Queridos lectores, hoy quiero hacer un paréntesis, para remarcar un hecho que ha sucedido por más de 62 años en nuestro país, y esto es la reunión de “La Peña de los Comandantes” en el deportivo del otrora Estado Mayor Presidencial, hoy de la secretaria de la defensa nacional, del estado mexicano, mi acercamiento fue casual, como todos los miembros que la componen, y se dio por una invitación personal del ing. José Luis Gordillo, quien como padrino de presentación de mi persona, me permitió acercarme a este singular grupo, en el que muchos de sus miembros desde sus tiernas juventudes, han pertenecido y en ocasiones permanecen en el hasta su fallecimiento, la pregunta sería: ¿Entonces qué es lo que permite crear la adicción y convicción para pertenecer a este grupo?... otra pregunta lógica seria ¿Qué promueve y motiva su permanencia en el mismo incluso hasta la muerte?… La respuesta a la primera pregunta se encuentra en la premisa básica de su fundación que es: “La amistad… por Amistad…” Si ese principio básico que dábamos cuando niños a cuanto ser de nuestra edad se presentaba, y que se atrofia con los años, absortos por los lineamientos morales y sociales, que terminan por atrofiarla por completo,  por otra parte está el que se acompaña y acompasa del respeto a la individualidad de sus integrantes, y porque no decirlo de la alegría de vivir por ser y estar siendo útil socialmente en las diversas profesiones de sus integrantes, que se han reunido miércoles a miércoles ininterrumpidamente por 62 años.

            La respuesta a la segunda pregunta encuentra su respuesta en: Las actividades que se llevan a cabo en las reuniones que en un ambiente informal y de camaradería conocido comúnmente con el nombre de “Peña”, libando y degustando bebidas y viandas o como se diría en el ambiente militar pertrechos, inician los trabajos de análisis y discusión de los grandes problemas nacionales en los diferentes rubros, dando inicio con las efemérides históricas que forman parte muy importante de los trabajos y el análisis que sobre de ellos se realizan, planteando el binomio de discusión y solución teórica desde la trinchera personal, con base en la ética y moral reinante según el tiempo y contexto en el que se invoca la problemática, abarcando los diferentes puntos de vista de sus integrantes, que en un abanico multidisciplinario de profesionistas y profesiones, civiles y militares, tales como: Generales, Comandantes, Ingenieros, Arquitectos, Abogados y más, que forman un criterio y dan un abanico de posibilidades de solución a la problemática que nos afecta, atañe y que debe de preocupar y ocupar nuestro quehacer diario como ciudadanos, también se encuentran inmersos en el grupo simpatizantes de los diversos partidos e ideologías políticas, por lo que los debates, discusiones, y acuerdos a que se llega,  promueven con ello un respeto a la patria que nos acoge en su territorio y una mística y norma preponderantemente del ejercicio militar, que en estas reuniones se asume no como una premisa para pertenecer a la peña, sino como un compromiso y convicción personal de simple ser humano, promoviendo los más altos valores, pues sus directivos vitalicios y miembros fundadores, El Ing. Salvador Molina Moya, Presidente. El también Ing. José Luis Damián Adán, Vicepresidente y el Sr. Jorge Reyes Vides Secretario, quienes presiden las reuniones y dan un poco de orden al margallate (entiéndase como el desorden organizado)  “que porque no decirlo”… predomina en las reuniones de amigos y por tanto también en “La Peña de los Comandantes”, lo que da y refuerza el carácter de reunión de amistad, en donde entre bromas, melodías y brindis, se llevan a cabo los trabajos referidos, para que al término de la misma, quienes asistimos, nos llevemos de los mismos:

  1. Un mayor y mejor entendimiento de los hechos, acciones, errores y aciertos de los personajes de nuestra historia y tal vez una mayor comprensión y percepción de los contextos en que se realizaron y el porqué de los mismos.
  2. Un criterio sustentado en los hechos, según las vertientes políticas y esquemas personales y éticos que como ciudadanos debemos promover, para no hablar… por hablar… a cambio una vez alimentados con la información y los diversos esquemas de solución que presentan los miembros de “La Peña” en los debates, centrar nuestro actuar y pensar, para así ejercer o no las acciones que tomemos al respecto, para beneficio de la sociedad que nos acoge desde nuestra trinchera personal.
  3. Un sentido de pertenencia a un grupo de amistad que va más allá de algún interés mezquino de orden monetario, promoviendo y ejerciendo trabajos que nos conviertan en mejores ciudadanos
  4. Un cumulo de experiencias en los diversos temas y puntos de vista que se emiten, porque como dicen en Japón, donde una mayor edad no es motivo de vergüenza ni de desprecio, sino al contrario es un tesoro viviente de sabiduría, que aprovechan socialmente para beneficio social, familiar y personal.

Vaya pues desde estas líneas un agradecimiento a todos los miembros primeramente, a la amistad y camaradería prestada a mi persona, durante mi presencia en la reunión de “la Peña de los Comandantes”  del pasado miércoles 7 de mayo del 2019, seguido claro está, de un reconocimiento por la labor y el esfuerzo que llevan a cabo en cada una de sus reuniones desde hace 62 años y por último y no por ello menos importante, por el cumulo de conocimientos adquiridos que han reforzado mi entender sobre los grandes problemas nacionales que me atañen como ciudadano, hasta otras letras.       

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