Guadalupe Orona Urías

Pachuca, Hidalgo.- En la semana llamaron mi atención algunas declaraciones que hiciera, por un lado, el gobernador de Hidalgo, Lic. Omar Fayad Meneses, y  por otra parte, la presidenta del PRI en la entidad, Erika Rodríguez. De acuerdo con la nota de El Sol de Hidalgo del 9 de julio, el gobernador dijo que: “Hidalgo lucha por resolver reto sanitario”, y que: “ante ello, la creación del Sincrotrón Mexicano propuesto por el gobierno hidalguense cobra cada día mayor relevancia”. Para los lectores no familiarizados con el concepto, el Sincrotrón es un laboratorio de investigación dotado principalmente con una máquina aceleradora de partículas; es un equipo, ciertamente, muy sofisticado, empleado en el análisis molecular, importante en medicina, agricultura, industria farmacéutica, agroindustrial y otras; se aplicará también en Hidalgo a investigar la naturaleza del Covid y sus variaciones. De acuerdo con el proyecto publicado por el gobierno estatal, su instalación definitiva quedará concluida en un lapso de diez años.

 Sin duda, cualquier esfuerzo científico para encontrar o bien la vacuna o la cura al Covid-19, que ya ha cobrado la vida de millones de seres humanos en el mundo, debe ser apoyado y reconocido. Pero, sinceramente considero que un buen gobernante, como el buen juez, debe empezar por su casa; de lo contrario, sus intenciones, su “lucha por resolver…”, al menos dejará la duda de qué tan genuina es, y si acaso no estará más bien buscando solamente reflectores para sus proyecciones políticas. Mi escepticismo sobre la autenticidad de las buenas intenciones y preocupación del señor gobernador para con la humanidad, tiene fundamento en hechos reales. Algunos ejemplos recientes: desde hace cinco meses el gobierno del estado, por instrucciones directas y expresas del señor gobernador, dicen sus funcionarios, en represalia, ha dejado de pagar su salario a cerca de un centenar de profesores que han cumplido cabalmente con su trabajo; igualmente ha quitado el subsidio a los albergues estudiantiles y, para colmo, ha emprendido, al parecer en complicidad con la CFE, una guerra contra todos los centros educativos o albergues estudiantiles que tengan alguna relación con el Movimiento Antorchista, para dejarlos sin energía eléctrica, a pesar, por ejemplo, de que a los jóvenes estudiantes moradores de dichos albergues les es indispensable el servicio para recibir sus clases en línea.

            Pero, además, y aún más grave, en la actual crisis sanitaria y económica ha dejado en el desamparo a los cerca de millón y medio de hidalguenses que se encuentran en condiciones de pobreza, y a los miles de trabajadores que perdieron su empleo en estos últimos tres meses; ha negado el apoyo alimentario a la inmensa mayoría de sus gobernados y dejado en el abandono a las familias de los cerca de 800 fallecidos por Covid-19. Mantiene a Hidalgo entre los estados más pobres del país y continúa su política de mejor construir puentes faraónicos, que garantizar alimento, salud y servicios públicos a la inmensa mayoría de la población; se cuentan por centenares los enfermos (por Covid-19 y otros padecimientos graves) que se ven obligados a esperar largas horas en los hospitales públicos del estado para poder recibir atención, haciendo interminables filas o en desesperantes y prolongadas antesalas.

            Sin embargo, ante este panorama, la señora presidenta del PRI estatal felicita y reconoce la labor del Lic. Omar Fayad; de acuerdo con la nota de El Sol de Hidalgo, ha dicho: “Desde los primeros días de la emergencia sanitaria, se han implementado medidas eficientes y eficaces, los resultados hablan por sí mismos.

     (Fotografía La Silla Rota Hidalgo)

El desempeño de nuestro gobernador y particularmente su respuesta ante esta pandemia, lo coloca como uno de tres gobernadores mejor evaluados”. Considero que la presidenta del PRI, desconoce los datos arriba mencionados, e igualmente la cantidad de manifestaciones de diferentes sectores y organizaciones que se han visto en Plaza Juárez, justo frente a las oficinas del señor gobernador reclamando atención, y que simplemente han sido ignorados; para asegurar que ahora es el tercer gobernador mejor evaluado, la presidenta del PRI no nos da ni un solo dato; no hace ni una sola alusión de lo invertido en el estado para contener la pandemia, ni de los apoyos a la población, ni hace la comparación con lo invertido por otros gobernadores e incluso presidentes municipales, que yo le puedo asegurar, ha sido mucho más, incluso en estados más pequeños, como lo hice notar en colaboración anterior; quizás la evaluación se hizo entre las filas de los priístas, que hoy en día son algunos de los que se están viendo beneficiados con el reparto de apoyos a través de ciertos candidatos a presidencias municipales, según denuncias en redes sociales y testimonios de vecinos.

También manifestó que: “el bono económico al personal de salud y de enfermería en Hidalgo es un acto humanista que lleva a cabo el ejecutivo estatal a favor de este sector laboral que arriesga su salud y su vida en diferentes centros de atención al Covid-19”. Simplemente creo que es un acto justo y ganado por el personal médico, sin conocer cuál fue el monto de ese bono y sin saber si realmente les hace justicia; varios hemos sido testigos de las manifestaciones públicas, en Hidalgo y otras entidades, de los médicos, enfermeras, camilleros, afanadores, etc., exigiendo el equipo necesario para atender a los enfermos de Coronavirus y para proteger su propia salud y la de sus familias. El humanismo del que se habla es muy virtual. Se necesita verdaderas acciones en pro de las familias hidalguenses, que se materialicen  en bienestar para ellas y que se dejen de cometer tantas injusticias con los débiles.

 

Deja un comentario