
Comentario político del periodista Raymundo Medellín para el programa radiofónico “Hablando Claro”, de Radio Expresión México, que conduce Manuel Aparicio.
18 de septiembre de 2026.
Aunque al mes de septiembre lo llaman el mes patrio en realidad dos son las fechas históricas que se recuerdan, el 13 de septiembre a los Niños Héroes y el 15 y 16 por la Independencia de México, también deberían ser tiempos de que los mexicanos investiguen los orígenes de esos hechos, pero lo importante es gritar viva México y tomar tequila.
Mikel Herrán en su libro “La historia no es la que es, es la que te cuentan”; que en esencia quiere decir que la historia no es lo que fue, sino lo que te cuentan de ella; el autor argumenta que las narrativas históricas están influenciadas por quienes las cuentan, lo que causa distorsión en la comprensión del pasado que nos hace ver héroes en quienes, en algunos casos, ni siquiera existieron.
Los mitos tienen marcada influencia en la historia de México, por ejemplo, se tiene la idea de que la Independencia fue un movimiento popular liderado por figuras como Miguel Hidalgo y José María Morelos. En realidad, la independencia fue una lucha de poder entre diferentes grupos criollos que buscaban controlar el país. La mayoría de la población indígena y mestiza no tuvo participación en el movimiento.
Según el escritor Eugenio Aguirre, el título de Padre de la patria le corresponde más a José María Morelos y Pavón, a quien se le deben la mayoría de las victorias; otro sacerdote y aprendiz de Hidalgo que en el ámbito militar terminó superando al maestro.
El cura que dio el grito de Dolores, Miguel Hidalgo tiene un pasado no tan fidedigno como el que nos presentan en los libros de texto de educación primaria; en realidad, el sacerdote tenía amantes, por lo menos cinco hijos y, según CNN, cometió crímenes atroces; disfrutaba matar a sus enemigos; también se afirma que en la realidad, nunca quiso la Independencia y dejaba que los insurgentes mataran y saquearan los poblados; era un hombre al que le encantaban las fiestas, tenía grandes riquezas de las que poco a poco lo despojaba la corona española.
Como ya lo dijimos, la Independencia de México fue liderada principalmente por la élite criolla (personas de ascendencia española nacidas en México) que buscaban el control político y económico del país, por lo que la lucha por la Independencia no fue una lucha popular de todos los mexicanos.
Por otra parte, también tiene lugar entre los “mitos que nos dieron patria”, el dicho de que Porfirio Díaz adelantó el festejo al 15 de septiembre para que coincidiera con su cumpleaños; la realidad es que desde 1840, la fiesta de Independencia comienza la noche previa al 16 de septiembre, fue el emperador Maximiliano de Habsburgo quien inició con esta tradición, más de una década antes de la llegada de Porfirio Díaz al poder.
Lo único que aportó el expresidente Díaz, fue llevar la Campana de Dolores al Balcón Central de Palacio Nacional en 1896 para dar “el grito”, a partir de este cambio, se volvió tradición que el presidente de México diera el Grito de Independencia, la noche del 15 de septiembre en el Zócalo de la Ciudad de México.
No obstante, lo anterior, todavía hay quienes creen que Porfirio Díaz ordenó el cambio para celebrar también su cumpleaños en esa fecha.
Antes de la celebración del Grito de Independencia, los mexicanos recuerdan la “Gesta heroica de los niños Héroes de Chapultepec” del 13 de septiembre de 1847, sobre quienes existe una serie de leyendas y mitos que los etiquetan, como aquellos que defendieron la patria y el territorio a toda costa. Sin embargo, los opositores se aferran a la idea de que en realidad estos niños nunca existieron, que para apaciguar los ánimos y resaltar los valores de México, el gobierno decidió crearlos.
El mito nació cuando el presidente Harry Truman, de Estados Unidos, visitó México para conmemorar la batalla entre estos dos países, el entonces presidente mexicano, Miguel Alemán, decidió que los periódicos y medios de comunicación debían publicar el hallazgo de seis calaveras durante las excavaciones en el cerro de Chapultepec. Por decreto se declaró que eran “indudablemente” los cráneos de Juan Escutia, Francisco Márquez, Juan de la Barrera, Vicente Suárez, Fernando Montes de Oca y Agustín Melgar, y los llamaron “los Niños Héroes”.
Por otro lado, el mito de que Juan Escutia se lanzó con la bandera entre sus brazos es completamente infundado: ni le dieron un balazo, ni cayó con la bandera. No hay ningún registro de que algún joven cayera con el lábaro patrio. A Juan Escutia no le dieron un balazo, ni tomó la bandera para evitar caer, ni se tropezó con ella, ni lo empujaron, etc. No hay ningún registro que alguno de los jóvenes cadetes cayera del castillo, al menos no con una bandera.
Sin embargo, sí hubo un mexicano que se envolvió con la bandera: Margarito Zuazo, pero no se suicidó, sino que herido, regresó a su casa y entregó la bandera rescatada, muriendo unos días después por sus heridas.
Pero bueno, como afirma Mikel Herrán en su libro: “La historia no es la que es, es la que te cuentan”.

