El bullying es detectable desde casa. Los padres deben involucrarse más en la conducta de sus hijos

 
Este es un aviso a tiempo, los siguientes detalles explican cuando un niño o niña son víctimas de acoso escolar o bullying, por lo que maestros, directivos, compañeros, padres y madres de familia del agredido deben poner atención al comportamiento del pequeño para actuar de inmediato.

La Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad de México señala que “si la violencia ejercida es intencional, se repiten incidentes a lo largo del tiempo, todos los días, durante el año, los seis años de la Primaria o Secundaria, hablamos de bullying”,

Por lo anterior, la Secretaría de Educación local exhorta a docentes, padres de familia o tutores tomar en cuenta los cambios de actitud de sus hijos, cómo:

A.- Cambios en el comportamiento y humor del menor

B.-   Tristeza, llanto, irritabilidad.

C.-    Modificación en sus hábitos de alimentación o de sueño.

D.-     Dolores somáticos (de cabeza, estómago, vómitos, dermatitis, entre otros).

E.-     Pérdida o deterioro de sus pertenencias escolares o personales (lentes, mochilas, ropa)

F.-    Golpes, hematomas, rasguños, que suelen ser explicados como accidentes.

G.-    Negativa a relacionarse con sus compañeros o compañeras.

H.-   Miedo ante la idea de acudir a la escuela cada día.

El Gobierno de la Ciudad a través de su Secretaría de Educación recomienda a padres de familia considerar estos consejos para evitar que el problema siga y afrontar juntos, padres e hijo, la situación:

1.-   Escuchar las necesidades, inquietudes, preocupaciones, opiniones de los pequeños.

2.-     En ocasiones son los adultos quienes propician, fomentan y reproducen la violencia que ejercen algunos niños, por ejemplo con comentarios como “si te pegan, defiéndete”, “pégale más fuerte”, “si no le das, mañana verás la que te pongo yo”.

3.-    Involucrarse más en las actividades de escuela de sus hijos.

4.-    Propiciar espacio de calidad con los menores para compartir experiencias cotidianas y escucharlos.

5.-   Propiciar la independencia de los niños, sin caer en los extremos.

6.-    Utilizar disciplina coherente y congruente. Es muy importante que ésta no dependa del estado de ánimo de los padres o madres.

Entérese y obtenga mayor información sobre el bullying en el Programa “Escuelas sin violencia” en el correo electrónico [email protected] .

 

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