Mafias del Poder neoliberal, a tener en sus manos la responsabilidad de conducir a este grandioso país el cual le ha quedado mucho muy grande.

De mafias a mafias no ay ni  a quién irle. Pero dicen que a López hay que darle el beneficio de la duda, pero al iniciar su sexenio en lugar de conciliar a todos los agentes políticos para la supuesta reconstrucción de la Patria, increíblemente comenzó a destruir las instituciones republicanas que son las que le dan vida y sustento al desarrollo democrático de todo el país.

Sin duda alguna, en la víspera todos esos agentes del buró político advertían que “López Obrador es un peligro para México” –nadie lo quiso entender- pero paulatinamente ha quedado demostrado que efectivamente, no dejó de ser un peligro para México, sino para el mundo entero.

Muchas razones existen, pero la más apremiante fue cuando se negó materialmente asistir a la convención mundial del Grupo de los 20, que es un foro cuyos miembros permanentes son 19 países de todos los continentes (Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y Turquía.

Aunado a ello, se suma una representación adicional por la Unión Europea.​ Es el principal espacio de deliberación política y económica del mundo.​ En conjunto las entidades políticas representadas en el G20 reúnen el 66 por ciento de la población mundial y el 85 por ciento del producto bruto mundial.

A López lo atacó el pánico escénico con lo cual, pudo haber sido uno de sus temores de quedar en ridículo ante los ojos del mundo que, independientemente de no  hablar ni entender el idioma de Shakespeare, el inglés.

En la actualidad, la lengua de Shakespeare es la más conocida y hablada en el mundo: para 400 millones de personas el inglés es su lengua materna y para unos 750 millones es una lengua extranjera.

Frente a ese enajenante comportamiento del Presidente de México, éste no dio cuenta el gran daño que le viene haciendo a toda la nación al no concurrir al G-20, incluso, muchos organismos siguen considerando a México de padecer un Estado fallido, que se ensalza como una república bananera.

No se trata de acciones infantiles o de berrinches anticuados, sino mantener un orden estrictamente protocolario para que vean a México como un país de respeto, pero hasta con eso, la ignorancia de López ha ubicado al país en una nación que n garantiza ni seguridad, ni desarrollo.

Otro de los peores errores del gustoso al rey de los deportes, el béisbol, es que no le interesa salvaguardar la imagen de México a nivel internacional, sino que ha habido una fuga de cerebros y de capitales que han preferido otros mercados a seguir invirtieron en un país que sus actuales gobernantes no se ajustan a respetar su Constitución y menos sus códigos legales.

Dentro de ese tsunami político nacional e internacional, desde un principio López nunca debió perjudicar el desarrollo sociopolítico al cortar el suministro de energéticos durante casi mes y medio, es decir, sin gasolina el país enfrentó su primera crisis de un desgobierno, el cual justificó de manera imberbe que había un gran robo de gasolinas de los ductos de Petróleos Mexicanos a través del huachicoleo, cuando debió actuar con sigilo pero no con premeditación y ventaja para desabastecer y varar a toda la república.

Millones de mexicanos tuvieron que hacer kilométricas filas para conseguir combustible para sus autos, como un daño colateral de una iniciativa del gobierno para evitar el robo de combustible.

Esos millones de mexicanos incluyendo a quienes votaron masivamente por el tabasqueño, sienten que con López iban a mejorar las cosas, pero graso error, pero no fue así; se sintieron defraudados y denostados por el mismo sistema gubernamental que no es más que el cambio de la estafeta de las Mafias del Poder en Palacio Nacional, para tener un control sobre las clases sociales al precio que costara.

Sus macro errores han dañado la imagen de López, y en consecuencia ha sucumbido en las preferencias electorales ya que en julio de 2021, se prevé que así como encumbraron al tabasqueño en la silla imperial de Palacio Nacional, la caída podrá ser más dolorosa.

Un verdadero peligro para México

Zorro astuto, tramposo y bipolar. Con su “labia” notablemente disléxica, es capaz de hacer creer a todos de su bondad. Es sagaz y marrullero, más de un “inteligente” se ha creído sus mentiras. Dice una cosa y lo contrario al otro día.

De personalidad esquizofrénica paranoide, es un enfermo mental e incapaz de gobernar con la mínima planeación estratégica. Es una cosa parecida al perfil sicológico del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Nada tonto, hizo y sigue haciendo la compra de votos más grande en la historia de México.

Ofrece dinero a manos llenas a la tercera parte de la población del país. El 12% son adultos mayores, o sea 14 millones de personas de 60 y más, 3 millones de ninis según INEGI, 1 millón de madres solteras y, para acabarla, 15 millones de estudiantes.

Un total por ahora de 33 millones de mexicanos, que a razón de $2,000 pesos mensuales por cada uno en promedio, da un total de 66 mil millones de pesos al mes.

De ese tamaño es su compra de votos. Calcúlenle multiplicado por 72 meses de un sexenio, su compra no tiene parangón. ¿De dónde va a sacar ese dinero para su populismo?

Ahí te va: crecer la deuda externa hipotecando al país. Aumento de impuestos, IVA, servicios, etc., gasolinas, gas, luz, y lo más grave, reducción de las pensiones por años trabajados, IMSS, ISSSTE, otros, a dos salarios mínimos por mes. Aumentos en tenencias, prediales, etc.

¿Para eso trabajaste 30 años o más, para que este loco populista enfermo de poder acabe con tus derechos, tus ahorros y el país entero?

Ni un voto más para AMLO/MORENA –ya se comienza a escuchar-, en la revocación de mandato ni en elecciones locales, pero sobre todo en 2021, cuando se elijan nuevos diputados federales, y muchos apuestan que al perder el control del Congreso federal, habrá un contrapeso sano para un mejor desarrollo.

En síntesis, México estaba mucho mejor, sin López Obrador, cuyo termómetro, es el inefable sentir de la nación.

México, un país en vías del subdesarrollo permanente, tiene que seguir tolerando a sus malos y pésimos gobernantes que supuestamente “desean” combatir la corrupción, sin dar cuenta del escrutinio que todo ellos han pertenecido y permanecido en ese sardónico carrusel de la descomposición gubernamental.

 

 
 

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