Blas A. Buendía

En el curso de la evolución de la humanidad, las grandes contiendas no se han dado solamente en los campos de batalla bélicos, sino que se han dado sobre todo en el área del conocimiento. El conocimiento, su difusión, su tendencia y la forma como se enfrenta, ha sido motivo de grandes acontecimientos mundiales que han marcado el devenir de la humanidad.

Dijo lo anterior el consejero Miguel Arroyo Ramírez, al inaugurar la 11ª. Feria Nacional del Libro Jurídico, en representación del doctor Álvaro Augusto Pérez Juárez, presidente del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura de la Ciudad de México.

Ante autoridades judiciales de la capital de la República, el doctor Arroyo Ramírez hizo un recuento histórico de quienes han atentado en contra del acervo cultural universal y el proceso de las Reformas que México ha vivido desde la época liberal juarista.

onceava feria nacional del libro jurídico.

Comentó que tal vez esta humanidad hubiera sido otra si un tirano no hubiera quemado la Gran Biblioteca de Alejandría donde se escondía lo que ellos llamaban “el conocimiento profano”, ajeno a una tendencia de ideología que en esa época cobraba fuerza y se difundía la lucidez del conocimiento por todo el mundo.

Otros tiranos –acusó- han intentado socavar el conocimiento, han destruido libros, han destruido códices, han destruido la fuente inagotable de la reflexión humana. Han intentado destruir todo aquello que no le es cómodo.

Pero estamos conscientes –afirmó- ni todos los batallones que la humanidad pueda crear podrán destruir el conocimiento humano, el conocimiento libre, el conocimiento que tiene como único objetivo, o como principal objetivo, el desarrollo armónico e igualitario de la sociedad.

Ya otro tirano –rememoró- pretendió quemar todo el conocimiento occidental, porque decía que “eso impedía el desarrollo de su propia ideología”.

feria libro juridico.

Destacó, en este contexto, que la quema de libros que surgió en la primera mitad del Siglo XX, en un país muy ilustrado, es de triste memoria, “pero no pudo acallar la voz del conocimiento, la voz de la libertad”.

Agregó: “Este conocimiento que se basa sobre todo, y tiene su origen en la sabiduría del pueblo, al que debe siempre consultársele antes que aquellos intereses aviesos. Quien consulte al pueblo, es ante todo un demócrata, y los grandes demócratas siempre han estado cercanos a la gente, pese a que siempre han sido criticados por las élites cuyos intereses afectan”.

Y más allá de eso –dijo- siempre son respaldados por la historia, dándoles al final la razón, respaldados por el conocimiento libre que quienes creemos en esos avances del conocimiento universal.

Quienes trabajamos al servicio en el Servicio Público –aseveró- tenemos la idea de que los libros del conocimiento que emanan de ellos, tiene como finalidad servir a la gente y tiene como finalidad que la sociedad evolucione para el bien de todos y no para el bien de solo de unos cuantos.

“Los hombres libres y de buenas costumbres, tratamos de dar –y digo, “tratamos”-, porque muchos de ustedes, o todos de ustedes lo hacen cotidianamente, tratamos de dar golpes certeros, a esa piedra que siempre está permanentemente creciendo, que es la ignorancia.

“Y tratamos de esculpir las finas ideas que se bordan a través de los libros, a través del conocimiento; tratamos de debatir siempre, utilizando la razón y la inteligencia y nunca la fuerza, ni la denostación que es el último refugio de los ignorantes”.

Pensamos que, como hubiera querido el erudito escritor argentino Jorge Luis Borges -considerado uno de los más destacados de la literatura del siglo XX-, concebir el paraíso en forma de una biblioteca, “es ahí es donde los hombres que aman los libros y el conocimiento, encuentran la felicidad”.

Precisó que quienes han tenido el privilegio de estudiar Leyes, y la materia del Derecho, en sí, cotidianamente recurren a la consulta de los libros de forma permanente, no solamente para acrecentar sus propias ideas, sino para el disfrute y goce del espíritu.

Alertó: “Pero hay quienes tienen a los libros olvidados y hay quienes piensan que los libros estorban. Hay quienes piensan que la lectura es algo que está pasando de moda. Hay quienes no entienden por qué se realizan las ferias de los Libros.

En este sentido, subrayó que la comunidad jurídica siempre ha propuesto que el pueblo se acerque a esta ola del conocimiento jurídico para lograr nuevas reflexiones sobre los diversos problemas que atañen al ámbito de Derecho y de la Justicia; que vean la riqueza que está surgiendo de las nuevas generaciones de juristas. “No nos podemos quedar en los clásicos, aunque tenemos que conocer a los clásicos”, aclaró.

Exhortó a todos los que imparten educación jurídica para que no solamente formen técnicos jurídicos, sino que formen abogados. “Los abogados tradicionalmente han sido, y sobre todo en toda la historia de este país, han sido quienes han provocado el desarrollo del conocimiento”, resaltó,

Rememoró a los abogados liberales de la transición del Siglo XIX-XX. “No solamente eran juristas, eran economistas, eran astrónomos, eran literatos, conocían las matemáticas, sabían de hidráulica, conocían de geografía, todos los ámbitos del conocimiento humano, ninguno no les era extraño. Y cuando era necesario se iban a los campos de batalla”.

Decían del político, militar, jurista y escritor mexicano, Vicente Florencio Carlos Riva Palacio Guerrero, que “cuando debía de tomar la pluma, tomaba la espada, y cuando debía tomar la espada, tomaba la pluma”. Lo decían con un cariño cercano. Así eran, así fueron los liberales de aquella época y de ahí surgió la República.

Recapituló cuando se enfrentaron a las leyes conservadoras, mediante las Leyes de Reforma, o el pensamiento conservador mediante las Leyes de Reforma, cuando se enfrentaron a aquellos que rechazaron la Constitución de 1857, se tuvieron que ir a los campos de batalla por tres años, que desangraron al país, pero que resultaron finalmente vencedores.

Después Juárez enfrentaría al usurpador Maximiliano, asimismo, desafiando al primer imperio del mundo y retando al mejor ejército del mundo, salió triunfante. Es por eso que las generaciones de mexicanos recuerdan al Prócer oaxaqueño con extraordinaria admiración. “Fue invencible, pero fue invencible porque le asistía la razón, porque le asistía la justicia y porque estaba al lado del pueblo y del lado de la gente, por eso resultó vencedor.

“Por eso –continuó- Mariano Escobedo tomó la Plaza de Querétaro, a sangre y fuego. Mariano Escobedo, que había formado en el norte un ejército del que inicialmente lo integraban cinco seguidores solamente, salieron triunfantes teniendo de su lado el conocimiento y la razón, vencieron al usurpador”.

Y México es esa historia –subrayó el Doctor Miguel Arroyo Ramírez-, es la historia de que quienes quieren utilizar el conocimiento para el bien de la sociedad, y de quienes no quieren utilizar el conocimiento o lo utilizan para fines puramente materiales. Y esto en sí mismo no sería malo si esos fines puramente materiales no fueran por encima del progreso del desarrollo de una nación.

Celebró los avances jurídicos en que México cada día se consolida como un país de leyes, y la 11ª. Feria Nacional del Libro Jurídico será punto de encuentro de todos aquellos quienes aman el conocimiento.

La celebración de esta Feria –explicó finalmente- se relaciona con la Impartición de Justicia, tanto para los servidores jurisdiccionales, como juzgadores y todo el personal de este ámbito, de igual manera, difunde los saberes y experiencias judiciales entre los litigantes y los postulantes para favorecer el diálogo en la Impartición de Justicia, en tanto que esta supone un punto de encuentro entre los juzgadores y los abogados postulantes. [email protected]

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