
Comentario político del periodista Raymundo Medellín para el programa radiofónico “Hablando Claro”, de Radio Expresión México, que conduce Manuel Aparicio.
Luego de la derrota de Gabriel Boric en Chile, la presidenta Claudia Sheinbaum, durante una de sus conferencias matutinas, llamó a la reflexión a las fuerzas progresistas de América Latina, esto claro sin hacer un llamado a la autocrítica de esas fuerzas de izquierda, ya que dijo que en México no se repetiría el avance de la derecha, debido a la alta aprobación y solidez del movimiento al que pertenece.
Sin embargo, Gabriel Boric, todavía presidente de Chile, ha sido un símbolo de la izquierda en América Latina y ha trabajado desde la oposición, con el objetivo de ser coherente y defender sus principios políticos. Su enfoque en la transformación de las condiciones de vida de la gente y la importancia de la consistencia y la responsabilidad en la política, han sido temas centrales en sus reflexiones.
Durante una entrevista a Gabriel Boric publicada por El País Semanal, de España, sin hacer alusión a quienes gobiernan en México afirma: “La izquierda que sólo culpa al adversario está condenada a diluirse” y define a Venezuela y a Cuba como dictaduras, habla del genocidio en Palestina y condena la invasión a Ucrania, pero destaca su obsesión por mejorar la calidad de vida de la gente; Ha expresado su inconformidad en la política y afirma que se hace necesaria una revisión y una reflexión sobre la izquierda y su papel en la sociedad, en la entrevista que le hace El País, dice que no hay a nadie que culpar por su derrota en las urnas y que no solamente debe ser una reflexión de café.
Boric también afirma que: “La política democrática no es de heroísmo, sino de consistencia, responsabilidad y transformación real de las condiciones de vida de la gente. Y diuce: “Yo puedo tener discursos incendiarios, encontrar antagonistas, prometer cualquier cosa, pero si la calidad de la vida no mejora, es irrelevante”.
La forma en la que Boric concibe a la izquierda le ha valido el reconocimiento internacional y también las críticas; afirma Boric que: “Un progresismo sólo puede aspirar a perdurar si es capaz de transformar las condiciones de vida de la gente.
Le preguntan: ¿Usted simpatizó con el chavismo en sus orígenes? ¿Qué le llevó a cambiar de posición sobre Venezuela?
Boric contestó:
“Hay muchos motivos, teóricos e ideológicos, pero para mí lo más significativo es el éxodo. Un país del cual escapan más de siete millones de personas… Uno no puede defender algo así. Y el ver ahora, este último año, cómo se aferraron al poder de la manera más ilegítima y sin ningún tipo de pudor, me deja claro que es una dictadura. Toda nuestra generación vio con mucha esperanza y entusiasmo el chavismo en 1998. También la integración latinoamericana que promovía Chávez más allá de los excesos retóricos, alguien que se parara firme frente a Estados Unidos. Pero después nos dimos cuenta de que no había habido una transformación económica sustantiva dentro de la misma Venezuela, que se había generado una gran corrupción, que los niveles de pobreza eran radicales y que se habían conculcado todas las libertades con las que uno puede distinguir a una democracia”.
Respecto a Cuba Gabriel Boric afirma:
“Cuba vive una situación bastante parecida. Hoy día en Cuba hay escasez de comida, de medicamentos y cuesta moverse en transporte, una parte importante de los jóvenes se han ido. Es muy claro que en Cuba no hay una democracia, es un régimen de partido único, no hay libertad de expresión. Eso desde cualquier punto de vista es una dictadura. La primera responsabilidad es de quienes gobiernan Cuba, aunque no se pueden negar los efectos del bloqueo”.
Sin duda Gabriel Boric es un hombre de izquierda, un gobernante que tiene clara la idea de gobernar y sus ideas son claras respecto a las dictaduras.
Las ideas de Gabriel Boric nada tienen que ver con los “zurdos” gobernantes de México.

