Ciudad de México.- Por su trayectoria académica y sus aportaciones científicas, el Embajador de Ecuador en México, Leonardo Arízaga Schmegel, entregó al científico del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Germán Chamorro Cevallos, el “Premio Vicente Rocafuerte”, Por su trayectoria académica y sus aportaciones científicas, instituido por el gobierno de ese país, para reconocer a los ecuatorianos que se han distinguido en diversos campos del saber humano.

El investigador de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) actualmente es integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel III, becario de la Comisión de Operación y Fomento de Actividades Académicas y del Estímulo al Desempeño de los Investigadores del IPN. Cuenta con numerosos artículos científicos publicados en revistas de prestigio nacional e internacional; ha participado en diversos congresos en México y en otros países, ha escrito varios capítulos de libros y dirigido numerosas tesis de licenciatura, maestría y doctorado.

Aunque a lo largo de su carrera, el experto ha realizado múltiples investigaciones en la farmacología y toxicología de nuevas moléculas hipolipemiantes y anticonvulsionantes sintetizadas respectivamente en laboratorios de Química Orgánica y Bioquímica de la ENCB, los estudios en torno al alga (cianobacteria) Spirulina son en los que ha invertido la mayor parte de sus investigaciones con el apoyo de su equipo de trabajo y alumnos.

El Dr. Chamorro Cevallos señaló que la cianobacteria Spirulina se cultivaba en México desde tiempos de la civilización Azteca en el lago de Texcoco, así como en África Central, sin embargo, a partir de la conquista española desapareció su consumo en el país.

Posteriormente la redescubrió el Instituto Francés del Petróleo y se realizaban importantes exportaciones, principalmente a Estados Unidos y Japón. Actualmente no se produce en México, salvo por proyectos que son apoyados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) que utilizan métodos modernos para obtenerla.

Comentó que inició las investigaciones sobre Spirulina cuando la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) le solicitó hacer estudios de toxicidad, mediante los cuales el especialista del IPN comprobó la inocuidad de ésta y corroboró la composición nutricional reportada previamente por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y otras instituciones en el mundo.

“De acuerdo con estos reportes, la Spirulina contiene entre 60 y 70 por ciento de proteínas, minerales, vitaminas, ácido gama linolénico, ficocianina, compuestos fenólicos, ácidos grasos poliinsaturados omega-3 y omega-6, superóxido dismutasa, carbohidratos, clorofila y otros compuestos que le confieren gran capacidad antioxidante”.

Además, dijo, posee alrededor de 25 propiedades farmacológicas, entre las que destacan las hipocolesterolemiantes, antiinflamatorias, antivirales y algunos padecimientos más en donde esté implicado el estrés oxidativo.

Las investigaciones más recientes que realiza el doctor Germán Chamorro con la colaboración de estudiantes de licenciatura y posgrado, se centran en la evaluación de la Spirulina y de ficobiliproteínas derivadas de ésta, en el tratamiento de úlcera gástrica producida en modelos animales (ratas) mediante alcohol, indometacina y estrés.

Además evalúa la actividad de la Spirulina para evitar daños en la fertilidad causados por distintos padecimientos en el ser humano y la capacidad de protección contra malformaciones congénitas causada en animales por metales.

El investigador, quien tiene múltiples tiene citas de sus trabajos a nivel nacional e internacional, refirió que a lo largo de los años ha comprobado los beneficios de la Spirulina, por lo que consideró que debe impulsarse nuevamente su cultivo y producción a gran escala en México, así como su consumo entre la población como medida preventiva para diversas afecciones.

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